En el municipio de La Frontera arranca el banco de semillas de la Reserva de la Biosfera de El Hierro, alojado en el Centro Ambiental de El Creal. La iniciativa nace como un recurso estable para proteger el patrimonio botánico de la isla y asegurar su disponibilidad futura frente a cambios ambientales.
El proyecto se ejecuta durante cuatro meses con un equipo de diez profesionales a través de un encargo a la empresa pública Gesplan, financiado por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea y canalizado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La presidenta en funciones, Ana González, y el responsable del área de Medio Ambiente, Jesús Pérez, supervisaron el inicio junto a personal técnico y representantes de la entidad gestora.
Objetivos y alcance del banco de semillas
La hoja de ruta contempla el diseño, dotación y organización funcional del banco, incluyendo equipamiento técnico, logístico y digital para el tratamiento, conservación y trazabilidad del germoplasma. El encargo se alinea con los compromisos del PRTR (Componente 4, Inversión 2) sobre conservación y restauración de ecosistemas.
Con ello se busca garantizar la seguridad a largo plazo del material genético de especies nativas y endémicas, integrando procedimientos ajustados al contexto insular y a estándares aceptados por redes de bancos de germoplasma.
Recolección y conservación del material vegetal
El equipo ya trabaja en la recolección y selección de simientes de especies propias de la isla, aplicando criterios de viabilidad, representatividad ecológica y resiliencia frente a condiciones climáticas adversas. Las zonas de cosecha han sido identificadas y georreferenciadas para asegurar un muestreo responsable y repetible en el tiempo, siguiendo buenas prácticas de recolección y selección de simientes.
Posteriormente, las semillas pasan por procesos de limpieza, clasificación, secado y almacenamiento, siguiendo protocolos técnicos homologados y adaptados a las particularidades ambientales de El Hierro para maximizar su longevidad y estabilidad, incluido el correcto secado y almacenamiento.
Conocimiento local e inventario de variedades tradicionales
Además de conservar flora silvestre, el plan contempla el inventario de variedades agrícolas tradicionales y la recopilación de información etnobotánica mediante trabajo de campo y entrevistas con agentes locales, en coordinación con entidades científicas especializadas. Este conocimiento complementa la conservación ex situ con saberes a pie de campo y pone en valor la importancia de conservar y recuperar semillas tradicionales.
Gestión digital e interoperabilidad
El banco implantará un sistema informático de gestión que permita registrar, consultar y trazar cada muestra depositada. La plataforma se desarrollará con criterios de interoperabilidad para facilitar la conexión con otras redes de conservación de germoplasma y compartir datos de forma segura.
Educación, empleo verde y mejora de infraestructuras
El programa incluye acciones de formación, sensibilización y divulgación dirigidas a centros educativos, agentes locales y visitantes, con el fin de reforzar la cultura de la biodiversidad y el uso responsable de los recursos fitogenéticos.
En el ámbito socioeconómico, la iniciativa impulsa empleo verde con especial atención a colectivos vulnerables y promueve la economía circular vinculada al medio rural y natural de la isla.
Paralelamente, se acometen mejoras en las instalaciones del Centro Ambiental de El Creal para convertirlo en un eje de educación ambiental y resiliencia ecológica, integrando el banco de semillas como un recurso estructural de uso público.
Contexto insular y especies representativas
El conjunto de actuaciones se enmarca en una isla declarada Reserva de la Biosfera desde el año 2000, con relieve abrupto, costas acantiladas y una notable diversidad de hábitats. Entre las especies de referencia destacan sabinas, codesos, bejeques, bencomias, cabezones, siemprevivas o tomillos silvestres, emblemáticas del paisaje herreño.
El Creal ya venía impulsando la restauración con viverismo de pino canario, sabinas, palmeras, madroños o nogales. Solo en 2023 se entregaron 1.711 plantas para reforestación, equivalente a unas cuatro hectáreas, un bagaje que ahora se refuerza con el respaldo de la nueva reserva de germoplasma.
Con respaldo financiero europeo, equipo técnico especializado y un plan de trabajo que combina ciencia, saber local y divulgación, el banco de semillas de El Hierro se posiciona como una herramienta clave para sostener la biodiversidad vegetal de la isla y mejorar la capacidad de respuesta ante los retos climáticos y ambientales.