Hace poco os hablábamos de Arnaud Delbard, cultivador de rosas francés de tercera generación y responsable de la creación de la famosa rosa Only Lyon. Esta variedad se caracteriza por ser resistente, de grandes pétalos y con un aroma potente, resultado de décadas de experiencia y de superar numerosos retos en el arte de la hibridación.
El arte y la ciencia detrás de cultivar rosas de diseño
Diseñar una rosa única es un proceso que exige años de trabajo, experimentación y un profundo conocimiento botánico. Nombres ilustres como Jean-Baptiste Guillot, creador de «La France», la primera rosa híbrida de té, y Joseph Pernet-Ducher, quien tras años de pruebas dio vida a la primera rosa amarilla «Sol de oro», cimentaron las bases para la innovación actual.
En el caso de los Delbard, Francia es referente en el cultivo de rosas pese a sus condiciones climáticas variables. La familia Delbard crea cada año decenas de miles de nuevas variedades, aunque sobreviven y se comercializan solo las más destacadas, seleccionando minuciosamente por su resistencia, flores y fragancia.
Hibridación e investigación para encontrar la rosa ideal

Para crear la Only Lyon, Delbard analizó miles de rosas buscando las mejores características. La técnica de hibridación implica seleccionar cuidadosamente parentales con rasgos concretos y, con la ayuda de especialistas como Catherine Morge, realizar una polinización manual precisa: se retiran pétalos y estambres para exponer el pistilo, que después se poliniza manualmente.
El resultado es un fruto que contiene numerosas semillas, cada una con el potencial de convertirse en una planta con combinaciones inéditas de color, fragancia y resistencia. Después, empieza un proceso de selección de varios años para elegir los ejemplares que mantengan el equilibrio perfecto entre aroma y longevidad del pétalo —un reto histórico, pues los pétalos resistentes suelen perder fragancia, y viceversa.

Cómo cultivar rosas de diseño en tu jardín
El primer paso para disfrutar de rosales de diseño en casa es elegir el sitio adecuado. Busca un lugar que reciba al menos seis horas de luz solar diaria y esté protegido del viento. El suelo debe estar bien drenado y enriquecido con materia orgánica. Excava hoyos amplios y profundos para facilitar el crecimiento radicular y añade compost o estiércol descompuesto.
- Rosas para macetas y jardineras: Existen variedades compactas, perfectas para espacios pequeños. Se recomienda usar macetas de 30 a 45 cm de altura como mínimo y mezclar el sustrato universal con humus de lombriz y perlita para mejorar el drenaje.
- Rosales trepadores: Ideales para pérgolas, arcos o muros. Suelen requerir tutores o anclajes y podas de formación para crecer de manera saludable.
- Rosales para bordes: Las variedades paisajísticas soportan mejor podas y florecen de forma continua, generando un efecto visual espectacular.

Cuidados imprescindibles para rosales de diseño
- Riego: Mantener el sustrato moderadamente húmedo, evitando el encharcamiento. Es preferible regar temprano por la mañana y nunca mojar las hojas para prevenir enfermedades.
- Mulching: Cubrir la base con acolchado natural ayuda a conservar la humedad y evitar malas hierbas.
- Poda: Recorta flores marchitas regularmente para favorecer nuevas floraciones y eliminar ramas muertas o débiles. Realiza podas de formación ligera a finales de invierno o comienzos de primavera.
- Fertilización: Aplica abonos ricos en potasio al inicio de la primavera y en la época de floración para obtener mejores resultados. El estiércol bien descompuesto y los fertilizantes líquidos específicos para rosales son ideales.

Problemas frecuentes y beneficios de tener rosas de diseño
- Plagas: El pulgón es un habitual en rosales; actúa rápido con tratamientos ecológicos o manuales. Las rosas atraen plagas y, bien gestionadas, sirven como trampa para proteger otras plantas.
- Enfermedades fúngicas: Las manchas en hojas y el oídio se previenen con buena aireación y evitando el riego sobre el follaje.
- Rosales en el huerto: Además de su valor ornamental, las rosas contribuyen a la biodiversidad y ayudan en el control de plagas.

Disfrutar de rosas de diseño en el jardín es posible con paciencia, dedicación y aplicando las mejores técnicas de cultivo y selección. Así, podrás disfrutar de flores espectaculares, resistentes y con fragancias inigualables, complementando la belleza de tu espacio exterior y aportando beneficios ecológicos al entorno.
