El tomate vuelve a estar en el centro de la actualidad agraria y gastronómica en España y Europa. No se trata solo de un producto básico en la cesta de la compra: también es un cultivo estratégico para muchas comarcas, un ingrediente con siglos de historia del tomate y un campo de batalla donde se cruzan precios, plagas, clima y conservación de variedades. La campaña actual llega marcada por el cambio de ciclo en las principales zonas productoras, con una mezcla de recuperación de volúmenes, costes altos y tensiones comerciales.
En paralelo, administraciones, centros de investigación y cooperativas miran al tomate desde ángulos distintos. Unos intentan que el agricultor no trabaje a pérdidas; otros rescatan semillas antiguas que casi habían desaparecido; y algunos buscan métodos menos dependientes de productos químicos. La biodiversidad, la rentabilidad y la sanidad del cultivo son tres patas de una misma realidad que afecta tanto a invernaderos de Almería como a huertas históricas de Murcia o a ferias locales en Canarias y Extremadura.
Mercado europeo: luces y sombras en el cambio de campaña

El mercado mundial del tomate muestra tendencias dispares. En Países Bajos y Bélgica los volúmenes se recuperan después del verano y los precios bajan, aunque siguen por encima de la media de los últimos cinco años. Italia mantiene una oferta siciliana limitada y precios elevados, mientras Francia encara el final de su temporada nacional. En Alemania, la mayor disponibilidad presiona a la baja, pero los valores continúan superiores a los del año anterior. En España, las plantaciones de otoño e invierno se hicieron entre agosto y mediados de septiembre y no se esperan volúmenes notables para exportación española de frutas y hortalizas hasta la segunda quincena de octubre.
Para la próxima campaña se prevé una superficie de tomate de invernadero de alrededor de 13.500 hectáreas, con un ligero descenso en los ciclos de otoño e invierno. El tomate sigue siendo uno de los cultivos hortícolas con costes por hectárea más altos por mano de obra, insumos y control de plagas, lo que empuja a algunos productores a diversificarse hacia la berenjena. Los buenos precios en origen de la campaña anterior han amortiguado una caída mayor, pero la competencia de Marruecos y Turquía mantiene los márgenes ajustados.
La amenaza del ToBRFV, el virus rugoso del tomate, sigue siendo una de las principales preocupaciones. Provoca bajadas de rendimiento por hectárea y reducción de calibres, y ha acortado las campañas de exportación. Además, cuesta cada vez más encontrar mano de obra cualificada. Andalucía concentra en torno al 75% de la producción nacional, con Almería y Granada a la cabeza; Murcia aporta cerca del 15% de la superficie y el resto se reparte entre Canarias, Comunidad Valenciana y otras zonas.
En Alemania, el tomate neerlandés y belga dominó el mercado, sobre todo en rama, con más presencia turca y envíos de Polonia, Croacia, Italia y España. La oferta creció y la demanda se cubrió sin dificultad, así que los precios tendieron a bajar, salvo en cherry de buena calidad. En Norteamérica, la oferta fue irregular por el calor y las lluvias en México, con una demanda media y precios superiores a los de años anteriores por la dinámica comercial y el coste del combustible.
En la India, los precios mayoristas subieron en el mercado de la APMC de Bombay hasta los 0,20 euros por kilo en la semana 39, frente a los 0,13 de la semana anterior. Las entradas diarias aumentaron, aunque con variaciones entre mercados. El país mantiene un mercado consolidado de exportación hacia Bangladés, Nepal, Maldivas, Emiratos Árabes Unidos y Bután.
Marruecos afronta otra campaña complicada en Souss-Massa. Aunque las reservas de los embalses son elevadas tras el fin de la sequía, persisten problemas de abastecimiento por el retraso en reparaciones de conducciones y las interrupciones en la planta desalinizadora de Chtouka Ait Baha. Muchos productores recurren a camiones cisterna y aumentan la fertilización para compensar una mayor salinidad del agua. La superficie de tomate redondo se ha reducido entre un 10% y un 15%, y el ciclo de invierno podría empezar entre 10 y 15 días más tarde de lo habitual.
En Sudáfrica, las condiciones de frío y lluvia redujeron la oferta, con un precio medio de 0,30 euros por kilo en Johannesburgo. La violencia xenófoba y la expulsión forzosa de ciudadanos de países vecinos han reducido la demanda de tomates de menor calidad y calibre, categorías con menos compradores. La pérdida de vendedores ambulantes informales ha arrastrado a la baja todo el mercado del tomate.
Francia entra en la recta final de su campaña nacional con precios más propios de la temporada tras un inicio excepcionalmente caro. La calidad se ha visto afectada por las olas de calor y la sequía estival, lo que ha aumentado los volúmenes rebajados de categoría. En los próximos días, la mayor oferta de Marruecos y España elevará la competencia en los mercados francés y europeo, mientras la demanda estacional se debilita con la llegada del invierno.
Tomate de industria: una campaña extremeña cuesta arriba

En Extremadura, la campaña del tomate de industria ha sido calificada de nefasta por Cooperativas Agroalimentarias. La previsión inicial rondaba los dos millones de toneladas, pero la producción final se quedó en torno a 1,8 millones, un 11% por debajo de lo esperado. Las altas temperaturas de junio afectaron a la polinización en una fase clave y un ácaro que no pudo tratarse con insecticidas autorizados redujo los rendimientos.
El presidente de la Mesa del Tomate de Cooperativas Agroalimentarias de Extremadura, Juan Francisco Blanco, ha explicado que se pasó de una media de 90.000 a 95.000 kilos a 80.000 u 83.000. Muchos agricultores han vuelto a trabajar a pérdidas por segundo año consecutivo, según el sector. Los costes de producción, los precios pactados con la industria y la falta de materias activas completan un cóctel complicado para un cultivo estratégico en la región.
Entre las demandas para la próxima temporada están una subida del precio que paga la industria y una actualización de los seguros agrarios para incluir riesgos como las altas temperaturas persistentes. Cooperativas ha advertido de que podría recomendar reducir drásticamente la siembra si no mejoran las condiciones económicas. Algunos agricultores podrían pasarse a cultivos extensivos con menos gasto, aunque alternativas como el olivar superintensivo o el almendro requieren inversión y tiempo.
Variedades autóctonas: rescatar semillas con historia
Frente a la presión del mercado, otra parte del sector trabaja para no perder el patrimonio genético. En la Región de Murcia se calcula que hay unas 200 variedades tradicionales. Una de ellas, el tomate verdal, antiguamente común en la huerta murciana y hoy casi extinto, ha logrado el reconocimiento oficial como variedad autóctona y genuinamente murciana. El IMIDA mantiene desde 2013 un banco de germoplasma que investiga, recopila y conserva cultivos hortofrutícolas locales.
La responsable del banco de semillas del IMIDA y coordinadora de la colección de hortícolas, Mª Elena Sánchez, ha explicado que el BAGERIM se creó en 2013 a partir de recursos que instituciones previas conservaron para evitar la pérdida de material genético. Desde entonces trabaja con colecciones de semillas y plantas leñosas para mantener y recuperar variedades desaparecidas o en riesgo. El objetivo es preservar la variabilidad autóctona, gestionar su conservación y divulgar sus características.
Para registrar una variedad en el Centro Nacional de Recursos Fitogenéticos y que después pueda llegar al Banco Mundial de Semillas de Svalbard, en el Ártico, no bastan los requisitos científicos. El tomate verdal necesitaba una prueba documental de su vínculo histórico con la región. La documentalista Mayka Ortiz encontró una mención en un artículo de prensa de 1896, en el desaparecido periódico Las provincias de Levante, firmado por J. Arques. Aquella cita sobre ensaladas con aceite, vinagre, cebolla y rodajas de tomate verdal fue suficiente para que el registro nacional lo aceptara.
El verdal mantiene un color verde o verde amarillento incluso maduro, porque tiene niveles muy bajos de licopeno. Son frutos ligeramente aplastados, con acostillado marcado y hendiduras verticales, piel gruesa y pulpa firme, lo que lo hace resistente a la manipulación y los golpes. No era el tomate más dulce del huerto, pero su valor está en su historia y en su papel como origen de una parte de la cocina murciana.
El IMIDA también colabora con el Living Lab de Cabaña Buenavista, un espacio de investigación, desarrollo e innovación que mezcla botánica, agronomía y alta cocina. En su invernadero y huerto cultivan decenas de variedades vegetales, например, algunas variedades de tomates rescatadas a través del IMIDA, centrándose en verduras, hierbas y frutas autóctonas de la Región. Antes de experimentar en los fogones, el trabajo empieza en el invernadero y el huerto, y después pasa al laboratorio, espacios que se integran en los menús degustación.
El chef Pablo González-Conejero ha señalado que llevan tiempo trabajando con el tomate verdal para incorporarlo a su oferta mediante dos elaboraciones, aunque sus características organolépticas sean mediocres. Para él, su valor está en la historia, en que forma parte del origen y permite contextualizar el plato en la historia de Murcia. El nuevo menú incluye una recreación del asado murciano de cordero con el tomate en esferificaciones y una confitura que acompaña una crema de queso local dentro del pase de quesos de la Región.
Además, el Banco de Germoplasma del IMIDA conserva actualmente unas 9.000 variedades de semillas, de las que alrededor de un millar son autóctonas de Murcia y zonas limítrofes. Cuando una variedad queda registrada, cualquier agricultor puede solicitarla gratuitamente para seguir cultivándola, también investigadores o particulares interesados en su estudio. La conservación de la variabilidad genética se considera clave para responder a nuevas enfermedades, plagas, efectos del cambio climático o exigencias del mercado.
En la Alpujarra Almeriense, el IFAPA ha organizado en Almócita un taller formativo sobre variedades tradicionales de tomate y calabaza. La actividad reunió a una treintena de participantes y se enmarca en el proyecto Alpujarra Agroecológica: innovación y tradición II. El investigador Pedro Gómez explicó el trabajo del Banco de germoplasma de hortícolas del centro IFAPA La Mojonera, y se compartieron experiencias de parcelas experimentales entre 2023 y 2026, además de una degustación de tomates tradicionales.
Innovación contra las plagas: menos química y más equilibrio
La sanidad del cultivo es otro frente abierto. El proyecto europeo ASTER, financiado por el programa PRIMA, ha presentado los resultados de cuatro años de investigación para transformar la gestión del tomate. Coordinado por el Consiglio Nazionale delle Ricerche de Italia, ha contado con el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, el IBMCP-CSIC, la Universidad de Lisboa y la Universidad de Tesalónica. La iniciativa propone combinar herramientas agroecológicas en lugar de responder solo con tratamientos químicos aislados.
Las conclusiones completas y el desglose de los ensayos se han publicado en la revista Phytoma. Los autores explican cómo la combinación coordinada de herramientas agroecológicas permite preparar a la planta para anticiparse y responder ante amenazas externas. El proyecto aborda la sanidad del cultivo desde una perspectiva holística y estudia el papel activo de la propia planta de tomate.
El trabajo profundiza en la capacidad de la propia planta para comunicar su estrés y activar defensas mediante volátiles. También estudia el papel del hongo beneficioso Trichoderma afroharzianum en la rizosfera para reducir la oviposición y supervivencia de Tuta absoluta, y el uso complementario de míridos depredadores autóctonos como Dicyphus cerastii. Especies auxiliares como Fagopyrum esculentum y Tordylium officinale ayudan a sustentar la fauna útil sin favorecer a las plagas.
Aunque Nesidiocoris tenuis sigue siendo una de las especies más empleadas en el control biológico aumentativo en invernaderos del sur de Europa, su manejo exige equilibrio porque a densidades altas puede dañar la planta. Dicyphus cerastii se presenta como un candidato complementario, no como sustituto directo, con capacidad depredadora frente a Tuta absoluta, Bemisia tabaci, pulgones, trips y huevos o larvas jóvenes de lepidópteros. En ensayos de campo en Italia y Grecia, la estrategia ASTER redujo las aplicaciones de insecticidas desde las nueve habituales a una o dos por campaña, bajó el porcentaje de frutos dañados y favoreció a polinizadores y enemigos naturales.
Ferias y gastronomía: el tomate también se celebra
El tomate también se celebra en la calle. Santa Lucía de Tirajana ha programado una nueva edición de su Feria del Tomate en la Zona Peatonal de la Avenida de Canarias, a la altura de la plaza de Los Algodoneros. La cita incluye puestos de venta y restauración, talleres infantiles, showcooking, charlas, teatro y actuaciones musicales durante dos jornadas. El concejal Sergio Vega destaca que la feria pone en valor un producto con mucho peso en la historia local y que la programación está pensada para disfrutar en familia.
La inauguración será el viernes a las 17:00 y la feria abrirá hasta las 22:00. Entre las 17:00 y las 20:00 habrá cocina en directo con el tomate como ingrediente principal, y a las 18:00 actuará Los Faycanes. El sábado, de 10:00 a 22:00, habrá nuevos talleres infantiles, una charla sobre cocina saludable, demostraciones culinarias, teatro y música, con Achimencey y el cierre de NorthwayDrive. La jornada del sábado mantiene el enfoque familiar y gastronómico de una cita que busca acercar el producto a vecinos y visitantes.
En la localidad pacense de Guadiana, las Jornadas del Tomate llegan a su vigésima edición los días 2 y 3 de octubre con dos ponencias técnicas sobre el pasado, presente y futuro de la investigación en el tomate de industria y su presencia en las Vegas Bajas del Guadiana. El programa se completa con un taller infantil de cocina, un concurso culinario y degustaciones de tapas y platos. Este tipo de encuentros sirven para acercar el campo a la ciudadanía y para reivindicar el papel del tomate en la cultura gastronómica.
La foto que deja el tomate en España y Europa mezcla claroscuros. El mercado sigue moviéndose entre ofertas irregulares, precios dispares y competencia creciente; Extremadura encadena una campaña industrial muy complicada; Murcia y Almería tratan de conservar variedades que casi se perdieron; y proyectos como ASTER demuestran que hay margen para producir con menos insecticidas. Todo ello sin perder de vista que el tomate no es solo una hortaliza: también es historia, paisaje, empleo y cultura gastronómica.
