Cómo recuperar una planta cinta

La cinta es una planta de fácil cultivo

Imagen – Wikimedia/David J. Stang

La cinta es una hierba que tenemos mucho sobre todo en casa, pero también en el exterior. Tiene hojas largas y no muy anchas, de color verde o variegado, y además florece sin problemas independientemente de dónde se coloque. No ocupa apenas espacio, así que queda igual de bonita en maceta como en el suelo. Pero, si no la cuidamos correctamente, pueden surgir problemas.

Así que si sospechas que le ocurre algo, calma. A continuación te explicaremos cómo recuperar una planta cinta, diciéndote los problemas más comunes que pueden ocurrir, y cómo solucionarlos.

¿Por qué la cinta puede dejar de estar sana? Bueno, hay varios motivos: desde una mala ubicación hasta un mal riego. Aunque es una planta que podríamos calificar de fácil, no deja de ser algo exigente, especialmente y como no podía ser de otra manera cuando el clima no es lo suficientemente agradable para ella.

Y es que el clima es tan, pero tan importante para todas las plantas, que cuando queremos tener una que, por ejemplo, no resiste las heladas en una zona donde sí se producen, tendremos que tomar algunas medidas para que sobreviva al invierno, como tenerla en interior o protegerla con una tela antiheladas.

Nuestra protagonista puede tener más problemas, aparte de las heladas, así que para que sepas bien qué hacer para recuperarla, vamos a ver por qué tu planta puede estar decayendo y cómo salvarla:

Hojas marrones por frío

Las cintas son plantas que no soportan el frio

Imagen – Flickr/Maja Dumat

La cinta es una hierba que soporta muy bien el frío, e incluso las heladas. Pero es importante saber cuál es su límite. Una helada puntual y de corta duración de hasta los -2ºC no le hará ningún daño. Otra cosa muy distinta sería que esa helada fuese de -4ºC, o que se produjesen varias heladas sucesivas durante un tiempo.

Sabremos con exactitud que lo está pasando mal por frío si al día siguiente de haberse producido la helada, vemos que las hojas están marrones: cuantas más tenga así, peor estará y más difícil será recuperarla. La cuestión es, ¿qué hacemos para, al menos, intentarlo? Si la tenemos en maceta, la meteros en casa lo antes posible. Una vez en interior, le cortaremos las hojas que estén mal, y esperaremos a que saque de nuevas.

Pero si la tenemos en el suelo, la protegeremos con una tela antiheladas. No le cortaremos nada hasta que no mejore el tiempo, ya que aunque es verdad que se ven feas, aún le sirven de protección. Otra cosa que podemos hacer también es echarle un bioestimulante para plantas como este, para ayudar a sus raíces a fortalecerse. Pero eso sí, hay que seguir las instrucciones de uso.

Quemaduras solares

La cinta necesita mucha luz, tanto si está en casa como si está fuera, pero no directa. Y es que si se expone a la luz del sol de manera directa, o si se coloca delante de una ventana por la que entran los rayos del sol directamente, sufrirá quemaduras. Estas aparecerán de un día para otro después de haberse el daño, y solo en las hojas más expuestas; es decir, las hojas inferiores, al estar protegidas por las que tienen encima, lo normal es que se mantengan sanas.

¿Qué hacer? Cambiar la planta de sitio. Hay que ponerla en un lugar más protegido, donde pueda crecer sin que quede expuesta a la luz de forma tan directa. Si hay alguna hoja que esté completamente seca, podremos cortarla; si no, no, pues aunque esté solo un poco verde, aún le es útil.

Hojas amarillas por un mal riego

La cinta es una planta para dormitorios

Imagen – Wikimedia/David J. Stang

Las hojas, cuando se ponen amarillas, casi siempre es porque la planta está recibiendo o menos o más agua de la que necesita. ¿Cómo saberlo? Bueno, si está pasando sed, lo primero que veremos es que adquiere un aspecto triste, con las hojas caídas como si colgaran; si sigue pasándolo mal, las hojas nuevas empezarán a estar amarillas, y cuando el problema es mucho más grave, al final todas las hojas se vuelven amarillas y luego marrones. Asimismo, si está en maceta al cogerla notaremos que pesa poco.

Si por el contrario se está regando demasiado, también es posible que veamos las hojas como si estuviesen caídas, pero lo normal es que los daños empiecen en las hojas más viejas, es decir, en las inferiores. Estas se verán amarillas, pero cuidado, porque el problema afectará también a las otras. Asimismo, podrían surgir otros, como la aparición hongos, lo que daría lugar a manchas marrones o grisáceas en los márgenes de las hojas, moho gris en la tierra, o pudrición de las raíces.

Para recuperarla, en el primer caso lo que haremos será regarla bien, a consciencia. La planta demanda agua con urgencia, así que tenemos que echarle agua hasta que toda la tierra esté bien mojada. Si está en maceta, incluso podríamos sumergirla -solo la maceta, no la planta- en un recipiente con agua durante media hora. Y a partir de entonces, regaremos más seguido.

En caso de que lo que le ocurra es que la hemos regado demasiado, suspenderemos los riegos temporalmente. Además, la trataremos con un fungicida sistémico -en venta aquí– para que los hongos no aparezcan, o para que, si ya lo han hecho, no le causen más daño. Y si está en una maceta sin agujeros, la plantaremos en una que sí los tenga con tierra de cultivo universal de calidad, como el de BioBizz, Westland o Fertiberia.

Cómo recuperar una planta cinta con plagas

Aunque es una planta resistente a las plagas, eso no significa que no pueda tener alguna a lo largo de su vida. De hecho, los pulgones y las cochinillas podrían debilitarla mucho si no actuamos a tiempo. Por suerte, se eliminan con insecticidas que podemos encontrar en casi cualquier parte, como por ejemplo aquí. Además, este al ser spray, ya está listo para usar, algo que haremos después de habernos puesto los guantes de jardinería.

Si preferimos tratarla con insecticidas ecológicos, podemos usar la tierra de diatomeas, de la cual te dejamos un vídeo para que sepas qué es y cómo se aplica:

Y si deseas comprarla, solo tienes que hacer clic en este enlace.

Esperamos que tu cinta se recupere.


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