Diatomeas

Hay muchos tipos de diatomeas

Imagen – Flickr/Proyecto Agua

Las diatomeas son unos microrganismos que podemos encontrar en los mares, pantanos y ríos. No se ven a simple vista, pero gracias a microscopios especializados es posible distinguir una gran variedad de especies distintas. De hecho, se han encontrado 20.000.

Todas ellas forman parte del fitoplancton, el cual está formado por una serie de organismos acuáticos que realizan la fotosíntesis. Son muy importantes para la vida en la Tierra, ya que producen más de la mitad del oxígeno que respiramos, y además absorben gran cantidad de dióxido de carbono (sobre las 10 gigatoneladas al año según National Geographic).

¿Qué son las diatomeas y cuáles son sus características?

La diatomea es un alga microscópica

Las diatomeas son algas mayormente microscópicas que pertenecen al gran grupo de las Heterokontophyta. En él se encuentran algas pardas y heterotrófas, como los oomicetos. No tienen flagelos, por lo que la gran mayoría de las especies no pueden moverse por sí solas; aunque hay otras que sí pueden, contrayendo su pared celular.

Normalmente están hechas de una única célula, aunque es importante aclarar que hay algunas que forman cadenas celulares, como las del género Fragillaria. Además, tienen pared celular, llamada frustula, que protege el núcleo está hecha de sílice, que es uno de los materiales con el que los humanos hacemos el vidrio. Su forma varía, pero sí que se ven dos partes diferenciadas que las divide.

Para evitar hundirse lo que hacen muchas especies es regular los lípidos que contienen en el interior de la célula. Además, como tienden a formar cadenas, el riesgo de que se hundan es más bajo. Y no solo eso, sino que así pueden absorber más luz y, con ella, realizar la fotosíntesis.

Una vez que una diatomea muere, ya sea porque ha llegado al final de su vida o porque es ingerida, cae al fondo marino, donde se sedimenta. Con el tiempo, y a medida que más y más diatomeas se acumulan en el suelo, se forman las diatomitas y las moronitas, que son rocas sedimentarias.

Se cree que se originaron en el período Jurásico, hace unos 200 millones de años. Ahora bien, los restos más antiguos encontrados datan del Paleógeno, es decir, de hace unos 66 millones de años.

¿Para qué sirven?

Las diatomeas son unos microorganismos que pueden ayudarnos a saber cuál es la calidad del agua, o cómo afecta el cambio climático a los medios acuáticos como el mar. Es más, su estudio permite averiguar cómo han ido cambiando esos lugares a medida que fueron pasando los años.

Otro uso quizás menos conocido es el de la producción de combustible. Y es que las diatomeas son algas oleaginosas, que se deshidratan para después someterlas a una serie de tratamientos para que liberen todos sus componentes. Una vez se ha hecho, el aceite que se obtiene se utiliza para producir biodiesel.

Pero también tienen varias aplicaciones en jardinería, ya que la tierra de diatomeas constituye un eficaz insecticida que elimina muchas de las plagas más comunes, como los pulgones, la araña roja, las cochinillas. e incluso las pulgas. Lo que hace es perforar el cuerpo del insecto, haciendo que muera deshidratado. Por propia experiencia, actúa bastante rápido, y por si fuera poco no deja residuo alguno.

Además, esta tierra de diatomeas interesante como abono, pues las diatomeas contienen muchos nutrientes, los cuales son:

  • Macronutrientes: nitrógeno, potasio y fósforo.
  • Nutrientes secundarios: magnesio, azufre y calcio.
  • Oligoelementos: entre otros, contiene cobre, hierro, boro, molibdeno y zinc.

¿Cómo se reproducen?

Las diatomeas se reproducen de dos maneras distintas: asexual, es decir, mediante división celular, y también de forma sexual tras varias generaciones, produciendo gametos que terminan fusionándose hasta formar esporas (las cuales vendrían a ser las »semillas» de estas algas).

Estas esporas están muy protegidas por una membrana orgánica, por lo que pueden crecer sin dificultad, comenzando así una nueva generación de diatomeas. Eso sí hay que saber que, al igual que les ocurre a muchas plantas que están sometidas a estrés de cualquier tipo (calor/frío, falta o exceso de nutrientes, etc.), ellas también pueden gastar su energía en la producción de esporas, aunque estas solo germinarán cuando las condiciones mejoren.

¿Cuál es el hábitat de las diatomeas?

Las algas diatomeas son acuáticas

Imagen – Wikimedia/Massimo brizzi

Cada tipo de diatomea prefiere un hábitat único. Por ejemplo, las pennadas, que son las que tienen ambos lados simétricos, las encontraremos en aguas dulces; en cambio, las céntricas, que son las que tienen una simetría radial y las que además permanecen inmóviles, prefieren el mar.

Por todo ello, es importante cuidar de los mares, y del planeta. Ya no solo por las diatomeas, sino también por nosotros mismos. Recordemos que ellas producen más del 50% del oxígeno que necesitamos para respirar. Puede parecer mentira que un organismo que rara vez supera los 2 milímetros de diámetro pueda ser tan importante para la vida, pero los estudios como el de National Geographic así lo demuestran.

Y aunque no lo hayan hecho, pienso que igualmente si cuidamos de la Tierra, cuidaremos de nosotros mismos. Porque es nuestro y único hogar.


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