¿Cómo germinar semillas fácil y rápidamente?

Las semillas son, si se me permite decirlo, la Gran Obra (así, con la primera letra en mayúsculas) de la naturaleza. Tras millones de años de evolución, se ha conseguido comprimir toda la información genética de una planta en algo tan pequeño que puede pesar desde pocos gramos a varios kilos. Poder tenerlas en las manos es un placer, y aún más si las siembras y germinan. Pero he ahí el problema: ¿cómo conseguir que una nueva generación vea la luz del Sol?

Hay de muchos tipos, y son varios los métodos de germinación que se conocen, por lo que para que no nos quede ninguna duda -o para intentar que eso no pase 🙂 – vamos a explicar cómo germinar semillas.

¿Qué es una semilla?

Partes de una semilla de aguacate.

Una semilla, conocida también como simiente o pepita, es la parte de la planta de la que surgirá un ejemplar con características de ambos padres. Se produce al madurar el óvulo, el cual está presente tanto en las gimnospermas (plantas que además de no tener flores muy vistosas producen semillas desnudas, es decir, sin la protección de una cáscara o piel) y de las angiospermas (plantas con flores vistosas que sí producen frutos con cáscaras o piel que sirve de protección para la semilla).

En su interior se encuentra un embrión y una fuente de alimento almacenado, que le será de vital utilidad para poder germinar y crecer. Dicho alimento procede de la planta progenitora y es rico en aceite o almidón y proteínas.

¿Cuál es su función?

La función de una semilla es la de propagar su especie y asegurar así su supervivencia. Pero tiene un serio problema: a diferencia de los animales, las plantas no se pueden trasladar de un lugar a otro, sino que dependen de las condiciones climáticas y de sus polinizadores para encontrar el mejor sitio para dar paso a la nueva generación.

¿Cómo conseguir que germine?

Como hay muchísimas plantas y muchos tipos de semillas, también hay varios métodos de germinación. Así pues, veamos cómo conseguir que germinen dependiendo de sus características principales:

Siembra directa

La siembra directa es el acto de sembrar las semillas directamente en un semillero o en la ubicación definitiva. Por lo general, se realiza en primavera, o si vivimos en una zona con clima suave hacia finales de invierno.

Estas semillas suelen ser pequeñas y tener un muy bajo peso (no más que unos pocos gramos), como por ejemplo las de las plantas hortícolas (incluyendo frutales) y flores. La manera de proceder es la siguiente:

Siembra en semillero

  1. Lo primero que hay que hacer es preparar el semillero. Como tal se puede utilizar macetas, envases de leche, vasos de yogur, bandejas de semillero… Independientemente de lo que usemos, ello tiene que tener agujeros para el drenaje del agua.
  2. Después, lo rellenamos con maceta.
  3. A continuación, esparcimos las semillas sobre la superficie.
  4. Luego, las cubrimos con una fina capa de sustrato.
  5. Finalmente, regamos.

Siembra en el suelo

  1. Lo primero es delimitar la zona donde vamos a sembrar, por ejemplo con tutores o varillas de hierro.
  2. Luego, quitamos la hierba y las piedras.
  3. Después, cavamos zanjas poco profundas (de menos de 5cm) de manera que estén paralelas, y regamos.
  4. Por último, echamos las semillas en las zanjas y las cubrimos con una fina capa de tierra.

Choque térmico

Semillas de Acacia farnesiana.

El choque térmico es un tratamiento pregerminativo que se hace con el fin de romper la cubierta que protege la semilla. Es una manera de imitar los cambios bruscos de temperatura que hay en los hábitats de las plantas que producen estas semillas, las cuales son muy duras. Es el método de germinación ideal para las Acacia, Albizia, Gleditsia, Delonix, y similares.

Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Ponemos a hervir un poco de agua y lo echamos en un vaso.
  2. Colocamos un vaso justo al lado con agua a temperatura ambiente.
  3. Introducimos, con la ayuda de un colador, las semillas en el vaso con agua hirviendo durante 1 segundo.
  4. Acto seguido, las pasamos al vaso con agua a temperatura ambiente durante 24 horas.

Pasado ese tiempo, las sembraremos en semillero como se explica más arriba.

Escarificación

La escarificación es un método que consiste en lijar un poco la semilla para que pueda germinar más rápidamente. Podemos usarlo en aquellas plantas que también producen semillas duras, como los Delonix.

Hay que proceder de la siguiente manera:

  1. Con un papel de lija, se escarifica un poco la semilla hasta que veamos que cambia de color.
  2. Luego, la introducimos en un vaso con agua a temperatura ambiente durante 24h.
  3. Finalmente, la sembramos en semillero.

Estratificación

Hay de dos tipos:

Fría

Semillas de arce.

Es el método por el cual se consigue que las semillas pasen todo el frío que necesitan para poder germinar. ¿Dónde? En la nevera, a unos 4 o 5 grados centígrados por 2 o 3 meses.

Esto es lo que tenemos que hacer si queremos germinar árboles de hoja caduca y coníferas procedentes de climas templados (arces, hayas, robles, abetos, etc.) y si vivimos en una zona con temperaturas suaves en invierno:

  1. Lo primero es rellenar un tupperware de plástico transparente con vermiculita.
  2. Luego, la humedecemos bien tratando de que no sobre nada de agua.
  3. A continuación, colocamos las semillas y espolvoreamos cobre o azufre para prevenir hongos.
  4. Después, las cubrimos con más vermiculita y cerramos el tupperware.
  5. Por último, lo introducimos en la nevera.

Una vez por semana tenemos que acordarnos de abrirlo para que se renueve el aire y de comprobar que no ha perdido humedad. En el caso de que esto ocurriese, bastaría con pulverizar un poco el sustrato.

Pasados los 2 o 3 meses, tocará sembrar las semillas en un semillero.

Caliente

Semillas de Adansonia digitata (baobab)

Es un método por el cual se consigue las semillas pasen mucha calor, la necesaria para que puedan germinar. No es muy utilizada, pues realmente son muy pocas las plantas que necesiten este tratamiento, pero… haberlas las hay 🙂 . Por ejemplo, las Adansonia (Baobab) son árboles que lo agradecen, ya que en su hábitat natural permanecen en el tracto digestivo de los elefantes durante un corto periodo de tiempo.

¿Cómo se hace? Muy sencillo:

  1. Lo primero es rellenar una termo botella con agua muy, muy caliente (sin que llegue a hervir).
  2. Después, introducimos las semillas dentro.
  3. Por último, las dejamos ahí por 24 horas.

Pasado ese tiempo, las sembraremos en un semillero.

Y con esto terminamos. Espero que te haya sido de utilidad 🙂 .

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Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta... Ver perfil ›

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