¿Cómo germinar semillas con éxito?

Germinar semillas es un trabajo que, aunque pueda parecer sencillo, en realidad es sumamente complicado incluso para la propia semilla. Un exceso de agua, una tierra con mal drenaje o una bajada o subida drástica de la temperatura puede resultar fatal.

Para tener éxito tenemos que tener controlado el riego y el abonado, pero también debemos de saber qué tiempo va a hacer en los próximos meses. Sabiendo todo esto, podremos sembrar en la época más idónea, que será aquella en la que no haga ni demasiada calor ni demasiado frío.

¿Cuándo sembrar semillas?

Semillas germinando

Es cierto, con este primer consejo parece que no te he dicho nada en claro, y es que lo que para ti puede ser un día muy frío, para mí puede no serlo tanto. Entonces, ¿cómo saber cuándo es la época para sembrar sin que surjan sorpresas? Para eso no quedará más remedio que buscar información sobre la especie que queremos tener en nuestro patio o jardín, o echar un vistazo a este artículo que también nos puede ser muy útil.

Así, si por ejemplo es un árbol originario de un lugar donde en invierno se producen heladas, tendremos que sembrar sus semillas en un semillero al exterior en otoño para que puedan germinar en primavera; en cambio, si es una planta que vive en una zona con clima cálido (sin heladas o muy débiles) tendremos que sembrarlas en primavera o en verano. La cuestión es, ¿cómo?

¿Cómo tener éxito?

Plantín recién germinado

Las semillas, si hay algo que tienen todas en común, es que tienen una tasa de germinación muy alta, esto es, germinan todas o prácticamente todas, pero luego con el paso de los días suelen morir muchos plantines. Lo que debemos hacer para evitarlo es lo siguiente:

  • Utilizar un sustrato que tenga buen drenaje: como turba negra mezclada con perlita a partes iguales, turba rubia, vermiculita, o uno para semilleros. (En este artículo tienes más información sobre sustratos).
  • No sembrar las semillas muy juntas: siempre es mejor poner un máximo de dos en cada alvéolo o maceta de hasta 13cm de diámetro. De esta forma, podrán desarrollarse correctamente y, llegado el momento, nos será más sencillo pasarlas a macetas individuales.
  • Mantener el sustrato húmedo, pero no encharcado: es muy necesario regarlo frecuentemente, pero nunca hay que encharcarlo.
  • Tratar el semillero con fungicida: los hongos son unos microorganismos que causan muchas pérdidas durante el primer año, incluso pueden acabar con todas las semillas antes de que germinen. Por ello, es importante tratar el semillero ya sea con cobre o azufre en primavera y otoño, o con fungicida en spray.
  • No abonar hasta que no tengan las dos primeras hojas verdaderas: al germinar surgen los cotiledones, que puede ser uno en las monocotiledóneas (gramíneas, palmeras) o dicotiledóneas (el resto de plantas), y más adelante saldrá una o dos hojitas que serán las propias de cada especie. Cuando eso pase, podremos empezar a abonarlas.

Así, podremos tener muchas garantías de que, no sólo germinarán, sino que también prosperarán 🙂 .

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Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta... Ver perfil ›

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