
El campo de fútbol de Penafita, en el municipio ourensano de Amoeiro, acaba de estrenar un terreno de juego completamente renovado con césped artificial.
Con esta obra, las administraciones implicadas buscan garantizar que el campo pueda utilizarse de forma continuada a lo largo de todo el año, tanto para entrenamientos como para partidos oficiales o amistosos, reduciendo al mínimo las limitaciones por mal estado del terreno o por la meteorología.
Una inversión conjunta entre Diputación y Ayuntamiento
Según los datos facilitados por la institución provincial, la Diputación asumió la mayor parte del coste, con una aportación que supera los 427.000 euros destinada a la instalación de la nueva superficie sintética. Esta inversión se enmarca en las líneas de apoyo a infraestructuras deportivas municipales que la administración provincial viene desarrollando en diferentes concellos.
Por su parte, el Ayuntamiento de Amoeiro completó el presupuesto con una contribución cercana a los 47.500 euros. Con esta participación económica, el consistorio refuerza su apuesta por el deporte de base y por disponer de instalaciones en condiciones para los equipos locales, las escuelas deportivas y la vecindad que hace uso del campo.
En palabras difundidas a través de un comunicado institucional, la obra se considera estratégica para mejorar la red deportiva del municipio, alineándose con otros proyectos que buscan modernizar espacios públicos y favorecer la práctica de actividad física para todas las edades.

Un césped artificial preparado para un uso intensivo
El elemento central de la reforma es la instalación del nuevo césped artificial en el campo de Penafita. Este tipo de superficie está pensada para soportar un uso muy frecuente sin que se deteriore con rapidez, algo esencial para instalaciones municipales donde se concentran entrenamientos, partidos y distintas actividades deportivas a lo largo de la semana.
Desde la Diputación se destaca que el nuevo terreno de juego facilita la práctica del fútbol prácticamente en cualquier momento del año, al resultar menos sensible a la lluvia y a las inclemencias meteorológicas que un césped natural. Esto permite reducir cancelaciones, reprogramaciones y problemas derivados de un campo encharcado o en mal estado.
La configuración del terreno y del marcaje está preparada para acoger tanto fútbol once como fútbol ocho, de manera que el mismo espacio puede adaptarse a distintas categorías y formatos de competición. Esta versatilidad se considera clave para optimizar una instalación que da servicio a un municipio con varios equipos y escuelas.
Además de mejorar la superficie de juego, la actuación incluye una puesta al día general del campo, lo que contribuye a ofrecer un entorno más cómodo para deportistas, entrenadores y público asistente. Aunque el foco principal está en el césped, la intervención se enmarca en una visión más amplia de modernización de la instalación.
Inauguración con presencia institucional y partidos amistosos
El estreno del nuevo césped artificial se celebró con una jornada deportiva e institucional en el propio campo de Penafita, en la que participaron representantes de las administraciones y miembros de la comunidad deportiva local. El acto tuvo lugar en domingo por la tarde y sirvió para presentar oficialmente la reforma.
El presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, acudió al campo para participar en la inauguración y poner en valor la inversión provincial. Durante su intervención, remarcó que esta obra se suma a otras actuaciones orientadas a mejorar las infraestructuras deportivas de la provincia, con especial atención a los concellos de menor tamaño.
Menor insistió en el compromiso de la institución provincial con la mejora de los espacios deportivos municipales, recordando que este tipo de instalaciones son fundamentales para fomentar hábitos saludables, apoyar el deporte base y ofrecer alternativas de ocio activo a la población más joven.
La celebración incluyó la disputa de dos partidos amistosos como primera toma de contacto con la nueva superficie. Estos encuentros sirvieron para que jugadores y técnicos comprobasen sobre el terreno las sensaciones del césped artificial, así como su respuesta en términos de bote del balón, agarre y comodidad en el juego.
Impacto para clubes, deportistas y vecindad
Con la renovación del campo de Penafita, los principales beneficiados serán los clubes y deportistas que utilizan la instalación de forma habitual. Al disponer de un césped artificial moderno, se amplían las franjas horarias y los días en los que se puede entrenar y competir sin miedo a dañar el terreno o a verse condicionados por la lluvia.
Para las categorías de base, contar con un campo en buen estado durante todo el año facilita la planificación de entrenamientos y la organización de ligas, torneos y actividades escolares. También se mejora la seguridad, al reducirse los problemas asociados a irregularidades del terreno o a zonas en mal estado habituales en campos de hierba natural muy castigados.
Desde la óptica municipal, la instalación de este césped artificial se interpreta como una herramienta para dinamizar la vida social y deportiva de Amoeiro. El campo de fútbol funciona a menudo como punto de encuentro, y disponer de mejores condiciones contribuye a que más gente se anime a acudir a ver partidos o a participar en actividades deportivas.
La mejora también abre la puerta a que el municipio pueda acoger con mayor facilidad eventos y competiciones que requieran un terreno de juego fiable y disponible, algo que no siempre era posible con una superficie natural sometida al desgaste y a la climatología gallega.
Con todo ello, el nuevo césped artificial del campo de fútbol de Penafita se consolida como una pieza clave en la estrategia de mejora de las infraestructuras deportivas de Amoeiro y de la provincia de Ourense. La colaboración entre Diputación y Concello ha permitido sacar adelante una obra largamente esperada que, a partir de ahora, se traducirá en más horas de juego, mejores condiciones para futbolistas de todas las edades y una instalación preparada para responder a las necesidades del deporte local durante muchos años.