Guía Completa para Obtener Cactus a partir de Semillas

  • Multiplicación de cactus por semilla es un proceso fascinante y gratificante.
  • Las semillas deben ser de buena calidad y deben ser sembradas en el momento adecuado.
  • El sustrato debe ser adecuado, bien drenado y poroso para evitar pudrición de las raíces.
  • La atención a los cuidados posteriores es esencial para el éxito en el cultivo de cactus.

Cómo obtener cactus por semilla

La multiplicación de las plantas crasas, entre las que se incluyen los cactus, es una forma emocionante y económica de aumentar tu colección. Existen varios métodos para multiplicar estas plantas, como:

  • Semillas
  • Esquejes
  • División de mata
  • Hijuelos
  • Injerto

En este artículo, nos enfocaremos en el primer y, a la vez, uno de los métodos más fascinantes: la multiplicación por semilla.

La siembra de cactus y otras suculentas mediante semillas es un proceso que, aunque requiere paciencia, puede ser muy gratificante. Debemos tener presente que al multiplicar una planta por semillas, el resultado no será idéntico a la planta madre, aunque puede compartir similitudes significativas. Por el contrario, el uso de esquejes da como resultado un clon exacto.

Una de las ventajas de la propagación por semillas es que hay ciertos cactus que solo pueden ser reproducidos mediante este método, y puedes aprender más sobre esto en cómo propagar cactus a partir de semillas. Además, este método se emplea para obtener híbridos, donde se cruzan dos especies diferentes para producir una variedad nueva.

Multiplicación por injerto de cactus

1. ¿Cómo conseguir las semillas?

Uno de los principales problemas al sembrar cactus es el uso de semillas que no fueron fertilizadas durante el proceso natural, o que son viejas o han sido mal conservadas. Por lo general, las semillas de cactus mantienen una buena viabilidad durante un año y pueden seguir germinando durante 2 o 3 años más, aunque con un porcentaje de éxito decreciente.

Para obtener semillas, puedes optar por varias opciones:

  • Utilizar semillas de cosecha propia: Asegúrate de que los frutos estén completamente maduros (esto se puede notar si se desprenden fácilmente). Deja secar los frutos en un lugar seco y no excesivamente caliente, y desmenuza para extraer las semillas. Si contienen pulpa, es esencial retirar toda la pulpa y enjuagar las semillas varias veces para evitar la aparición de hongos. Guarda las semillas en un sobre de papel, marcadas con el nombre de la especie y la fecha de recolección. Lo ideal es almacenarlas en el frigorífico, en la sección de frutas y verduras, donde la temperatura es moderada.
  • Pedir o intercambiar semillas con amigos, miembros de asociaciones o clubes de jardinería.
  • Comprar semillas en tiendas de confianza, asegurándote de que no han sido cosechadas hace demasiado tiempo. Presta atención, ya que los sobres de semillas en floristerías a menudo tienen una baja tasa de germinación. Aquí puedes consultar algunas especies interesantes como el Echinocereus coccineus o el Pilosocereus.

2. Época de siembra

La primavera y el verano son las épocas ideales para sembrar. Si deseas almacenar las semillas hasta que llegue el momento de sembrar, es recomendable mantenerlas en el frigorífico. Aunque también se pueden hacer siembras en otoño e invierno, se requiere calefacción y, a veces, luz artificial para las etapas de germinación.

Las temperaturas óptimas para la germinación varían según la especie de cactus, oscilando entre los 21°C y 30°C. Temperaturas más frías o más cálidas pueden resultar en una falta completa de germinación. Por ejemplo, el cactus grusonii requiere alrededor de 30°C para germinar correctamente.

Además, una buena estrategia puede ser sembrar escalonadamente, con intervalos de una semana o diez días, en lugar de sembrar todas las semillas al mismo tiempo. Esto incrementa las posibilidades de que al menos una parte de las semillas encuentre condiciones favorables para germinar. También puedes consultar sobre cuándo poner al sol semillas germinadas en este enlace.

3. Sustratos

El sustrato es fundamental para el éxito de la siembra, ya que debe ser poroso y permitir un excelente drenaje. De no ser así, las raíces pueden pudrirse. Puedes encontrar mezclas preparadas para cactus y crasas, pero también es posible hacer la tuya misma. Una buena mezcla consiste en:

  • 50% de mantillo, bien descompuesto y pasado por una malla de 2-3 mm para evitar la presencia de grandes restos orgánicos, que pueden ser problemáticos para las plántulas.
  • 40% de arena de río, bien lavada.
  • 10% de turba rubia; si no puedes encontrar esta, puedes sustituirla por turba negra.

Es aconsejable mezclar bien todos los componentes para obtener una mezcla homogénea. Algunas personas prefieren esterilizar los materiales antes de utilizarlos para reducir riesgos de hongos, aunque esto no es estrictamente necesario. Puedes usar un microondas o un horno para esterilizar el sustrato.

Multiplicación por injerto de cactus

4. Recipientes

Para la siembra, te recomendamos usar:

  • Tarrinas o potes de plástico: son ideales porque minimizan las pérdidas en caso de ataques de hongos. Las macetas de 7 cm de diámetro son perfectas.
  • Cajas de propagación o mini-invernaderos: disponen de cubiertas de cristal o plástico y muchos cuentan con calefacción de fondo para facilitar siembras en otoño e invierno.
  • Bandejas de alveolos: asegúrate de que tengan perforaciones en el fondo para el drenaje adecuado.

5. Proceso de siembra

El proceso de siembra involucra los siguientes pasos:

  1. Llena el recipiente con la mezcla elegida hasta un centímetro del borde.
  2. Para mejorar el drenaje y evitar que el peso voltee el recipiente, coloca una capa de piedritas y rellena los espacios con arena gruesa.
  3. Hidrata el sustrato colocando el recipiente en otro con agua, permitiendo que esta suba por capilaridad hasta la superficie. Después, retira el recipiente y si es necesario, añade más sustrato.
  4. Esparce las semillas uniformemente en el sustrato; para semillas muy pequeñas, puedes usar una cucharita o papel doblado para distribuirlas.
  5. Cubre las semillas con una fina capa de arena de 2-3 mm, presionando ligeramente para hundirlas en la tierra húmeda.
  6. Usa una tapa de plástico o material transparente para cubrir el recipiente. Esto ayudará a mantener la humedad y temperatura adecuadas.
  7. Mantén el sustrato húmedo, sin encharcar. Puedes usar un pulverizador o riego por capilaridad.
  8. Un mes después de la germinación, haz algunos agujeros en la tapa para reducir la humedad, lo que previene la aparición de hongos.
  9. Abre el semillero progresivamente, comenzando con 15 minutos al día.
  10. Aplica un fungicida diluido cada 15 días para prevenir hongos.
  11. Controla la humedad, las raíces son frágiles y si se secan pueden no recuperarse. Las plántulas deben mantenerse alejadas del sol directo.
  12. Cuando las plántulas sean lo suficientemente robustas, retira la cubierta.

Trasplante de las plántulas a macetas individuales se debe realizar cuando estén bien desarrolladas. Dependiendo de la especie y crecimiento, puede ser después de varios meses o incluso un año.

La técnica de sembrar cactus desde semillas es una actividad gratificante para los aficionados a la jardinería, ya que no solo proporciona la oportunidad de observar el crecimiento de las plántulas, sino también de experimentar la alegría de crear nuevas plantas a partir de semillas. Para asegurar el éxito en el cultivo de cactus, es fundamental seguir los pasos adecuados de siembra, cuidado de las plántulas y trasplante. Con dedicación y paciencia, cualquier aficionado a la jardinería puede disfrutar de la experiencia de cultivar cactus a partir de semillas.

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