¿Cuándo se podan las adelfas?

Seto alto de adelfas

Las adelfas son arbustos perennifolios muy utilizados en los jardines de clima templado y cálido. Producen flores durante toda la primavera y el verano y, además, resisten bastante bien la sequía una vez establecidas. Sin embargo, si las dejamos crecer a su aire llegaría a tener un salvaje -y precioso- seto floral.

Si somos de aquellas personas a las que les gustan los jardines ordenados, o si debemos evitar que nuestras plantas molesten a los vecinos, a continuación te explicaré cuándo se podan las adelfas.

Ejemplar de adelfa de flor amarilla

Las adelfas son arbustos de hoja perenne que pueden alcanzar una altura de unos 2-3 metros como máximo. Les gusta mucho el sol, aunque pueden vivir bien en semisombra si reciben un mínimo de 4 horas de luz directa al día. Son, realmente, plantas muy bonitas, pero cada vez que vayamos a podarlas será necesario ponernos guantes de protección, sobretodo si tenemos que cortar ramas, ya que todas sus partes son tóxicas. Por este motivo, tampoco debemos de ingerirlas bajo ningún concepto.

Eso sí, y como me gusta mucho insistir en esto, aunque sea una especie peligrosa no hay que demonizarla, sólo conocerla para poder tratarla correctamente y, así, disfrutarla al máximo.

¿Cuándo hay que podar a la adelfa?

Ejemplar de adelfa de flor rosa

La poda es un trabajo que hay que hacer cuando queremos que se desarrolle de una determinada manera o cuando está teniendo un crecimiento muy ‘asalvajado’ o desordenado. Por ejemplo, cuando queremos tener un seto de adelfas, o lo queremos formar como arbolito. Para ello, tendremos que desinfectar las herramientas de poda, que en este caso nos serán muy útiles unas tijeras de poda para las ramas más delgadas y una sierra de mano para las más gruesas, con alcohol de farmacia.

Así, podremos podarla cada vez que nos sea necesario siempre y cuando la planta no esté en floración. Las podas más drásticas las haremos a finales de invierno para que pueda recuperarse mejor.

¿Cómo se poda?

La adelfa es una planta muy resistente a las podas, de hecho, se puede recortar sus tallos hasta dejarlos a la mitad de su altura y casi con total seguridad brotarán nuevas hojas al cabo de unas semanas. Por este motivo, es una de las más agradecidas, ya que con unos mínimos cuidados podrás tener la posibilidad de darle la forma que más te guste: o como arbusto bajo o como arbolito.

Arbusto bajo

Cuando se quiere tener una adelfa para utilizarla para seto por ejemplo, es muy recomendable (e interesante) ir podándola dejándole la gran mayoría de sus tallos, pero con poca altura. Esta puede ser variable, dependiendo de nuestras necesidades y gustos. Para que te hagas una idea, si lo que quieres es delimitar un camino dentro del mismo jardín, lo interesante es que el seto de adelfas sea de unos 50 centímetros; pero si prefieres que esté justo delante de la pared o muro, la cual ya delimita el solar, entonces un seto de 1 o 1,5 metros es lo ideal.

¿Cómo se poda? Bueno, lo primero y más importante es dejar que la planta crezca hasta a la altura que desees tener el seto. Durante ese tiempo simplemente hay que cuidarla correctamente, es decir, con riegos moderados y abonándola de vez en cuando en primavera y verano. Una vez que ya tenga la altura adecuada, lo que se hará será ir recortando los tallos una vez al año o cada dos con el fin de mantenerla con ese tamaño.

Con estas pequeñas podas conseguirás además que broten tallos más bajos, por lo que al cabo de muy poco tiempo tendrás un seto de adelfas bastante denso.

Nota: si has comprado ejemplares grandes, recorta los tallos a la altura que desees ese año. A partir del segundo, solo tendrás que hacer podas de mantenimiento.

Arbolito

Puedes tener una adelfa como arbolito

Tener una adelfa como arbolito la verdad es que es una gozada, sobretodo cuando está en flor. El problema es que es una planta que tiende a sacar retoños de la raíz, de modo que hay que ir quitándoselos cada vez. Pero aparte de eso, conseguir que adquiera forma arbórea no es tan complicado como en un principio se podría pensar.

La primera poda será por supuesto la más drástica; no en vano, se suelen vender ya con múltiples tallos. Por propia experiencia, aconsejo adquirir ejemplares que midan unos 60-70cm, pero no son sencillos de encontrar, así que si no tienes suerte, adquiere de más jóvenes y déjalos crecer a su aire una temporada.

Luego, has de elegir tallo que veas que es más fuerte, que suele ser el que está más en el centro de la planta, y podar los demás con un serrucho o sierra de mano previamente desinfectados a ras de suelo, e incluso por debajo del nivel de la tierra siempre que sea posible para que quede estéticamente mejor. Por prevención, es interesante ponerle pasta cicatrizante, pues así se evitan infecciones.

A partir de entonces, solo te quedará dejar lo que será el tronco del arbolito sin ramas hasta la altura que desees, y si ves que es necesario, ir dándole forma a la copa, la cual por cierto se aconseja que sea un poco abierta.

Espero que te haya sido de utilidad 🙂 .


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