Las escolopendras y ciempiés pueden convertirse en invitados indeseados en nuestros hogares, especialmente en zonas húmedas y oscuras. Aunque son eficientes controladores de otras plagas, muchas personas desean mantenerlos lejos de sus casas debido a su aspecto y, en algunos casos, su dolorosa mordedura. A continuación, encontrarás una guía exhaustiva sobre cómo identificar, prevenir y eliminar ciempiés de tu hogar, así como consejos avanzados para evitar que vuelvan, basándonos en las mejores estrategias respaldadas por expertos y estudios científicos.
¿Qué son los ciempiés y escolopendras?
Los ciempiés (clase Chilopoda) y en especial las escolopendras pertenecen a un grupo de artrópodos caracterizados por un cuerpo largo, segmentado y con un par de patas por segmento. Aunque su número de patas varía según la especie, ninguna tiene exactamente cien patas, pese a su nombre. Su tamaño puede ir desde unos pocos milímetros hasta más de 30 centímetros en el caso de las especies más grandes.
Estos animales son depredadores nocturnos, alimentándose principalmente de insectos, arácnidos y otros pequeños invertebrados. Se sienten atraídos por ambientes húmedos y oscuros, tanto en el exterior como en el interior de viviendas, por lo que es común encontrarlos en sótanos, baños, cocinas, garajes y debajo de piedras, hojas o troncos.
Las escolopendras destacan entre los ciempiés por su mayor tamaño, coloración más intensa (marrón, amarillo, rojizo) y por ser las que suelen causar las mordeduras más dolorosas. Aunque todas las especies poseen veneno, su toxicidad para los humanos varía y en la mayoría de casos sólo generan molestias leves salvo en reáciones alérgicas o personas sensibles.

¿Por qué los ciempiés y escolopendras entran en los hogares?
Estos animales buscan refugio, humedad y alimento. Las casas ofrecen múltiples escondites y fuentes de agua, especialmente en los meses fríos o lluviosos. Los principales motivos por los que entran en tu hogar son:
- Ambientes húmedos: Como sótanos, baños, lavaderos, cocinas o áreas con filtraciones.
- Presencia de otras plagas: Si hay insectos, hormigas, cucarachas o arácnidos en casa, los ciempiés encontrarán alimento suficiente.
- Espacios oscuros y desordenados: Las grietas, pilas de cajas, cartones, madera o escombros les sirven de nido y protección.
- Accesos desprotegidos: Grietas, rendijas, burletes viejos, ventanas o puertas mal selladas facilitan su entrada.
- Jardines descuidados: Hojas caídas, pilas de leña, piedras o material de compost cerca de la casa son refugio perfecto en el exterior.
¿Qué hacer si te pica un ciempiés o escolopendra?
La mayoría de especies causan una mordedura dolorosa pero no peligrosa para la salud (salvo reacciones alérgicas). Ante una mordedura:
- Lava bien la zona con agua y jabón para evitar infecciones.
- Aplica hielo o una compresa fría para reducir la inflamación y el dolor.
- Toma analgésicos de venta libre si el dolor es intenso (paracetamol, ibuprofeno).
- Observa síntomas de alarma: Si aparece dificultad para respirar, hinchazón excesiva, mareo o reacción alérgica, busca atención médica de inmediato.
- La mayoría de las molestias desaparecen en pocas horas o días.
Cómo identificar una infestación de ciempiés en tu hogar
Detectar una presencia excesiva de ciempiés o escolopendras es clave para actuar rápidamente y evitar que la plaga se establezca:
- Avistamiento frecuente: Ver ciempiés durante el día o la noche, sobre todo en zonas húmedas y oscuras, indica infestación.
- Exoesqueletos mudados: Los ciempiés mudan su piel al crecer; encontrar estos restos en rincones y armarios es un síntoma claro.
- Pequeños cadáveres de insectos: Suelen aparecer donde hay ciempiés, pues estos se alimentan de otras plagas.
- Marcas de mordedura en plantas u orgánicos: Aunque raro, pueden dejar pequeñas señales en hojas, frutas u objetos perecederos.
- Actividad nocturna y ruidos: Rasguños o carreras rápidas durante la noche, especialmente cerca de paredes y techos.

Métodos efectivos para alejar y eliminar ciempiés y escolopendras
El control y eliminación de ciempiés debe realizarse de forma combinada, interviniendo tanto en las causas como en el tratamiento directo de los ejemplares presentes:
1. Reducción de la humedad y ventilación adecuada
- Utiliza deshumidificadores en sótanos, baños o áreas de acumulación de agua.
- Repara inmediatamente filtraciones o goteras en techos, tuberías y muros.
- Mantén ventanas abiertas o usa extractores de aire para mejorar la ventilación.
- Una atmósfera seca es menos atractiva para los ciempiés.
2. Sellado de grietas y puntos de entrada
- Inspecciona paredes, zócalos, puertas y ventanas en busca de rendijas, fisuras o grietas.
- Sella con siliconas, espumas o masillas específicas todos los accesos potenciales.
- Coloca burletes nuevos en puertas y ventanas exteriores.
- Así se impide el paso no sólo de ciempiés, sino también de otras plagas.
3. Limpieza y mantenimiento regular
- Elimina periódicamente polvo, escombros y restos orgánicos (papel, cartón, madera, basura) donde puedan esconderse.
- Aspira rincones, grietas y zonas oscuras, incluidos armarios y detrás de electrodomésticos.
- Evita el desorden, especialmente en sótanos, trasteros y garajes.
- Limpia inmediatamente restos de comida o bebida.
4. Control de otras plagas
- Reduce la presencia de insectos, arañas y cucarachas, principales fuentes de alimento de los ciempiés.
- Utiliza trampas específicas para estas plagas y realiza tratamientos preventivos (insecticidas naturales o comerciales).
5. Métodos directos de eliminación de ciempiés
- Trampas adhesivas: Coloca trampas en puntos de paso habituales, como sótanos, baños, esquinas y detrás de muebles. Comprueba y reemplaza regularmente.
- Captura manual con frasco: Si prefieres una opción humanitaria, atrapa el animal con un bote y suéltalo lejos de la casa.
- Uso de insecticidas específicos: Aplica productos formulados para ciempiés y escolopendras, siguiendo rigurosamente las instrucciones del fabricante. Prioriza los que utilicen ingredientes naturales, como piretrinas.
- Tierra de diatomeas o ácido bórico: Espolvorea en entradas, grietas, zócalos y zonas de paso habituales. Este polvo natural actúa deshidratando y matando a los ciempiés.
- Aspiradora potente: Pasa la aspiradora a fondo en rincones y posibles nidos, vaciando el depósito en el exterior.
6. Prevención en exteriores: jardín y alrededores
- Retira hojas, escombros y piedras acumuladas junto a la vivienda.
- Almacena la leña lejos de la casa y, si es posible, sobre una base elevada.
- Evita el uso excesivo de mantillo húmedo cerca de los cimientos.
- Vigila el drenaje para prevenir acumulaciones de agua junto al edificio.
Repelentes y remedios caseros eficaces
- Aceite esencial de menta o lavanda: Mezcla unas gotas con agua y pulveriza en zócalos y rincones. El olor resulta desagradable para los ciempiés.
- Pimienta de cayena: Espolvorea en grietas y entradas sospechosas; su olor los ahuyenta.
- Alcanfor: Puede emplearse en zonas de paso para repelerlos, pero úsalo lejos de niños y mascotas.
Cuándo llamar a un profesional en control de plagas
Si tras aplicar estas medidas la infestación persiste o es de gran magnitud, es aconsejable contactar con un especialista. Los exterminadores profesionales:
- Realizan una inspección exhaustiva para localizar focos de reproducción y puntos de entrada.
- Identifican y eliminan posibles huevos y todas las fuentes de alimento para ciempiés.
- Utilizan tratamientos específicos y seguros, garantizando la eliminación completa y, si es necesario, planes de seguimiento y mantenimiento preventivo.
- Asesoran para que no vuelva a aparecer el problema.
¿Son peligrosos los ciempiés para las personas?
La mayoría de ciempiés y escolopendras no representa un grave peligro. Si bien poseen veneno, este rara vez afecta a humanos más allá del dolor, inflamación y enrojecimiento local. No obstante, las especies de mayor tamaño (como Scolopendra gigantea o S. subspinipes) pueden producir reacciones más intensas y, en casos puntuales, malestar general o infecciones si no se trata adecuadamente la herida.
La recomendación principal es no manipularlos directamente y extremar precauciones en caso de alergias conocidas o sensibilidad a picaduras.
¿Qué especies de ciempiés son más comunes y venenosas?
- Scolopendra gigantea: De las más grandes y venenosas, su mordedura causa dolor e inflamación intensa.
- Scolopocryptops sexspinosus: Pequeño pero potente, frecuente en áreas templadas.
- Scutigera coleoptrata: El típico «ciempiés doméstico», muy común y poco peligroso, pero rápido y asustadizo.
En todos los casos, la mayoría no es mortal. Sólo requieren atención especial si hay antecedentes de alergias.
Consejos extra: evitar problemas en sótanos, trasteros y jardines
- Inspecciona periódicamente el interior de zapatos, ropa almacenada y recipientes en zonas húmedas donde puedan esconderse.
- Evita dejar objetos húmedos o ropa mojada en el suelo durante largos periodos.
- Renueva periódicamente el sellado de puertas y ventanas.
- Mantén rutina de limpieza profunda en sótanos, desvanes y cuartos de uso poco frecuente.
Como puedes observar, la presencia de ciempiés y escolopendras no solo puede deberse a cuestiones ambientales, sino también de limpieza y mantenimiento. Si se actúa de manera preventiva y se sigue una rutina regular de inspección y control, es completamente posible mantener tu hogar libre de estos artrópodos indeseados. Ante problemas recurrentes, no dudes en consultar con especialistas que te ayudarán a implementar las estrategias más adecuadas y seguras para erradicar la plaga.
Referencias
- Cupul-Magaña, Fabio Germán. (2014). Lista taxonómica de los ciempiés. Revista peruana de entomología. Enlace
- Cupul-Magaña, Fabio Germán. (2013). La diversidad de los ciempiés (Chilopoda) de México. Universidad de Guadalajara. Enlace
- Cupul-Magaña, Fabio Germán, Terán-Flores, Herminio, Bueno-Villegas, Julián, & Escobedo-Galván, Armando H. (2015). Mordedura de ciempiés (Chilopoda) en humanos: un registro de cuatro casos en México. Boletín de Malariología y Salud Ambiental, 55(2), 199-203. Enlace