El compostaje doméstico sigue ganando terreno en la Comunidad Valenciana. Un total de 1.450 familias de las cinco comarcas que forman el Consorci de Residus V5 (COR) ya participan en un programa que les permite transformar sus residuos orgánicos en abono natural. A cambio, reciben una bonificación de 12 euros en la tasa de tratamiento de residuos, una medida que busca incentivar la gestión sostenible de la basura en el hogar.
La iniciativa, que arrancó hace tiempo, ha sumado 180 nuevas familias durante el primer semestre de 2026. De ellas, 65 corresponden a Enguera, donde ya hay 170 hogares activos. También se han registrado incorporaciones en Ontinyent tras las jornadas formativas organizadas en los últimos meses. El presidente del COR, Elio Cabanes, destaca que este crecimiento refleja una mayor implicación ciudadana: “Cada vez más vecinos entienden que los residuos orgánicos pueden convertirse en un recurso útil”.
Bonificaciones y ahorro económico
El COR destinará cerca de 18.000 euros a las bonificaciones de las familias participantes. Cada hogar que gestiona sus propios restos orgánicos evita que estos lleguen a las plantas de tratamiento, lo que reduce los costes de gestión y las emisiones asociadas al transporte. La fracción orgánica representa entre el 40% y el 50% de la basura doméstica, por lo que tratarla en origen permite reducir considerablemente el volumen de residuos y, de paso, aliviar la factura municipal.
El técnico de Compostaje del COR, Mikel Vela, explica que el proceso es sencillo: con una compostadora facilitada por el Consorcio, los hogares convierten restos de frutas, verduras, poda y otros desechos orgánicos en un fertilizante natural de alta calidad. “Con pequeños cambios de hábitos, las familias pueden reducir la basura que generan y conseguir un abono para jardines y huertos”, señala Vela.
Formación y talleres prácticos
Antes de empezar, los participantes asisten a una sesión práctica donde aprenden qué residuos pueden introducir en la compostadora, cómo equilibrar la materia húmeda y seca, y qué cuidados son necesarios para obtener un compost de calidad. Estos talleres tienen una “excelente acogida”, según Vela, porque la gente comprueba que el compostaje doméstico es un proceso accesible y que no requiere grandes conocimientos.
El programa forma parte de la estrategia del COR para avanzar hacia una economía circular. Al reducir la cantidad de residuos transportados a las plantas de tratamiento y fomentar la valorización de la materia orgánica en el mismo lugar donde se genera, se disminuye la huella de carbono y se contribuye al cumplimiento de los objetivos europeos de reciclaje y prevención. Además, el esfuerzo individual tiene una recompensa económica directa, lo que anima a más familias a sumarse.
Con 1.450 hogares ya activos y un crecimiento sostenido, el compostaje doméstico se consolida como una herramienta eficaz para gestionar los residuos de forma responsable. La combinación de ahorro económico, beneficios ambientales y formación práctica está logrando que cada vez más vecinos vean en sus restos orgánicos un recurso aprovechable en lugar de un problema.