Cómo saber si mi orquídea está muerta

Cómo saber si mi orquídea está muerta

Cuando tienes una orquídea durante unos meses, sabes que las flores se marchitan y que el tallo que antes estaba precioso empieza a perder su verdor y a secarse. En ese momento es normal preguntarse cada vez que la miras «¿cómo saber si mi orquídea está muerta?».

Es una pregunta más que normal y es que a pesar de que una orquídea pierda sus flores y sus tallos, eso no quiere decir que esté muerta, tampoco que pierda sus hojas. Entonces, ¿cómo puedes saber cuándo tu planta es irrecuperable? Te lo contamos a continuación.

El ciclo de las orquídeas

El ciclo de las orquídeas

Si has tenido orquídeas, sabrás que estas llevan a cabo un ciclo que, si lo entiendes, te augura tener esa planta durante muchos años.

Para empezar, cuando la compramos siempre va a venir en plena floración; es decir, siempre la adquiriremos con una, dos o tres varas llenas de flores abiertas o sin abrir pero con fuerza. Esto se mantendrá durante semanas, o incluso meses.

Después de ese tiempo, la flor se irá marchitando y finalmente se caerá, y lo mismo pasará con todas las demás, haciendo que, de repente, el tallo que tenía también se seque.

Tras ese momento, la planta puede tardar varios meses en volver a echar flores (que ya sabes que para eso ha de echar un tallo nuevo). El motivo es que las orquídeas, entre una floración y otra, necesitan tiempo para descansar y reponer los nutrientes. Por eso es tan necesario aportarle un extra de nutrientes cada x tiempo para que así tenga fuerzas suficientes para volver a florecer.

Ahora bien, puede darse el caso de que, en lugar de que vuelva a la vida, la planta siga deteriorándose hasta el punto de que no parezca viva. Aun así, las orquídeas son capaces de seguir viviendo aun sin hojas, raíces, tallos y flores, y pueden revivir. ¿Cómo saber si mi orquídea está muerta? Hay varias señales que te van a avisar de que ha pasado a mejor vida.

Señales que te indican que tu orquídea está muerta

Señales que te indican que tu orquídea está muerta

En general, cuando tienes plantas has de estar preparado para cualquier eventualidad que les surja. Si además tienes varias especies, debes conocer cuáles son las señales que te alertan de que hay un problema en ella. En el caso de las orquídeas, saber si tu orquídea está muerta no es tan fácil como parece, pero sí que existen algunas claves que te pueden indicar que, por más que luches, la planta no va a recuperarse.

El rizoma de la orquídea

Por si no lo sabes, el rizoma de una orquídea es la parte que conecta la zona de las raíces con el bulbo, es decir, con el tallo. En este lugar es donde se encuentran las yemas para que la planta vuelva a brotar.

Pues bien, si este rizoma está seco, amarillento y no tiene ni un poquito de verde por ningún lado, es prácticamente imposible que vuelva a la vida, es decir, que tu orquídea está muerta.

Todo lo contrario si vieras alguna parte verde, o un brotecito, por muy pequeño que fuera y el mal aspecto que tenga; si está verdecito, aún hay esperanza.

No tiene raíces

A pesar de que antes te hemos dicho que una orquídea puede seguir viva aun sin raíces, hay que tener en cuenta que estas son por donde se «alimenta» del agua. Es decir, que si no tiene un medio para poder nutrirse, irremediablemente va a morir si no se pone remedio pronto.

Las raíces de las orquídeas debe ser gorditas, firmes y de color verde. Cuando estas empiezan a cambiar y se ven más blancas, o que empiezan a tornarse marrones o negras, es porque la planta se ha regado demasiado, y se está pudriendo. Si eso pasa, tienes que intentar quitar el exceso de agua, por ejemplo haciendo un trasplante de urgencia a otra maceta con la tierra seca y no regar en un tiempo, o incluso cortando las raíces que están mal.

Lo que sí necesitas es que, al menos una raíz, o brotes de ellas, se vean verdes. Es cierto que muchos casos de raíces podridas se pueden reparar, pero cuando esta es demasiado extensa y ha hecho que no quede ningún área verde en la planta, es muy difícil por no decir imposible, que sobreviva.

Una plaga

Otro de los puntos para saber si tu orquídea está muerta puede venir de una infectación de insectos, hongos o bacterias. Uno de los más habituales es la cochinilla, que se suelen alimentar de la orquídea y que, con un poco de insecticida, alcohol o jabón es suficiente para eliminarla y que no le provoque más problema.

Ahora bien, si no te das cuenta, o pasas de ello, la planta va a morir irremediablemente. No solo eso, es que si tienes otras orquídeas al lado también ellas van a verse afectadas y pueden acabar con la vida de las demás.

Inexistencia de rebrote

Cuando tu orquídea se queda sin hojas y sin tallo, es habitual preocuparse por ella, porque realmente no sabes si está bien o no. Y la dejas estar un tiempo para ver si se recupera. El problema es que, si pasa ese tiempo y no ves que la orquídea revive, o tiene signos de que está viva, al cabo de unos meses la acabas tirando a la basura.

¿Es esta una buena decisión? Sí, y no. Normalmente, cuando una planta de estas se pasa muchos meses sin dar señales de vida, puede ser porque realmente está muerta. Si seguimos el ciclo de la planta, tras ese descanso para reponerse, la planta debería empezar a brotar de nuevo. El problema es que la inexistencia de brotes verdes, y el aspecto como “muerto” puede indicarte que tu orquídea está muerta irremediablemente.

¿Se puede salvar una orquídea casi muerta?

¿Se puede salvar una orquídea casi muerta?

Imagina que tienes dos orquídeas. Una de ellas ha empezado a amarillear, a que sus raíces se pongan blandas, etc. La otra está completamente negra. Seguramente dirías que la segunda está muerta. Pero, si tienes partes verdes, por muy pequeñas que sean, se puede salvar. ¿Es difícil? Mucho, pero viable.

Con esto queremos decirte que sí, una orquídea CASI muerta se puede salvar si pones los medios para ello. No siempre es posible, pero estas plantas tienen una buena capacidad para regenerarse.

Por eso, si te encuentras con esta situación, no la deseches a la primera de cambio. A veces puedes pensar que tu orquídea está muerta pero, debajo de esa podredumbre, es posible que se encuentren los brotecitos que la pueden salvar.

¿Te has enfrentado alguna vez a esta situación? ¿Has intentando revertirla con éxito? Coméntanos.


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