Cómo secar un girasol

El método para secar un girasol varía según el uso que le queramos dar

¿Qué tienen los girasoles que los hace tan populares? Son unas flores preciosas y muy alegres que le dan un toque de color a cualquier hogar. Además, son los vegetales de los cuales se sacan las pipas, unas deliciosas semillas saladas comestibles que todos conocemos. El gran tamaño de los girasoles, su forma y el característico color amarillo que tienen nos recuerdan al sol, al verano y al calor. Por lo tanto no es de extrañar que sean una de las flores favoritas. Para poder conservarlas más tiempo o recolectar sus semillas para comerlas, hay un proceso bastante simple. En este artículo os explicaremos cómo secar un girasol, ya sea para usarlo como elemento decorativo o para hacer nuestras propias pipas.

Si estáis cultivando girasoles y queréis cosechar sus semillas para más adelante comerlas, os recomiendo que sigáis leyendo. Explicaremos paso a paso cómo secar un girasol para extraer sus semillas y cómo hacerlas comestibles, transformándolas en las famosas pipas saladas. En el caso de que queráis secar la flor completa del girasol para adornar vuestro hogar, no os preocupéis, pues también comentaremos cómo llevar a cabo esta tarea paso a paso. Además, hablaremos sobre el tiempo que tardan estas preciosas flores en secarse.

¿Cómo se seca el girasol?

Para secar un girasol hay que esperar a que haya madurado

A parte de ser sumamente bonitos, los girasoles destacan mucho por sus semillas. ¿A quién no le gustan las pipas? Pues a continuación vamos a explicaros paso a paso cómo secar un girasol para extraer las semillas y posteriormente poder comérnoslas:

  1. Preparar los girasoles: Es importante esperar a que estas plantas alcancen su madurez antes de recolectar las semillas. El dorso de las flores debe adquirir un tono marrón amarillento. Lo ideal es esperar hasta que la cabeza de estos vegetales empiece a caerse y pierdan sus pétalos.
  2. Envolver las cabezas de los girasoles: Con una bolsa de papel o una estameña debemos envolver las flores y atarlas con hilo. Así protegeremos las semillas y nos aseguramos de conseguir el máximo posible de ellas.
  3. Cortar los tallos: Cuando ya toque recolectar los girasoles, debemos cortar los tallos siempre en diagonal y a una longitud de entre 15 y 30 centímetros para poder secar bien las flores.
  4. Colgar los girasoles: Para que se sequen más rápido, lo más recomendable es colgarlos boca abajo en un lugar seco y oscuro, al menos hasta que la cabeza se haya vuelto marrón por completo.
  5. Extraer las semillas: Una vez estén secos los girasoles, toca extraer las semillas. Esto lo podemos hacer con los dedos, un tenedor o un cepillo rígido, por ejemplo.
  6. Preparar las semillas para su consumo: Mezclar 120 gramos de sal en 3,8 litros de agua. Limpiar las semillas para que no queden restos vegetales y meterlos en la mezcla anterior. Dejar en remojo durante mínimo ocho horas. Después, extender las semillas en una sartén y meterlas en el horno a 218°C durante aproximadamente cinco horas, hasta que se sequen.
Propiedades y cultivo de las pipas de girasol
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Ahora que ya hemos hecho nuestras propias pipas, ¿cómo las conservamos? Lo mejor es meterlas en un recipiente hermético. Si además las introducimos en el congelador, se pueden conservar hasta un año. Tras nuestro primer intento, podemos experimentar y hacerlas más a nuestro gusto, alterando la mezcla que hemos comentado en el punto seis.

¿Cómo conservar las flores de girasol?

En el caso de que queramos saber cómo secar un girasol para utilizarlo como elemento decorativo en nuestro hogar, el procedimiento obviamente es distinto. Veamos cómo hacerlo paso a paso:

  1. Recolectar los girasoles: A la hora de escoger los girasoles que queramos secar, es fundamental que estén abiertos parcialmente. Así, las semillas todavía no han llegado a desarrollarse por completo y evitaremos que se caigan después del proceso de secado. Lo más recomendable es que los girasoles sean de tamaño mediano o pequeño.
  2. Cortar las flores: Cuando se trata de cortar las flores, debemos dejar un tallo de una longitud de aproximadamente quince centímetros. Después tenemos que quitar todas las hojas muertas que pueden encontrarse alrededor de la cabeza del girasol.
  3. Colgar los girasoles: Para colgar estas flores podemos atarlas con hilo dental o una cuerda. Se pueden juntar hasta tres ejemplares, pero es preferible que las cabezas de los girasoles no se toquen entre sí. Es fundamental ubicarlos en un lugar seco y oscuro, como podría ser por ejemplo un armario. Eso sí, deben tener algo de espacio, es decir, sin tocar nada a su alrededor para que puedan secarse correctamente.
  4. Esperar a que se sequen: Tas colgarlos debemos esperar a que se hayan secado por completo. Entonces toca sacarlos del armario, o donde sea que estén, y cortar el hilo.
  5. Pulverizar con laca de pelo: El mejor truco para conservar tanto la forma como el color de las flores secas es pulverizándolas con un poco de laca para el pelo en forma de spray. De esta manera quedarán más protegidas, aumentado su durabilidad.

Otra opción para el punto tres sería colocar los girasoles en un florero en vez de colgarlos. De esta manera, los pétalos de los mismo acabarán arqueándose. Escojamos la opción que sea, es imprescindible ubicar las flores en un lugar seco y oscuro para este proceso. Si queréis conocer más métodos para secar flores naturales, dadle aquí.

¿Cuánto tarda en secar un girasol?

Los girasoles tardan aproximadamente dos semanas en secarse

Ya sabemos cómo secar un girasol, ¿pero cuánto tarda este proceso? Ya sea para hacer pipas o para decorar nuestro hogar con estas preciosas flores, el tiempo que suelen tardar en secarse abarca normalmente unas dos semanas aproximadamente, aunque pueden llegar a ser tres. Esto depende principalmente del tamaño del girasol. Recordad es que muy importante colgar las flores en un cuarto oscuro y seco para que puedan secarse correctamente.

Cabe decir que las flores secas no toleran muy bien el sol directo. Así que debemos ubicar los girasoles secos en un lugar de la casa donde no les den directamente los rayos del sol. De esta manera conseguiremos alargar considerablemente su durabilidad y su bonito aspecto.

¿Os animáis a hacer vuestras propias pipas o a decorar vuestro hogar con girasoles secos? Si es así, dejadnos vuestras experiencias en los comentarios.


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