¿Cuántas especies de plantas hay en el mundo?

En la jungla hay muchos tipos de plantas

Tenemos la inmensa suerte de vivir en un mundo donde en gran parte del globo hay vida, tanto animal como vegetal. Ambos reinos conviven en armonía, a menudo creando relaciones simbióticas para ayudarse a adaptarse mejor a su hábitat natural.

Pero, ¿alguna vez te has preguntando cuántas especies de plantas existen? Esa es una pregunta muy interesante, sin duda, que por fin tiene una respuesta, aunque no sabemos si definitiva 😉 .

¿Cuántas especies hay en el mundo?

Hay muchos tipos de especies de plantas en una jungla

En el año 2011 un equipo de científicos quiso saber cuántas especies se habían descubierto hasta la fecha, y lo lograron. Por el momento, se sabe que hay 8,7 millones, de las cuales 6,5 millones son terrestres y 2,2 millones acuáticas. De esa increíble cifra, 7,77 millones son especies animales, 298.000 especies de plantas y 611.000 especies de hongos. Sin embargo, según los cálculos de los expertos, aproximadamente el 86% de las especies terrestres y el 91% de las marinas aún no se han descubierto.

¿Qué quiere decir esto? Pues, básicamente, que conocemos muy poco a las diferentes formas de vida que habitan en este hermoso planeta, el único hasta la fecha que sabemos que alberga vida. No es, pues, de extrañar que cada cierto tiempo se anuncie el descubrimiento de una nueva especie animal o vegetal.

¿Qué tipos de plantas hay?

Hay de varios tipos: árboles, palmeras, coníferas, arbustos, hierbas, trepadoras, helechos, musgos… Cada una de ellas tiene sus propias características que las hacen únicas, pero todas ellas tienen algo en común: realizan la fotosíntesis; es decir, que transforman la energía del sol en alimento. Al hacerlo, liberan oxígeno, sin el cual ninguno de nosotros estaría aquí hoy.

Es por eso por lo que te vamos a mostrar algunos ejemplos de plantas, para que puedas sorprenderte tú también de lo maravilloso que puede ser el Reino Vegetal.

Pero, ¿cuáles son sus características principales?

Algas

Las algas son primitivas

La historia evolutiva de las plantas comenzó con la aparición de las algas, primero las unicelulares, que son las que se componen de una única célula, y más adelante fueron apareciendo las multicelulares. ¿Dónde viven? Pues en el pasado solo vivían en el mar, pero a medida que se fueron desarrollando aparecieron especies cada vez más complejas, que producían tallos capaces de realizar la fotosíntesis fuera de agua marina… pero muy cerca de ella.

Se cree que las primeras algas, las llamadas Archaeplastida, aparecieron hace algo más de 1.500 millones de años, mientras que las algas rojas, que fueron las que se diversificaron hasta dar lugar a las especies que conocemos hoy, son de hace unos 1.200 millones de años.

Tipos de especies de algas

Estas son algunas:

Chondrus crispus
Vista del alga Chondrus crispus

Imagen – Wikimedia/Chondrus crispus

Al Chondrus crispus se le conoce como musgo de Irlanda y es un tipo de alga roja originaria de las costas atlánticas tanto de Europa como de Norteamérica. Sus falsas hojas surgen de un tallo muy ramificado, y toda ella es de color rojizo.

Ulva lactuca
Vista del alga Ulva lactuca

Imagen – Wikimedia/H. Krisp

Conocida como lamilla o lechuga de mar, la Ulva lactuca es un alga con talo verde laminar (hoja falsa en forma de lámina), lobulado y con dos capas de células que se fija al suelo por medio de rizoides. Crece hasta llegar a medir 18cm de longitud por más de 30cm de ancho.

Musgo

El musgo es una planta primitiva

Los musgos, cuya altura máxima es 10 centímetros, son unas plantas muy curiosas. En sentido estricto son un tipo de plantas briófitas no vasculares (es decir, que no presentan vasos en su interior a diferencia de todas las demás que vamos a ver), compuestas por hojas de color verde… solo si llueve.

Por este motivo, los encontramos sobre los techos de las casas, rocas, muros, paredes, troncos de los árboles,… allá donde haya un poco de agua por un tiempo más o menos prolongado.

Tipos de especies de musgos

Estas son algunas:

Polytrichum strictum
Vista del Polytrichum strictum

Imagen – Wikimedia/Helenaanna

Al Polytrichum strictum se le conoce como musgo de pelo, trigo de ave o trigo de paloma, y presenta numerosos pelos que lo cubren. Las hojas son puntiagudas y se disponen en espiral de forma recta alrededor de un tallo rígido, el cual alcanza una altura de 4 a 20 centímetros.

Sphagnum fallax
Vista del musgo Sphagnum fallax

Imagen – Wikimedia/Helenaanna

Conocido como musgo sphagnum, o esfagno, el Sphagnum fallax es una planta originaria del Hemisferio Norte, que consta de un pseudotallo principal del cual surgen ramas en fascículos, con 2-3 ramas extendidas, y 2-4 colgantes, de color verde.

Hierbas

Las hierbas son un tipo de plantas de gran éxito

Cuando hablamos de hierbas solemos referirnos a la »mala hierba», o a la hierba del campo. Pero, ¿y si te dijera que se pueden clasificar según su tipo de hoja, y que eso es solo una diferenciación de otras cuantas que se pueden hacer? Tranquilo/a, no voy a complicarlo:

De hierbas hay de dos tipos: las de hoja estrecha, que son las graminoides (gramíneas) como todas las que pueden utilizarse para césped por ejemplo, y las de hoja ancha que son llamadas forbias. Dentro de este último grupo encontramos a las megaforbias o hierbas gigantes, que es donde entran las palmeras o las musas (plataneras).

Su esperanza de vida por lo tanto varía mucho:

  • Anuales: germinan, crecen, florecen, fructifican y mueren en un año (algo menos en realidad). Ejemplos: maíz, melón, guisante.
  • Bianuales: durante el primer año germinan y crecen, y el segundo florecen, producen frutos y mueren. Ejemplos: dedalera, perejil, espinaca o zanahoria.
  • Vivaces o perennes: son aquellas que viven 3 años o más (ciertas palmeras llegan incluso a superar el siglo de vida). Dependiendo del tipo de especie de planta, puede empezar a florecer ya el primer año de vida, o hacerlo mucho más adelante. Por ejemplo, la palmera datilera produce sus primeras flores a los 5-7 años si las condiciones le son favorables, pero el geranio a los pocos meses de la siembra puede florecer (hablo desde la experiencia). Ejemplos: clavel, gazania, ave del paraíso, palmeras, bromelias y las bulbosas, entre otras.

Especies de plantas herbáceas

Te mostramos las siguientes:

Cucumis melo

El melón es un tipo de planta anual

El Cucumis melo, conocido como melón, y es una herbácea de ciclo anual nativa de Irán, Anatolia y el Cáucaso. Desarrolla tallos rastreros, con hojas palmadas que produce flores amarillas y, tras ellas, frutos que son bayas de esféricas a elipsoidales aptos para consumo humano.

Digitalis purpurea

La dedalera es un tipo de hierba bienal

La especie Digitalis purpurea, conocida como dedalera, digital, chupamieles, viluria o guantelete, es una hierba bienal nativa de Europa, noroeste de África y Asia Central y Occidental. Desarrolla un tallo largo de entre los 0,50 y los 2,5 metros de alto, del cual brotan hojas dentadas, simples y alternas. Las flores se agrupan en racimos colgantes y son tubulares, de color rosa intenso en el exterior y púrpura en el interior.

Gazania rigens

La gazania es un tipo de planta vivaz

La gazania o Gazania rigens, es una planta vivaz o perenne originaria de Sudáfrica y Mozambique que alcanza una altura máxima de 30 centímetros. Las hojas son alargadas, de color verde en el haz y blanquecinas en el envés. Las flores se asemejan a las margaritas, y se abren únicamente cuando hay sol.

Helechos

El helecho es una planta perenne

Los helechos son considerados fósiles vivientes, pues aparecieron hace unos 420 millones de años. Estas son un tipo de plantas vasculares que no producen semillas (sino esporas), rizomatosas, y con hojas grandes que se conocen como frondes o megafilos normalmente pinnadas, de color verdoso o variegado. La altura es variable dependiendo de la especie: pueden crecer solo hasta los 20 centímetros de altura, o bien pueden superar los 5 metros como los helechos arborescentes que, como su nombre indica, son aquellos que tienen forma arbórea al desarrollar un falso tronco.

Su hábitat natural suelen ser los bosques y selvas tropicales sobretodo, bajo la sombra que proporcionan los árboles, y donde la humedad ambiental es alta.

Especies de helechos

Te mostramos estas:

Cyathea arborea
La Cyathea arborea es un tipo de helecho arborescente

Imagen – Wikimedia/Xemenendura

Conocido como helecho gigante o palo camarón, la Cyathea arborea es una especie de helecho perennifolio que alcanza una altura de 9 metros. Es originario de las planicies y bosques de las Antillas, y desarrolla una corona compuesta por un mínimo de diez frondes (hojas) pinnadas y sin espinas.

Pteris cretica
El Pteris cretica es un helecho de porte bajo

Imagen – Wikimedia/Rexness from Melbourne, Australia

El Pteris cretica es un helecho originario de América con rizoma algo rastrero, que alcanza una altura de entre los 15 y los 80 centímetros. Las frondes son pinnadas, de color verde con el centro blanco.

Coníferas

Las coníferas son plantas muy longevas

Las coníferas son plantas muy bonitas. No producen flores vistosas, pero es precisamente esa una de las características que las hacen únicas. Son unos de los tipos de plantas más antiguos, apareciendo en la Tierra hace unos 300 millones de años.

Este grupo de plantas suele tener un tronco recto y, a menudo, muy alto, superando los 30 metros de altura. Su copa puede ser piramidal o más bien redondeada, compuesta por hojas alargadas más o menos cortas, de color verdoso y con un comportamiento perenne, semicaduco o caduco. Sus frutos son las que erróneamente llamamos piñas (no confundir con la planta de la piña, cuyo nombre científico es Ananas comosus la cual es una bromelia), pero que pueden ser conos.

Al llevar tantísimo tiempo evolucionando, y al haber superado glaciaciones y todo tipo de fenómenos naturales, hoy día podemos disfrutar de la belleza de los bosques de abetos del Ártico, la longevidad convertida en grietas en el tronco retorcido de los Pinus longaeva en las montañas de los EE.UU, las alturas increíbles de las secuoyas gigantes de América, o de los deliciosos piñones del Pinus pinea, una especie autóctona del mediterráneo.

Especies de plantas tipo coníferas

Te mostramos las siguientes:

Cupressus sempervirens
El ciprés común es una conífera

Imagen – Wikimedia/Jerzy Strzelecki

Conocido como ciprés común o ciprés mediterráneo, el Cupressus sempervirens es una conífera perennifolia originaria del este del Mediterráneo. Alcanza una altura de 30 metros o más, con una copa que puede ser piramidal u horizontal. Las hojas son escamosas, y forman un follaje muy denso, de color verde oscuro. Su esperanza de vida es de unos 1000 años.

Pinus longaeva
El Pinus longaeva es una conífera de hoja perenne

Imagen – Wikimedia/J Brew

El Pinus longaeva, conocido como pino longevo, es originario de las montañas del sureste de los Estados Unidos. Crece entre los 5 y los 15 metros, con un diámetro de tronco de hasta 3,6 metros. Las hojas son aciculares, rígidas, de hasta 4cm de largo, y de color verde oscuro. Su esperanza de vida, como su nombre indica, es muy larga: el 6 de agosto de 1964 un estudiante de posgrado cortó a Prometheus, un ejemplar que tenía más de 5000 años de edad.

Árboles

Los árboles son plantas leñosas y altas

Los árboles son un tipo de plantas que tienen un tallo leñoso llamado tronco con una copa ramificada la cual tiene una clara rama principal. La altura que alcanzan es variable según la especie, pero los expertos suelen coincidir en que tienen una altura mínima de 5 metros y un grosor de tronco de al menos 10 centímetros.

Si hablamos de las hojas, pueden ser caducas, semicaducas o perennes; grandes, medianas o pequeñas; simples o compuestas por distintos folíolos (hojuelas),… y de color normalmente verde, pero también pueden ser marrón-rojizas (Fagus sylvatica var. Atropurpurea por ejemplo las tiene de ese color).

¿Dónde viven? En todo el mundo, excepto en los lugares extremos. Los hay que viven en las selvas tropicales secas, como la Acacia tortilis o la Adansonia digitata (baobab); otros que prefieren climas más templados con inviernos fríos, como la gran mayoría de arces o los robles; otros en cambio gustan de veranos muy cálidos y temperaturas suaves en invierno, como el algarrobo o el almendro.

Los árboles ‘modernos’ empezaron su evolución en el período Cretácico, esto es, hace unos 145 millones de años. En aquella época fueron unos de los protagonistas del nacimiento de las plantas angiospermas, esto es, plantas con flores vistosas que, además, protegen a sus semillas de algún modo para que no estén tan expuestas a las inclemencias del tiempo.

¿Son las coníferas consideradas árboles?

, pero he querido ponerlas por separado por los siguientes motivos que voy a explicar para que no haya malos entendidos:

  • Las coníferas empezaron a evolucionar en el período Triásico, hace como hemos dicho antes unos 300 millones de años. Por ese entonces, las plantas con flores alegres no existían aún, y las semillas desde el primer momento que caían (y caen) al suelo deben de germinar rápido en cuanto les surja la oportunidad para sobrevivir.
  • Los árboles modernos son todos plantas angiospermas; las coníferas en cambio son gimnospermas. Tan solo hay una especie de árbol primitivo que está más emparentado con las coníferas que con los árboles modernos: el Ginkgo biloba.
  • Las hojas de los árboles son, en comparación, más ‘débiles’ que las de las coníferas. Una hoja de arce (por ejemplo) no sobreviviría al crudo invierno del Ártico.
  • El ritmo de crecimiento entre unos y otros es, en general, muy distinto. Las coníferas suelen ser más lentas, mientras que los árboles son algo más rápidos.
  • La esperanza de vida es también muy diferente. Una planta, cuanto más lentamente crezca (y siempre que esa lentitud forme parte de lo que le dicta su genética) vive más años que una que crece rápido. Es por eso por lo que podemos encontrar secuoyas de 3200 años, pero es muy difícil encontrar un árbol que supere los 1000 años. Ambas edades son sorprendentes e imposibles de alcanzar por los humanos, pero sin duda creo que esto es algo que se debe de tener en cuenta a la hora de hablar de árboles y de coníferas.

Especies de árboles

Algunas especies más representativas son:

Citrus x sinensis
El naranjo es un árbol frutal

Imagen – Wikimedia/Jean-Pol GRANDMONT

Popularmente llamado naranjo, el Citrus x sinensis es un árbol perennifolio originario de la India, Pakistán, Vietnam y del sureste de China. Crece hasta alcanzar una altura máxima de 10 metros, con un tronco corto y una copa compuesta por ramas de las que brotan hojas grandes, simples, y de color verde oscuro. Las flores son pequeñas, de alrededor de 1cm, blancas y muy olorosas. Y las frutas son redondeadas, de color naranja, y con la pulpa comestible.

Prunus dulcis

El almendro es un frutal de hoja caduca

Conocido como almendro, el Prunus dulcis es un árbol caducifolio originario del este de Europa, Asia Occidental y del norte de África. Alcanza una altura de 10 metros, con un tronco ligeramente torcido y una copa ancha y casi redondeada. Las hojas son ovadas, con el margen aserrado, y de color verde. Las flores son blancas o rosadas, de 1-2cm, y carecen de olor. Los frutos son las almendras, las cuales miden alrededor de 1-1,5cm de largo, y se componen de una cáscara dura -puede romperse con facilidad dándole algunos golpes con una piedra- de color marrón que protege a una única semilla, siendo esta última comestible.

Arbustos

Las azaleas son arbustos perennifolios

Pasemos a los arbustos. Estas son plantas que, a diferencia de los árboles, no tienen un único tallo principal, sino que tienen varios que surgen desde la misma base. En cuanto a su altura, miden hasta 5 metros, aunque son muchos los que no superan el metro.

Las hojas pueden ser caducas o perennes, pequeñas o grandes, y de colores muy diversos (verdes, rojizas, moradas, variegadas, tricolores,…). En los viveros encontramos muchos que producen flores realmente preciosas, como las azalea por ejemplo, o las camelia.

Arbustos que no lo son tanto

La Cycas revoluta es una especie de arbusto falso

Imagen – Flickr/brewbooks

Hay algunas plantas que, si bien cumplen con buena parte de esas características, no se pueden considerar abustos como tales. Son los que se llaman subarbustos, que son aquellas plantas que en lenguaje popular se conocen como matas leñosas (o simplemente matas) o arbustivas. A diferencia de los arbustos vamos a decir verdaderos, estas tienen unos tallos muy cortos, y tienen más aspecto de planta herbácea que otra cosa, como la lavanda o el tomillo.

Para complicar un poco más la cosa, es costumbre incluir en este grupo a algunas plantas que no tienen mucha relación. Seguramente por comodidad y practicidad. Por ejemplo, las cicadáceas, es decir, todas aquellas Cycas, Dioon, Encephalartos, y similares. ¿Por qué digo que estas no están demasiado bien clasificadas dentro de arbustos?

Porque con ellas pasa lo mismo que con las coníferas: son plantas muy antiguas, de hecho se han encontrado restos que datan de hace unos 280 millones de años; son gimnospermas (no protegen las semillas ni tampoco producen flores vistosas); y su esperanza de vida es bastante más larga que la de un arbusto moderno al tener un ritmo de crecimiento lento: una Cycas revoluta, por ejemplo, siempre que las condiciones sean las adecuadas, puede llegar a los 300 años, mientras que un arbusto común es difícil que supere los 100.

Especies de plantas tipo arbustos

Te mostramos las siguientes especies:

Veronica ochracea

La Veronica ocracea es un arbusto perenne

A la Veronica ochracea se la conoce como verónica o hebe, y es un arbusto perennifolio endémico de Nueva Zelanda que alcanza una altura máxima de 2 metros. Sus hojas son delgadas y largas, de color verde, y las flores se agrupan en inflorescencias de color blanco.

Hibiscus rosa-sinensis

La rosa de China es un arbusto de hoja perenne

El Hibiscus rosa-sinensis es una especie conocida como rosa de China, hibisco, cayena o amapola (no confundir con la hierba Papaver rhoeas) y es un arbusto perennifolio originario de Asia Oriental. Alcanza una altura de 2 a 5 metros, con hojas anchas y pecioladas de color verde oscuro. Las flores miden de 6 a 12cm de ancho, y son de color diverso: amarillo, rosa, rojo, multicolor.

Trepadoras

Las trepadoras son plantas perennes

Las trepadoras son aquellos tipos de plantas que crecen sobre otras plantas (por lo general, árboles de gran altura) con el fin de llegar a la luz del sol. Dependiendo del grado de parasitación, tenemos:

  • Plantas epífitas: son aquellas que utilizan a otras como soporte, como el jazmín o la buganvilla.
  • Hemiepífita: son aquellas que son epífitas solo durante el comienzo de sus vidas, que es cuando sus raíces crecen hacia abajo y penetran el suelo. A partir de entonces, se convertirán en plantas estranguladoras, como el Ficus benghalensis, o algunas especies de Clusia.
  • Hemiparásita: son las plantas parásitas, es decir, que obtienen nutrientes desde otras plantas, pero pueden realizar la fotosíntesis en cierto modo.
    Hay distintos tipos de parasitismos:
    • Obligado: cuando no puede vivir sin un anfitrión. Ejemplo: Viscum album.
    • Facultativo: cuando puede terminar su vida tanto si tiene un hospedador como si no. Ejemplo: Rhinanthus.
    • De tallos: son aquellas que se fijan en el tallo de la planta hospedadora.
    • De raíces: son aquellas que se fijan en las raíces de las plantas hospedadoras.
    • Holoparásita: son aquellas que dependen por completo de otras plantas al carecer de clorofila, sin la cual es imposible realizar la fotosíntesis. Ejemplo: Hydnora (de raíz), o Cuscuta europaea (de tallo).

Especies de trepadoras

Aquí te mostramos algunas:

Jasminum officinale

El Jasminum officinale es una trepadora inofensiva

El Jasminum officinale una epífita perennifolia nativa del Cáucaso, norte de Irán, Afganistán, Pakistán, los Himalayas, India, Nepal y de China Occidental. Alcanza una altura de seis metros si tiene soporte, y de sus tallos brotan hojas compuestas por 5-9 folíolos de color verde. Las flores se agrupan en racimos axilares, y son de color blanco.

Ficus benghalensis
La higuera estranguladora es una trepadora hemiepífita

Imagen – Flickr/Scott Zona

Se la conoce como higuera estranguladora o baniano, y es una planta hemiepífita. La semilla germina con frecuencia en un hueco de alguna rama de un árbol grande, y cuando las raíces llegan al suelo la planta empieza a crecer con rapidez, quitándole los nutrientes al árbol anfitrión.

A medida que crece, las raíces de la higuera ganan en fuerza, y también en tamaño, y van ‘estrangulando’ poco a poco al árbol. Con el tiempo, las ramas del Ficus han producido tantas hojas, que el árbol que le hace de soporte termina muriendo por la falta de luz… y de nutrientes. Una vez ocurre, su tronco se pudre, pero la higuera ha formado un entramado de raíces tan sólido que no se cae, sino que forma una especie de tronco hueco.

Esta planta asesina es endémica de Bangladés, India y Sri Lanka. Su tamaño es variable, pero puede extenderse por varios miles de metros. En el Jardín Botánico de Calcuta se encuentra uno que se estima que tiene más de 230 años, y ocupa una superficie de 12.000 metros cuadrados.

Viscum album

El Viscum album es una planta parásita

Conocido como muérdago blanco o visco, el Viscum album es una planta hemiparásita obligada nativa de Europa, Asia Occidental y Meridional, y de América. Crece sobre las ramas de árboles de hoja caduca, tales como el álamo, aunque también se ve sobre algunos pinos. Desarrolla tallos dicotómicos de hasta 1 metro de largo, y sus hojas son amarillo-verdosas de 2 a 8cm de largo. Sus flores son amarillo-verdosas, y miden 2-3mm de diámetro. El fruto es una baya pequeña de color blanco, amarillo o traslúcido.

Suculentas

Las suculentas son plantas que resisten la sequía

Imagen – Flickr/Pamla J. Eisenberg

Son plantas que se han adaptado a vivir en unas de las zonas más cálidas y secas del mundo. Si bien hay árboles, arbustos y otros tipos de plantas que tienen alguna parte suculenta, como tales nos referimos únicamente a los cactus y a las crasas. El origen de estos se remonta al período Cretácico, a hace entre 80 y 90 millones de años. Por aquella época eran plantas con hojas, flores y semillas, las cuales vivían en lo que hoy es América del Sur y África, pero que antaño era Gondwana (fue un antiguo bloque continental compuesto por las masas continentales de las actuales África, Sudamérica, Australia, Nueva Zelanda, Indostán, Madagascar y la Antártida, que fue originado con la partición en dos de Pangea hace más de 200 millones de años).

Debido al constante movimiento de las placas tectónicas, poco a poco y con el transcurso de los miles y de millones de años, América del Sur y África se fueron separando, siendo llevadas lentamente a su ubicación geográfica actual. Al hacerlo, las condiciones climáticas de esos lugares cambiaron, obligando a las suculentas americanas a adaptarse modificando sus hojas por espinas foliares y a tener un cuerpo capaz de realizar la fotosíntesis; las africanas en cambio convirtieron sus hojas y/o tallos en ‘almacenes’ de agua.

Así, las americanas dieron lugar a los cactus, y las segundas a las crasas.

En la era moderna podemos ver estas plantas en las regiones desérticas o casi desérticas. Por ejemplo, en países como México, Chile y Argentina, viven una gran diversidad de cactus. Por ejemplo, de las más de 350 especies de Mammillaria que hay aceptadas, la cual es el género de cactus más extenso, la mayoría son nativas de México. Por otro lado, los Lithops son uno de los géneros más grandes de crasas, pues está compuesto por 109 especies, todas ellas nativas de África austral.

Las suculentas son plantas que están preparadas para soportar las altas temperaturas propias de los desiertos, y no quieren mucha agua. Por eso son tan populares, ya que además no suelen crecen mucho (salvo excepciones). Lo normal es que no superen los 40, 50 o 60 centímetros de altura, aunque hay algunas especies de cactus columnares, como la Carnegiea gigantea (saguaro), que superan los 5 metros.

Diferencias entre cactus y crasas

Es muy fácil confundirlos, pues sí, sabemos que los cactus tienen espinas… pero en ciertos casos no es así (como el Astrophytum asterias). Así que para que no haya lugar a dudas, decirte que en lo que te has de fijar para saber si es cactus o crasa es en lo siguiente:

  • Areolas: de ellas brotan las espinas y las flores, y son por lo general pilosas. Solo están presentes en los cactus.
  • Costillas: las costillas pueden estar más o menos marcadas, y ser más o menos irregulares. Las pueden tener tanto los cactus como algunas crasas, pero en los primeros se distinguen mucho mejor.
  • Hojas: son carnosas, usualmente de colores claros. Solo las tienen algunas crasas.

Especies de plantas suculentas

Aquí te mostramos algunas:

Copiapoa cinerea
La Copiapoa cinerea es un cactus

Imagen – Wikimedia/H. Zell

La Copiapoa cinerea es una especie de cactus con cuerpo globoso-cilíndrico bien armado con espinas. Las flores son amarillas, y brotan del ápice del tallo. Es endémico de Chile, y puede alcanzar una altura de unos 50-60 centímetros.

Echeveria elegans
La Echeveria elegans es una planta crasa

Imagen – Flickr/stephen boisvert

La Echeveria elegans es una planta crasa nativa del centro de México que forma una roseta de hojas de hasta 10 centímetros de diámetro, sin tallo/tronco. Sus flores brotan de un tallo floral corto, y son anaranjadas.

Y con una breve reflexión terminamos:

Es interesante conocer las plantas, pero también es muy importante respetarlas. Actualmente se está deforestando a un ritmo demasiado rápido. De seguir así, cuando nos demos cuenta de que el dinero no se puede comer, ya será tarde.


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  1.   Dioniss dijo

    Me dirían que flores existen

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