¿Cuándo se podan los rosales en España?

La poda de los rosales en España se realiza a finales del invierno

España es un país bañado por las aguas del océano Atlántico; el mediterráneo, podríamos decir que es ‘hijo’ de este océano, pues existe gracias al estrecho de Gibraltar que es por donde el Atlántico llega al archipiélago balear, el norte de África, y más hacia el este, a Italia, Grecia, etcétera. Además de eso, en la superficie del terreno, encontramos montañas, algunas muy altas como el Monte Perdido (3355m, Pirineos), o el Teide (3718m, Canarias), pero también áreas llanas, como en la Meseta Central de la península o el litoral.

Por si fuera poco, el clima no es igual en todos los lugares. Incluso en una misma provincia, puede haber nevadas cada invierno en el norte, pero ni una sola en el sur. Es por eso por lo que es cuanto menos interesante preguntarse cuándo se podan los rosales en España, ya que puede que la respuesta te sorprenda.

En general, ¿cuándo se podan los rosales?

Tijeras de podar profesionales

Antes de responder a eso, debes saber que al rosal se le realizan dos tipos de poda: la de rejuvenecimiento, y la del corte de las flores. Bien, la primera consiste en podar ramas que ya están desarrolladas, y la otra simplemente en eliminar las flores cuando se marchiten. Dicho esto, por lo general, lo que nosotros recomendamos y lo que es también lo que se aconseja en libros de jardinería, es realizar la poda de rejuvenecimiento en invierno, y la otra cuando las flores estén llegando al final de su vida.

Pero esto es, como digo, la regla general. ¿En España se debe seguir esta norma o cambia algo? ¿En qué mes se podan los rosales y con qué finalidad se realiza dicha poda?

¿Y en España?

Como decía al comienzo del artículo, este es un país en el que hay muchos climas y micro-climas diferentes. Esto es muy positivo, porque nos permite disfrutar de una gran variedad de plantas distintas sin salir del territorio; pero cuando se trata de cultivar nosotros algunas tendremos que ajustar el calendario de poda, abonado y demás, a las condiciones meteorológicas de la zona.

Es por eso por lo que si vives por ejemplo en el País Vasco, no debes podarlos en la misma época que otra persona que viva en Sevilla, ¿por qué? Porque el invierno en el norte tiende a ser un poco más largo y más frío que en el sur. Por lo tanto, debes estar atento a cuándo termina realmente dicha estación en el lugar donde tú vives.

Si por ejemplo las temperaturas comienzan a subir en febrero, aunque oficialmente aún falte un mes para que llegue la primavera, y si sabes que ya no se van a producir heladas, entonces ese será buen momento para podar los rosales. Pero, si por el contrario es marzo y sabes que en abril el termómetro bajará de los 0 grados, entonces será preferible esperar a que pasen.

¿Qué puede ocurrir si se podan los rosales en plena temporada de heladas y/o nevadas?

La poda del rosal se realiza en invierno

Al podar, siempre se le hace una herida a la planta. Se queda una parte expuesta a los factores medioambientales, y además una parte muy vulnerable y muy sensible. Por ello, si tras la poda la temperatura baja demasiado, esa rama pasará frío porque ha quedado desprotegida.

En los casos muy graves, por ejemplo, si se ha podado un rosal muy joven y/o si la nevada es importante, otras ramas de la misma podrían sufrir las consecuencias del frío aunque no las hayamos tocado.

Y, ¿cómo saber que un rosal está pasando frío? Bueno, los síntomas se verán quizás no el mismo día en el que se produzca esa bajada de las temperaturas, pero sí al día siguiente. Lo más llamativo será el cambio de color que se producirá en la parte superior de la rama, en la zona donde se realizó el corte. Este cambio del color puede ser del verde al amarillo, del verde al marrón, o del verde al negro que sería el caso más serio, veamos por qué:

  • Si cambia al amarillo (o a algún tono similar), significa que ha habido daño, pero la planta no ha sufrido demasiado.
  • Si cambia al marrón, el daño es más moderado.
  • Y si cambia al negro, es porque esa parte de la rama no ha podido resistir el frío y se ha muerto.

Por supuesto, a nosotros nos interesa que se mantenga verde, pero… ¿qué hacemos si ha cambiado de color debido a las bajas temperaturas? Pues aunque resulte un poco extraño, no podaremos esa zona que se ha visto afectada, ya que si lo hiciéramos, agravaríamos el problema. Lo que sí que haremos será proteger el rosal con una tela antiheladas, como si de un regalo se tratara. Esta tela deja pasar el agua, pero no el viento, así que la planta se queda muy protegida. Puedes comprarla aquí.

Como ves, la poda del rosal en España no tiene por qué realizarse en pleno invierno como se suele decir. Dependiendo de las temperaturas que se registren en la zona, se tendrá que hacer en un momento u otro.


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