
La localidad grancanaria de Mogán se dispone a vivir una jornada especial con la celebración del décimo aniversario de la Feria del Aguacate, una cita que se ha consolidado como referente para el sector primario en el sur de la isla. La plaza Pérez Galdós de Arguineguín será, durante toda la mañana y buena parte de la tarde, el punto de encuentro entre agricultores, vecinos y visitantes llegados de distintos puntos de Gran Canaria.
Este cumpleaños redondo llega acompañado de un reconocimiento público al trabajo silencioso de los agricultores y agricultoras del municipio, de un programa formativo previo y de una feria que combina venta directa de fruta, degustaciones gastronómicas de kilómetro cero, artesanía y música popular. Todo ello con el objetivo de poner en valor el campo moganero y reforzar el vínculo entre quienes producen y quienes consumen.
Un homenaje emotivo al corazón de la feria
Como antesala de la celebración, el Ayuntamiento de Mogán organizó en el Centro Cultural de Mogán un acto de homenaje a una treintena de agricultores y agricultoras que han participado a lo largo de las distintas ediciones de la Feria del Aguacate. El encuentro reunió a familias, amistades y vecinos en un ambiente cercano que dejó claro el arraigo de esta cita en el municipio.
El acto dio comienzo con la proyección de un vídeo que repasó la evolución de la feria desde su puesta en marcha en 2015, mostrando imágenes de los primeros puestos, de las carpas llenas de público y de productores que llevan una década fieles al evento. Aquella iniciativa modesta se ha transformado en una feria que cada diciembre llena Arguineguín y que hoy forma parte de la agenda agrícola y cultural de Gran Canaria.
Durante su intervención, la alcaldesa Onalia Bueno subrayó el papel de estos profesionales en el desarrollo del municipio y en la consolidación de Mogán como referente en la producción de aguacates, mangos y otros frutos tropicales. Recordó que en el término municipal hay en torno a 40 hectáreas dedicadas al “oro verde”, con más de una veintena de variedades, y destacó especialmente la presencia de jóvenes que están asumiendo el relevo en las fincas familiares.
Los agricultores y agricultoras homenajeados recibieron reconocimientos con forma de aguacate, elaborados en fibra de platanera, un detalle simbólico que enlaza con la tradición agrícola de la isla. La entrega corrió a cargo de la alcaldesa, del concejal de Agricultura Neftalí Sabina, del exconcejal de Agricultura Ernesto Hernández y de la concejala de Patrimonio Consuelo Díaz, quienes fueron llamando uno a uno a los protagonistas de la tarde.
La velada concluyó con música tradicional canaria a cargo del solista Manuel Estupiñán Verona, acompañado por Adrián Niz a la guitarra y José Vicente Pérez al timple. Sonaron temas muy conocidos, entre ellos “Tamadaba” y “Sombras del Nublo”, que el público recibió entre aplausos, cerrando así un acto que quiso situar a los agricultores en el centro de las celebraciones por la década de la feria.
Diez años de una feria que ya se ha quedado pequeña
En declaraciones a distintos medios locales, el concejal de Agricultura Neftalí Sabina destacó que alcanzar la décima edición de la Feria del Aguacate ya es un logro en sí mismo. Diez años en los que el número de productores participantes y la afluencia de visitantes no ha dejado de crecer, hasta el punto de que la plaza Pérez Galdós “se queda pequeña” pese a su tamaño.
Sabina recordó que, desde la llegada del actual grupo de gobierno en 2015, uno de los objetivos prioritarios ha sido recuperar e impulsar el sector primario en un municipio muy marcado por el turismo. La feria se ha convertido en un escaparate de primer nivel para el producto local, pero también en una forma de agradecer públicamente el esfuerzo cotidiano de quienes mantienen sus fincas, muchas veces por tradición familiar y como segunda actividad.
El concejal explicó que la mayoría de los participantes en la feria son pequeños y medianos agricultores, con alguna explotación de mayor tamaño, que gestionan fincas heredadas de los años 60 y 70. Para muchos de ellos, acudir a este tipo de eventos no responde a una necesidad estrictamente económica, sino al convencimiento de que el producto de Mogán tiene un valor añadido que merece ser reconocido y compartido con el público.
La importancia de la cita no se limita al municipio. Con el paso de los años, la Feria del Aguacate se ha consolidado como una “fiesta del campo” para toda Gran Canaria, atrayendo a visitantes de distintos puntos de la isla que se acercan a Arguineguín para comprar fruta de temporada, probar elaboraciones gastronómicas y disfrutar del ambiente.
Formación y actividades previas para celebrar el aniversario
El programa de este décimo aniversario no se ha limitado a la jornada dominical. El Ayuntamiento preparó varias actividades formativas abiertas al sector en los días previos, con el objetivo de actualizar conocimientos y compartir experiencias entre productores.
Entre estas acciones destaca un curso práctico de poda e injerto de aguacate y mango celebrado en una finca del barranco de Arguineguín, impartido por el especialista Miguel Ángel Rodríguez Marrero. La sesión permitió abordar sobre el terreno técnicas para mejorar la productividad y el estado sanitario de los árboles, cuestiones clave para mantener la competitividad de los cultivos tropicales.
También se organizó una charla sobre novedades en sistemas de riego para el aguacate, celebrada en el salón de plenos municipal. En ella se abordaron soluciones para optimizar el uso del agua, un recurso que el propio concejal Sabina identifica como uno de los grandes retos de futuro, junto con el relevo generacional en el campo.
Estas jornadas formativas se completaron con el ya mencionado acto de reconocimiento a una treintena de agricultores y agricultoras, celebrado en el Centro Cultural El Mocán, que incluyó igualmente música en directo a cargo de Manuel Estupiñán Verona, José Vicente Pérez y Adrián Niz. De este modo, el Ayuntamiento ha querido que el décimo aniversario tenga tanto un componente festivo como otro claramente formativo y de puesta en común.
Qué se encontrará el público en la décima Feria del Aguacate
El domingo, cuando se abran las carpas en la plaza Pérez Galdós de Arguineguín, el público se encontrará con una feria pensada para disfrutar durante varias horas. Según detalla el programa oficial, habrá dieciséis puestos gestionados por agricultores del municipio, que venderán directamente su producción sin intermediarios.
En total se prevé la oferta de unos 5.000 kilos de aguacate de las variedades Fuerte y Pinkerton, frutas muy apreciadas por su sabor y textura. A ellos se sumarán alrededor de 2.500 kilos de mango de la variedad Keitt, así como 2.500 kilos de naranjas y otros frutos de temporada cultivados en la zona. Mogán es actualmente el mayor productor de mango de Gran Canaria y ha diversificado en los últimos años hacia otros cultivos tropicales como pitaya y piña tropical, con más de 125.000 plantas en la zona de Veneguera.
La propuesta no se queda solo en la fruta fresca. La feria contará con una zona gastronómica dedicada a productos de kilómetro cero, en la que participarán en torno a una decena de expositores. Allí se podrán adquirir miel, aloe, quesos, vino, repostería, mermeladas, pan, tapas y otras elaboraciones elaboradas a partir de materias primas locales, que permiten comprobar el potencial culinario de la producción moganera.
Junto a la oferta gastronómica, el evento incluirá diez stands de artesanía tradicional, lo que refuerza la dimensión cultural y comercial de la cita. La organización insiste en que la feria busca ser una experiencia completa: comprar fruta, degustar platos, adquirir productos artesanales y disfrutar del ambiente festivo y del clima del sur de Gran Canaria.
La jornada se desarrollará entre las 9:00 y las 16:00 horas —en algunos programas se amplía hasta las 17:00— y contará con un amplio bloque de actuaciones musicales a partir de media mañana. Está prevista la participación de la Parranda El Mejunje, la agrupación Araguaney y el Mariachi Peléon, acompañado por las voces de Yamiley Cruz y Paco Guedes, entre otros grupos que pondrán banda sonora a la fiesta.
Apoyo institucional y marca de calidad para el “oro verde” de Mogán
El fortalecimiento de la feria va de la mano de un mayor respaldo institucional al sector primario. Neftalí Sabina recordó que, antes de 2015, la Concejalía de Agricultura contaba con un presupuesto de apenas 500 euros anuales. En la actualidad, la partida supera los 100.000 euros y se ha incorporado a la plantilla municipal un ingeniero agrónomo, Antonio Bello, que se encarga de ofrecer formación y asesoramiento técnico continuo a los agricultores.
El exconcejal de Agricultura Ernesto Hernández, que ocupó el cargo entre 2015 y 2023, fue mencionado en varias intervenciones como una de las personas que, junto a la alcaldesa, “puso la maquinaria en marcha” para que la Feria del Aguacate diera el salto adelante que hoy se percibe. Hasta su llegada al gobierno, el sector primario se consideraba en gran medida un ámbito olvidado dentro de la administración local.
Entre las herramientas impulsadas desde el Consistorio destaca la puesta en marcha de la marca de garantía “Sabor de Mogán”, diseñada para certificar y diferenciar aquellos productos agroalimentarios del municipio que cumplan determinados estándares de calidad, trazabilidad y sostenibilidad. El reglamento que regula las condiciones de uso de este sello ha sido aprobado de forma definitiva en sesión plenaria, por lo que en breve podrá ser utilizado por los productores que reúnan los requisitos.
La intención es que, cuando una persona compre un producto con ese distintivo, sepa con claridad de dónde procede y quién está detrás, reforzando así la confianza en el origen local y en las buenas prácticas agrícolas. En paralelo, el Ayuntamiento mantiene una línea de apoyo directo al sector mediante entrega de plantones, trampas para plagas, cursos de formación y acompañamiento técnico, medidas que buscan facilitar el mantenimiento y la modernización de las fincas.
Retos del campo moganero y expectativas para la cita
En las entrevistas concedidas con motivo del décimo aniversario, Neftalí Sabina apuntó dos desafíos principales que los agricultores trasladan a diario: el agua y el relevo generacional. Por un lado, explicó que hay proyectos hidráulicos en marcha que permitirán aumentar el agua disponible para riego, no solo en Mogán sino también en municipios colindantes, lo que ayudaría a aliviar una de las preocupaciones recurrentes del sector.
Por otro, el concejal reconoció que muchas explotaciones se mantienen gracias a la herencia familiar y el compromiso personal de quienes deciden seguir vinculados a la tierra. Sin embargo, subrayó que las distintas ayudas y programas municipales han contribuido a que cada vez se incorporen más jóvenes a la actividad agrícola y se pueda mirar con cierto optimismo al futuro del campo en el municipio.
El responsable de Agricultura insistió en que la ciudadanía demanda cada vez más conocer el origen de lo que consume, y que ferias como la de Arguineguín refuerzan el contacto directo entre productor y comprador. Bajo esta lógica, defiende que “no hace falta salir de la isla para encontrar producto de calidad”, ya que la combinación de clima, agua y saber hacer tradicional permite obtener frutas tropicales con un alto nivel de excelencia.
En cuanto a las expectativas de participación, Sabina recordó que en la edición anterior casi el 60 % de la producción se vendió en menos de dos horas, un dato que ilustra el tirón de la feria entre residentes y visitantes. Por ello, el Ayuntamiento recalca que “la maquinaria no puede fallar” y que se está cuidando la organización al detalle para que el público pueda pasear, comprar, probar tapas, escuchar música y disfrutar de la jornada con comodidad.
En el mensaje final dirigido a los agricultores, el concejal y la alcaldesa han reiterado que el grupo de gobierno municipal seguirá defendiendo los intereses del sector primario y acompañando a quienes trabajan la tierra durante todo el año. Al mismo tiempo, han animado a la población a no perderse esta fiesta del campo en Arguineguín, que combina el atractivo turístico de la costa con el peso específico de la agricultura en la identidad de Mogán.
Con el homenaje a los productores, las actividades formativas de los días previos, la marca de calidad ya en marcha y una feria que cada año convoca a más gente, el décimo aniversario de la Feria del Aguacate de Mogán se presenta como una demostración del potencial del campo local y de la importancia de seguir cuidando un sector que, lejos de ser cosa del pasado, aspira a ocupar un lugar destacado en el presente y futuro de Gran Canaria.