Cómo son las hojas de las rosas

Hojas nuevas de rosal

El rosal es el arbusto floral más conocido y querido con diferencia. Se puede cultivar en gran variedad de climas siempre y cuando la temperatura en invierno se aproxime o baje un poco de los cero grados, y además es tan ornamental y tan fácil de cuidar que parece mentira que sea una planta de verdad y no una artificial.

Ahora bien, ¿sabes cómo son las hojas de las rosas? Si tienes dudas, te invitamos a que continúes leyendo 🙂 .

¿Qué es y cuáles son las partes de una rosa?

Rosales en flor

Un rosal es una planta del género botánico Rosa que está compuesto por unas 100 especies arbustivos espinosos de los cuales hay algunos que son trepadores. Crece de forma natural en Europa, Norteamérica y África noroccidental, pero hoy día es fácil encontrar un ejemplar en casi cualquier parte del mundo (excepto en los polos, claro 🙂 ).

Puede alcanzar una altura comprendida entre los 2 y los 20 metros, dependiendo de si tiene hábitos trepadores o no, y produce gran cantidad de flores durante buena parte del año de colores muy variados: blanco, rojo, rosa, amarillo, naranja, morado, bicolores,… Estas pueden ser aromáticas o no, aunque la mayoría sí que desprenden un aroma muy agradable.

El fruto es el llamado escaramujo, que es un tipo de infrutescencia compuesta por numerosos frutos secos separados y encerrados en el hipantio, que es una especie de ‘cáscara’ carnosa de color rojizo muy llamativo.

¿Cómo son las hojas de los rosales?

Las hojas de las rosas son compuestas

Las hojas del rosal son muy características, pero como suele ocurrirnos a menudo cuando nos acostumbramos mucho a ver algo, podríamos obviar algunos detalles que las hacen únicas. Así pues, veamos cuáles son esos aspectos más importantes de las partes foliares de esta maravillosa planta:

  • Son imparipinnadas, es decir, que de un mismo tallo brotan varias pinas o foliolos (pequeñas hojitas) en número impar.
  • El borde tiene forma de sierra, esto es, se ve como dentado, de color rojizo cuando son jóvenes.
  • Pueden ser caducas o perennes. La gran mayoría de especies y cultivares que encontraremos a la venta en las regiones templadas serán caducifolias, es decir, dejarán caer sus hojas en algún momento del año (en otoño-invierno), pero hay otras, como la Rosa sempervirens o la Rosa banksiae que irán perdiéndolas poco a poco durante todo el año, a medida que brotan de nuevas.
  • Son de color verde.

¿Cómo saber qué enfermedad o problema tiene mirando solo las hojas?

Los rosales son arbustos o trepadoras bastante fáciles de cuidar, pues solo necesitan sol, agua en abundancia y podas a finales de invierno y pinzados en primavera-verano los cuales consistirán en cortarles las rosas marchitas. Pero lo cierto es que cuando se riegan en exceso, o la tierra o el clima no es el adecuado, pueden verse afectados por algunas enfermedades, plagas o trastornos.

Por fortuna para nosotros, con solo mirar las hojas ya podremos intuir qué es lo que les ocurre. Por ejemplo:

  • Exceso de riego/encharcamiento: las hojas inferiores se vuelven amarillas y caen, y las nuevas se vuelven marrones.
  • Falta de riego: las hojas más nuevas se vuelven amarillas y/o se secan, además -todas- se pueden abarquillear, o volverse lacias.
  • Falta de luz: las hojas pierden color y brillo.
  • Mala plantación: si se manipularon mucho las raíces, algunas hojas caerán antes de tiempo.
  • Exceso de fertilizante: quemaduras amarillas y/o rojizas en las hojas, las cuales caerán.
  • Falta de hierro: no es habitual, pero si las hojas amarillean dejando los nervios verdes, es debido a la clorosis férrica.
  • Granizo: la aparición de manchas rojizas o negras en las hojas tras una helada o granizada es común cuando la planta lleva poco tiempo en su nueva ubicación.
  • Plagas: si ves que tienen telaraña fina (por la araña roja), bichitos diminutos en el envés de las hojas (ácaros o pulgones), insectos con aspecto algodonoso en las hojas (cochinillas algodonosas), o cualquier otro síntoma que te haga sospechar, sin duda hasta de tratarlos con el insecticida correspondiente.
  • Enfermedades: la aparición de manchas negras o blanquecinas que se van extendiendo sobre las hojas, pueden ser signos de hongos, los cuales se tratan con fungicida.

Los rosales son arbustos

Así son las hojas de los rosales, muy interesantes no solo para que las plantas sean más bonitas, sino que también nos son muy útiles para determinar qué problema es el que tienen. ¿Qué te ha parecido este tema?

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