
Todo sobre el Cultivo de la Col China
El cultivo de la col china, conocida también como Bok Choy, ha ganado popularidad en los últimos años no solo en Asia, sino también en Europa y América. Esta verdura, de la familia Brassicaceae, es valorada tanto por su sabor como por sus beneficios nutricionales. En este artículo, exploraremos de manera detallada cómo cultivar la col china, así como sus requerimientos edafoclimáticos, variedades, cuidados y plagas, entre otros aspectos importantes. Si estás interesado en aprender más sobre el cultivo de la col china, este artículo es para ti.
1. Origen de la Col China
La col china tiene su origen en el Extremo Oriente. Se cultiva en China desde hace siglos, y su consumo se extendió a Japón a finales del siglo XIX. En la actualidad, su cultivo se ha expandido a muchas regiones del mundo, incluyendo Europa, donde ha visto un aumento en su popularidad entre los consumidores que buscan alternativas saludables en su dieta.
2. Taxonomía y Morfología
La col china pertenece a la familia Cruciferae y su nombre científico es Brassica campestris L. sp. pekinensis. A menudo se le confunde con la lechuga romana, ya que su aspecto es muy similar. Sus hojas son verticales, con un limbo largo y nervaduras marcadas. La morfología de la planta se caracteriza por:
- Hojas erectas inicialmente, que posteriormente forman un acogollamiento.
- Un ciclo de crecimiento que varía entre 70 y 90 días desde la siembra hasta la cosecha.
- Es una planta bienal que florece en primavera.

3. Requerimientos Edafoclimáticos
Los requerimientos edafoclimáticos son cruciales para el cultivo exitoso de la col china. Esta planta es susceptible a temperaturas extremas. Los aspectos a tener en cuenta son:
- Temperatura: Las temperaturas ideales para su desarrollo oscilan entre 18 y 20 grados Celsius. Temperaturas por debajo de 8 grados pueden provocar que la planta se paralice.
- Suelo: Se recomienda un suelo de textura media, poroso y que retenga la humedad. El pH óptimo del suelo debe estar entre 6.5 y 7.
- Humedad: La col china necesita un suelo constantemente húmedo. En períodos de sequía, es vital un riego adecuado para evitar el estrés hídrico.
4. Variedades de Col China
Existen varias variedades de col china, cada una con características específicas. Algunas de las más cultivadas son:
- Asten: Pella cilíndrica, limbo y pecíolo verde, con un crecimiento muy precoz.
- Misuka: Ciclo de 68-72 días, con hojas de color verde y pella alargada, resistente al tipburn.
- H-M, Yakami: Pella ovoide y color de hojas verde oscuro, ciclo de 70 días.
- Shanghai: Pella cuadrada, resistente a Oidio y Virus del Nabo, ideal para cosechar en invierno o primavera.
5. Abonado y Fertilización
La col china es un cultivo que demanda una alta cantidad de nitrógeno. Durante la preparación del suelo, es recomendable aplicar:
- 50 g/m² de abono complejo 8-15-15.
- 15 g/m² de sulfato potásico.
- 20 g/m² de sulfato de magnesio si los niveles son bajos.
En el abonado de cobertera, se pueden aplicar fertilizantes a partir de 15 días después de la siembra, empleando nitrato amónico y nitrato potásico en dosis de 10 g/m².

6. Plagas y Enfermedades
El cultivo de la col china enfrenta múltiples plagas y enfermedades que pueden afectar significativamente la producción. Las principales son:
6.1 Plagas
- Minadores de hojas (Liriomyza trifolii): Causan daño al alimentarse de las hojas, lo que puede resultar en un debilitamiento de la planta.
- Mosca de la col (Chorthophilla brassicae): Pueden destruir la yema principal de la planta, lo que afecta su crecimiento.
- Oruga de la col (Pieris brassicae): Las larvas de estas mariposas son responsables del daño a las hojas, lo que puede poner en riesgo la producción.
6.2 Enfermedades
- Alternaria (Alternaria brassicae): Manchas negras en las hojas, que requieren tratamientos preventivos cada 7-10 días.
- Mildiu (Peronospora brassicae): Provoca pequeñas manchas amarillas y una pelusilla blanca en el envés de las hojas.
7. Valor Nutricional
La col china es apreciada por su valor nutricional. En cada 100 g de producto fresco, proporciona:
| Composición | Valor por 100 g |
| Agua (%) | 95 |
| Proteínas (g) | 1.2 |
| Grasas (g) | 0.8 |
| Hidratos de carbono (g) | 3 |
| Fibras (g) | 0.6 |
| Cenizas (g) | 0.7 |
| Calcio (mg) | 43 |
| Fósforo (mg) | 40 |
| Hierro (mg) | 0.6 |
| Sodio (mg) | 23 |
| Potasio (mg) | 253 |
| Vitamina A | 150 |
| Tiamina (mg) | 0.05 |
| Riboflavina (mg) | 0.04 |
| Niacina (mg) | 0.26 |
| Ácido ascórbico (mg) | 25 |
Debido a su bajo contenido calórico y alto contenido en fibra, es ideal para aquellas personas que buscan mantener una dieta saludable. Esto lo convierte también en un gran aliado en una dieta equilibrada.
8. Usos Culinarios de la Col China
La col china se puede consumir de diversas maneras:
- Cruda en ensaladas.
- Cocida en sopas y estofados.
- Salteada con otros vegetales o carnes.
Su versatilidad en la cocina la convierte en una opción popular en muchas recetas, aportando un sabor único y una textura crujiente. Es común en la gastronomía asiática, donde se utiliza a menudo en platos como el kimchi, un plato fermentado muy popular en Corea.
El cultivo de col china no solo es un reto para el agricultor, sino también una fuente potencial de alimento saludable y delicioso para la mesa. Con los cuidados adecuados y un ambiente favorable, su cultivo puede resultar muy satisfactorio. Para aquellos interesados en la agricultura, el cultivo de la col china representa una oportunidad para diversificar sus cultivos y ofrecer productos frescos a sus consumidores. Los conocimientos sobre sus requerimientos, así como el manejo de plagas y enfermedades, son fundamentales para asegurar una cosecha exitosa.