El enebro

Juniperus communis

Juniperus communis

El enebro es una conífera muy bonita que utiliza desde hace varios siglos como seto o incluso como planta cubresuelo en los jardines de clima templado de todo el mundo. Hay unas 12 especies pertenecientes al género botánico Juniperus. Se puede confundir fácilmente con las sabinas, pero hay una característica principal que los diferencia y es que, en el caso de nuestro protagonista, conserva el follaje juvenil espinoso durante toda su vida; en cambio las sabinas lo perderán con el transcurso de los años.

Esta es una planta muy interesante que no requiere de demasiadas atenciones para crecer. Es muy resistente y rústico, tolerando incluso la poda. Descubre más sobre el enebro.

Características del enebro

Tronco del Juniperus rigida

Tronco del Juniperus rigida

El enebro pertenece al género botánico Juniperus, y para ser más específicos y para diferenciarlo de la sabina, es de la sección Juniperus sect. Juniperus. Pertenece a la familia Cupressaceae y es originario de América del Norte, Europa y África. Se trata de una planta con hoja perenne, acicular, en racimos de tres en tres y unidas en la base, de color verde gris por el envés y por el haz tienen una banda pálida.

El fruto del enebro es lo que se conoce como gálbulo, que es una especie de baya carnosa que no se abre cuando madura, lo cual ocurre al segundo año durante la temporada otoñal. Al principio es de color verde glauco, pero al segundo otoño se vuelve azulado y finalmente, cuando está listo, cambia al negro. En su interior se encuentran unas 6 escamas fértiles, las cuales albergan una semilla cada una que puede tardar hasta un 1 año en madurar.

Según la especie, los hay de porte columnar o extendido. Los primeros llaman mucho la atención, pues son muy uniformes y densos; no hay ninguna rama que sea demasiado larga ni demasiado corta. Además, con una altura de unos 4m, son excelentes como setos de protección. Los segundos, por el contrario, se pueden utilizar como plantas cubresuelos, pues sus ramas largas cubren el suelo haciendo que el jardín se vea muy, muy bonito.

Cuidados del enebro

Juniperus rigida

Juniperus rigida

El enebro es una planta de muy fácil cultivo y muy agradecida. Por este motivo, además de por ser muy ornamental, se ha convertido en la conífera enana más popular. Pero claro, para poder disfrutar de él hay que saber qué cuidados requiere para verse bien. Pues bien, los cuidados son:

Ubicación

Coloca tu enebro (o enebros 🙂 ) en una zona donde le dé el sol directo todo el día. Puede crecer en zonas semi-sombreadas, pero le gusta más la luz directa.

Suelo

No es exigente en cuanto a tipo de suelo. Puede crecer indistintamente en aquellos que son calcáreos o en aquellos más arenosos.

Riego

Es muy resistente a la sequía, pero durante el primer año o si se tiene en maceta es conveniente regarlo dos veces por semana en verano y cada siete días el resto del año.

Trasplante

El enebro, y en general todas las coníferas, es una planta que no tolera muy bien los trasplantes. Lo ideal sería pasarla de maceta a su ubicación definitiva o a un tiesto mayor en primavera, después de que el riesgo de heladas haya pasado.

Rusticidad

Y hablando de heladas, has de saber que soporta hasta -10ºC.

Poda del enebro

La poda debe ser irregular, manteniendo lo máximo posible la forma natural del enebro. Lo más conveniente es recortar un poco las ramas que hayan crecido demasiado con una tijera de poda o una sierra de mano en primavera.

El enebro como Bonsái

Bonsái juniperus

Imagen – Steve Tolley

El enebro es una planta que, al tener las hojas pequeñas y un ritmo de crecimiento fácilmente controlable, sin contar con su precioso tronco, se utiliza desde hace muchos siglos como Bonsái. Te contamos sus cuidados:

  • Ubicación: exterior, proteger del sol del verano. El resto del año se debe colocar en una zona donde le dé directamente.
  • Trasplante: los ejemplares jóvenes cada 2 años, mientras que los más viejos cada 4.
  • Sustrato: muy poroso, como por ejemplo podríamos mezclar akadama y kiryuzuna a partes iguales.
  • Abono: desde primavera hasta otoño, abonaremos con un abono mineral para bonsáis, o bien con un abono orgánico líquido (por ejemplo, guano, extracto de algas, etc.).
  • Riego: abundante en verano (si es necesario, se puede regar hasta 2 veces al día, siempre evitando el exceso de humedad). El resto del año bastará con uno o dos riegos semanales.
  • Poda: en otoño se debe podar para darle forma, y durante el periodo de crecimiento habrá que pinzar a menudo sus hojas para mantenerlo dentro del estilo escogido.
  • Estilo: es la planta perfecta para trabajarla como si estuviese azotada por el viento. Muy aconsejable también como semicascada, con las raíces expuestas o en rocas.

¿Te gustaría disfrutar viendo fotos de bonsái de enebro? Aquí tienes una muestra de lo que se puede hacer con él:

Cómo reproducir el enebro

Hojas y gálbulos inmaduros del Juniperus oxycedrus

Hojas y gálbulos inmaduros del Juniperus oxycedrus

¿Te gustaría reproducir tu enebro? Esta es una planta que se reproduce por semillas, esquejes o injertos.

Reproducción por semillas

En otoño se han de recoger los gálbulos maduros, y extraer las semillas de su interior. Después, hay que darles un baño de 30 minutos con ácido sulfúrico durante 30 minutos antes de estratificarlas en la nevera durante 4 meses.

Para estratificar has de rellenar un tupperware con vermiculita, sembrar las semillas, cubrirlas con un poco más de este sustrato y regar un poco. Es muy recomendable abrirlo una vez por semana para que el aire se renueve y evitar, así, la aparición de hongos.

Otra opción es sembrarlas en verano, pero tardarán más en germinar, puesto que la viabilidad de las mismas va disminuyendo año tras año, y nunca es mayor que un 50%.

Al tener un ritmo de crecimiento lento, las plantas obtenidas de semilla se podrán utilizar como patrones para injertar transcurridos 2 años.

Reproducción por esquejes

Para reproducir por esquejes, se aconseja coger las ramas durante el invierno, humedecer la base e impregnarla de hormonas de enraizamiento líquidas. Luego sólo queda plantarlos en maceta usando turba y perlita a partes iguales, en una zona muy luminosa, pero protegidos del sol directo.

Es importante que se mantenga una humedad ambiental alta, por lo que hay que pulverizar de vez en cuando el esqueje (una vez cada 10 días por ejemplo) o, si lo prefieres, colocar vasos con agua alrededor. Si además puedes proporcionarles calor de fondo de unos 27ºC, enraizarán en menos tiempo.

Reproducción por injerto

El enebro si se quiere reproducir por injerto es aconsejable esperar al otoño. Una vez llegue, se procederá a sacar las plantas del semillero que tengan un tronco recto y se plantarán en una maceta con turba en un invernadero (puede ser una estructura básica con cuatro palos de madera y plástico transparente).

Al cabo de unas dos semanas, podrás escoger las ramas que tengan el mismo diámetro que el patrón a injertar. Asegúrate de que la planta madre de donde provengan esté sana, sin ningún signo de plaga o enfermedad. Luego, hay que hacer un injerto lateral que se llama, que consiste en hacer un corte de costado en el patrón, insertar la rama, y finalmente sujetarla ya sea con cinta adhesiva para injertos o, mucho más recomendable, con bandas de caucho.

Ahora hay que colocar las plantas injertadas en, por ejemplo, una jardinera lo suficientemente profunda para que se pueda echar turba negra hasta cubrir la unión con el injerto en el invernadero, que tendrá que estar situado en una zona semi-sombreada. Para que todo vaya bien, se debe mantener la temperatura alrededor de 24ºC, y una humedad de 85% o más.

Pasadas unas 2 a 8 semanas, la herida cicatrizará, y se podrá situar la planta en el exterior después de haber cortado la planta patrón arriba de la unión del injerto.

Plagas y enfermedades del enebro

Juniperus oxycedrus

Juniperus oxycedrus

El enebro es una conífera muy resistente, pero un exceso de humedad puede favorecer la aparición de hongos, especialmente durante la primavera, por lo que un tratamiento preventivo durante esta estación con fungicidas naturales como cobre o azufre, o con productos químicos de venta en los viveros, ayudará a disminuir el riesgo de que la planta se vea afectada por ellos.

En cuanto a las plagas, puede afectarle la cochinilla algodonosa y la araña roja. Las primeras se combaten eficazmente con aceite de Parafina, pero si la plaga está muy avanzada es preferible usar Clorpirifos o Imidacloprid. Por otra parte, la araña roja se combate con aceite de Neem o con jabón potásico, pero si el problema parece que no se soluciona, o si se agrava, habrá que recurrir a un acaricida.

Usos del enebro

Además de como planta ornamental, con su madera se fabrican desde pequeños objetos, como morteros, figuras, cuencos, cajas, etc. También se usan los frutos del enebro común (Juniperus communis) para la fabricación de la ginebra y como medicinal.

Propiedades del enebro

Juniperus communis

Juniperus communis

Los gálbulos del enero tienen numerosas propiedades medicinales. Se usan para que tanto los riñones, como la vejiga y la uretra funcionen correctamente. Además, puede aliviar los dolores de la gota y de los problemas musculares y/o gastrointestinales.

¿Qué te ha parecido el enebro? ¿Te animas a decorar tu jardín con él? 🙂

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