Las moscas son unos insectos que pueden llegar a ser muy molestos, especialmente durante el verano cuando hace calor y tienen problemas para encontrar agua. Se posan en nuestros brazos, piernas o allá donde pueden para conseguir beber un poquito del preciado líquido que sale de nuestros poros.
Para mantenerlas alejadas podemos hacer un matamoscas casero, el cual una vez que caigan dentro ya no permitirá que salgan.
¿Qué necesito para hacer un matamoscas casero?
Para evitar que las moscas te vuelvan a molestar necesitarás lo siguiente:
- Una botella de plástico de 1l, 1,5l o 2l
- Tijeras de coser
- Agua
- Olla
- Levadura
- Cinco cucharadas de azúcar
- Cinta aislante o pintura oscura
Una vez lo tengas todo, será el momento de seguir este paso a paso.
Haz tu matamoscas
- Lo primero que tienes que hacer es cortar a una distancia de unos 4 dedos desde la boquilla. Quítale el tapón, y déjalas en un rincón para después, pues con estas dos mitades vamos a hacer la trampa.
- Ahora, pon a hervir el agua durante unos 10 minutos. Enseguida que hierva, baja el fuego.
- Añade cinco cucharadas de azúcar y remuévelo un poco.
- Después, tienes que dejarlo reposar unos minutos, hasta que se temple y alcance una temperatura de unos 35ºC.
- A continuación, coge la mitad inferior de la botella e introduce la mitad superior en ella de manera que la parte de la boquilla quede dentro.
- Luego, cubre la mitad inferior de la botella con cinta aislante o píntala de un color oscuro.
- Finalmente, echa un polvo de levadura al agua y rellena la botella con esta mezcla.
Cuando la tengas lista, puedes ponerle una cuerda para que puedas colgar la trampa en el lugar donde sepas que haya más moscas, como el jardín. Así, podrás estar más tranquilo/a ya que conseguirás mantener a raya la población de estos molestos insectos.