Cordyline fruticosa: cuidados

El cordyline fruticosa requiere pocos cuidados

Imagen – Flickr/barloventomagico

¿Cómo se cuida el Cordyline fruticosa? Esta es una planta con hojas preciosas, de color verde, rosado o rojizo dependiendo de la variedad o cultivar, y con unas flores igualmente bellas. Por eso, se ve estupendo en cualquier lugar donde se quiera poner, pero es importante que se conozcan sus necesidades, ya que solo de esta manera vas a saber evitar que tenga problemas.

Y es que, por ejemplo, el riego es esencial, pero si no se hace bien, y/o si la tierra que tiene es tan compacta que retiene la humedad durante demasiado tiempo, sus raíces se van a ahogar, literalmente. Así que aquí tienes una guía de cuidados del Cordyline fruticosa.

¿Es una planta de interior o de exterior?

El cordyline fruticosa es un arbusto perenne

Imagen – Wikimedia/Mokkie

Nuestro protagonista es una planta tropical, nativa de las regiones cálidas del sudeste de Asia, por lo tanto, no soporta las heladas, así que en nuestra zona el invierno es frío, tendremos que meterla en casa pues, de lo contrario, no sobreviviría. Pero ojo: esto no significa que se haya de tener en interior todo el año; de hecho, si se dispone de un patio, balcón o terraza en la que haya mucha claridad pero no sol directo, podremos tenerlo ahí durante todos los meses en los que las temperaturas se mantengan entre los 10ºC de mínima y los 35ºC de máxima.

Y tampoco es una planta que se deba tener fuera obligatoriamente durante todo el año. Puede vivir muy bien en el interior de una vivienda, siempre que se coloque en una habitación en la que haya mucha luz natural.

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¿Se ha de tener en maceta o puede estar en el suelo?

La respuesta a esta pregunta va a depender de lo que hemos hablado arriba: si va a estar en casa, obviamente tocará tenerlo en maceta; pero si está en el exterior, ¿tendrá que estar en el suelo? Bueno, no tiene por qué. Aunque es una planta que puede medir unos 4 metros de altura, en maceta no puede crecer tanto (a no ser que la plantemos en una con un diámetro de 80 centímetros o más).

Pero si tienes jardín, podrás plantarlo en él siempre que las temperaturas sean elevadas durante todo el año. Ahora bien, si vives en una zona donde el clima es templado, también podrás hacerlo pero sin quitarle la maceta. Así, cuando el tiempo refresque, te será relativamente fácil extraerlo y meterla en casa.

¿Qué tipo de tierra necesita?

El Cordyline fruticosa es perenne

Imagen – Wikimedia/David J. Stang

Es una planta que requiere tierras ligeras, ricas en nutrientes y, sobretodo, que no retengan demasiado tiempo el agua; es decir, que no se mantengan húmedas mucho tiempo. Por eso, es importante que, si se va a plantar en el suelo, nos aseguraremos previamente de la tierra es buena, y de que absorbe el agua con rapidez; en el caso de que tenga mal drenaje, tendremos que cavar un hoyo de unos 100 x 100 centímetros, cubrir sus lados menos la base con malla de sombreo, luego echarle una capa de unos 30 o 40 centímetros de arlita (en venta aquí), y por último terminar de rellenarlo con sustrato universal de alguna marca conocida, como la de Flower que puedes comprar aquí por ejemplo.

Si por el contrario vamos a mantenerlo en maceta, lo plantaremos en una con sustrato de cultivo universal. Además, es importante que el recipiente tenga agujeros, y que sea unos 7 centímetros más ancho y alto que el que tiene en estos momentos.

¿Cuándo se ha de trasplantar?

El Cordyline fruticosa se debe trasplantar en primavera. Es una planta que no resiste el frío, así que si tanto si la vamos a plantar en el jardín como si procederemos a cambiarla de maceta en otoño o en invierno, correremos el riesgo de que sufra daños. Además, es muy importante que no se extraiga de la maceta si aún no ha enraizado bien en ella; es decir, si aún no vemos que se le salgan las raíces por los agujeros.

¿Cómo debe ser el riego del Cordyline fruticosa?

Se trata de una especie de origen tropical, que vive en zonas donde las lluvias son frecuentes. Por este motivo, lo peor que podemos hacerle es descuidarnos de regarla, especialmente en verano. Pero hay que tener cuidado, y no regar si se esperan lluvias en los próximos días, pues un exceso de agua sería peligroso.

De modo durante los meses cálidos y secos, procederemos a regar nuestro cordiline varias veces por semana, pero ¿cuántas exactamente? Esto dependerá de las condiciones meteorológicas de nuestra zona, pues si por ejemplo las temperaturas son muy altas y no llueve, la tierra se seca con rapidez, por lo que tendremos que regar más seguido que si estamos en una zona donde llueve con frecuencia. En invierno, o en interior, habrá que regar mucho menos que si tenemos la planta fuera, puesto que se mantiene húmeda más tiempo.

Como orientación, en general se recomienda regar cada 3 días durante la temporada estival, y menos el resto del año. Eso sí, hay que regar la tierra, echando agua hasta que se empape.

¿Hay que abonarlo?

Sí, no está de más hacerlo. Es una manera de conseguir que crezca bien, y de que se mantenga precioso. Por lo tanto, lo abonaremos desde mediados de primavera hasta el final del verano con un abono ecológico, a ser posible líquido, como este, ya que tiene una eficacia más rápida.

Pero eso sí, hay que utilizarlo como se indique en el envase; de lo contrario, y como se suele decir en España, será peor el remedio que la enfermedad. Y es que un exceso de abono podría dejarnos sin Cordyline fruticosa, ya que quemaría las raíces.

¿Cómo reproducir el Cordyline fruticosa?

Los frutos del Cordyline fruticosa son redondos

Imagen – Wikimedia/Forest & Kim Starr

Si deseas conseguir un ejemplar gratis, la manera más rápida de lograrlo es reproduciéndolo mediante esquejes de tallos en primavera. Para ello, se corta un trozo de unos 10 centímetros de largo que tenga hojas, y se planta en maceta con sustrato de cultivo universal.

Con el fin de que enraíce mejor, se aconseja impregnar la base con hormonas de enraizamiento antes de introducirlo en la tierra, pero esto no es realmente muy necesario. Luego, se riega y se coloca la maceta en un lugar en el que haya mucha luz, pero no directa. Si todo va bien, tendrás una nueva planta con raíces en unas dos semanas.

Otra forma es sembrando sus semillas, también en primavera. La manera de hacerlo es colocando no más de dos en una maceta que mida unos 8 centímetros de diámetro, y enterrarlas solo un poco. A continuación, se riega y se lleva el recipiente en un lugar con luz indirecta. A partir de entonces, hay que regar de vez en cuando, de manera que la tierra permanezca húmeda siempre, pero no encharcada. Germinarán en una o dos semanas, aunque pueden tardar hasta dos meses.

El Cordyline fruticosa es fácil de cuidar, ya lo verás.


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