Drosera intermedia

La Drosera intermedia es una carnívora roja

Imagen – Flickr/Joshua Mayer

Las plantas carnívoras siempre han despertado el interés a muchos humanos. A diferencia de la mayoría de seres vegetales que estamos acostumbrados a ver, ellas obtienen buena parte de sus nutrientes alimentándose de los insectos que caen en sus trampas. Una de las más comunes pero no por ello menos bonita es la Drosera intermedia.

Su color rojo y la manera en la que crece llama tanto la atención, que casi podríamos pensar que es una planta artificial. Aunque por fortuna, es natural. De hecho, se cultiva a menudo en balcones y terrazas, pues al no crecer mucho con una maceta de las pequeñas estará muy a gusto.

Origen y características de la Drosera intermedia

La Drosera intermedia es una carnívora fácil de cuidar

Imagen – Wikimedia/Michal Rubeš

La Drosera intermedia es una planta herbácea, perenne y carnívora originaria de las regiones templadas de Europa, así como del este de América del Norte, Cuba, y el norte de América del Sur, perteneciente al género Drosera. En estos dos últimos lugares, donde el clima es tropical, no forma hibernáculos (unas estructuras primitivas que protegen el vástago) durante el invierno pues no lo necesita.

Forma una roseta de hojas espatuladas de hasta los 10 centímetros de altura. Dichas hojas están cubiertas por glándulas de las cuales brota mucílago (líquido transparente, muy pegajoso para los insectos). Como buena carnívora que es, también segrega enzimas desde las glándulas sésiles que se encargarán de digerir aquellos que no hayan podido escapar.

Produce flores blancas en número de 3-8 que salen de un tallo de hasta 15 centímetros de altura en verano (de junio a agosto en el hemisferio norte). Mantener cierta distancia entre las trampas y las flores es vital para la planta, ya que necesita tanto comer como producir semillas. Estas son muy, muy pequeñas, y tienen forma ovalada.

¿Cuáles son los cuidados que requiere?

La Drosera intermedia es una planta relativamente pequeña que, bien cuidada, vivirá varios años. Además, las semillas germinan con facilidad en la misma maceta, por lo que en cuanto menos te lo esperes tendrás un montón de plantitas, las cuales podrás separar -con cuidado, eso sí- y plantar en otras macetas, o dejarlas con su progenitora.

Sus flores son también pequeñas, pero muy monas como decimos los españoles, una calificación que se traduce como bonitas. Así pues, si bien no podremos hacer ramos con ellas, sí que será sencillo disfrutar de su belleza y la de los insectos que atraiga, entre ellos a las abejas. Pero, ¿cómo se cuida?

Ubicación

  • Exterior: se ha de colocar en semisombra, en una zona luminosa pero sin que le dé en ningún momento el sol de forma directa.
  • Interior: si puedes conseguir una lámpara específica para el crecimiento de las plantas (en este enlace venden), seguro que crecerá de maravilla.

Riego

La Drosera intermedia es una carnívora pequeña

Imagen – Wikimedia/NoahElhardt

El riego de la Drosera intermedia ha de ser más bien frecuente. Durante el verano le puedes poner un plato debajo e ir llenándoselo con agua, y el resto del año riega una o dos veces a la semana.

Usa agua de lluvia o destilada, o en su defecto agua apta para consumo humano cuyo residuo seco sea igual o inferior a 200 (como la de Bezoya por ejemplo).

Sustrato

Se cultiva en macetas de plástico con agujeros en su base rellenadas con turbia rubia mezclada con perlita a partes iguales (en venta aquí). También se usa el musgo sphagnum.

Abonado

No hay que abonar a las plantas carnívoras. Si se hace, sus raíces sufrirán daños irreversibles y se perderán. En el caso de que se abonen por error, extráelas de las macetas y lávales bien las raíces con agua destilada. Luego, plántalas en una maceta nueva con sustrato nuevo, y riega con agua destilada.

Multiplicación

Para multiplicar a la Drosera intermedia lo mejor que se puede hacer es… no hacer nada 🙂 , o casi nada. Como comentábamos antes, las semillas que caen en el sustrato germinan, y una vez lo hacen las plántulas crecen a buen ritmo. Por eso, en cuanto midan unos 2-3 centímetros las puedes separar por ejemplo con una cuchara y plantándolas en macetas individuales.

Ahora bien, si has comprado semillas, siémbralas en primavera-verano en una maceta con turba rubia mezclada con perlita, procurando que queden cubiertas con una fina capa de sustrato, simplemente para que no se las lleve el viento. Mantén dicho sustrato húmedo pero no encharcado, y si todo va bien germinarán en una o dos semanas.

Trasplante

Durante su juventud y hasta que alcance su tamaño definitivo puede necesitar dos o tres cambios de maceta. Si ves que se le salen raíces por los agujeros de drenaje, o si ya la ha ocupado toda, pásala a otra algo más ancha en primavera.

Rusticidad

Resiste el frío pero las heladas le perjudican. Lo ideal es que no baje de los 0 grados, pero si se registran -1,5 o -2ºC de forma puntual y breve, subiendo rápido por encima de los cero grados, los daños que tendrá serán mínimos. Aún y así, para evitar riesgos, si en tu zona hay heladas no dudes en meterla en un invernadero o dentro de casa.

La flor de la Drosera intermedia es blanca

Imagen – Flickr/Rosťa Kracík

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