
El Huerto del Bosquet, uno de los huertos de palmeras situados en el entorno del Palmeral de Elche declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ha pasado de estar prácticamente abandonado a convertirse en una de las prioridades del Ayuntamiento. Tras años sin intervenciones de calado, el Consistorio ha puesto en marcha una actuación completa para recuperar su carácter agrícola, paisajístico y patrimonial.
Este huerto, con una superficie aproximada de 10.000 metros cuadrados y ubicado junto a la Ronda Sur y la zona de La Portalada, es de titularidad privada pero se encuentra en régimen de gestión municipal desde 2015. Pese a ese convenio, no había recibido un acondicionamiento integral hasta ahora, lo que había derivado en un estado de abandono que, según el propio Ayuntamiento, lo había dejado “a punto de desaparecer”.
Trabajos de restauración y puesta en valor del Huerto del Bosquet
La intervención en marcha se centra en una restauración integral de la estructura tradicional del huerto. Las brigadas municipales están actuando sobre las cunas de riego, adecuando los espacios y recuperando el sistema que canaliza el agua hacia las palmeras y las futuras plantaciones. De forma paralela, se están habilitando tres grandes cuadrículas que servirán como base para organizar los cultivos y las nuevas plantaciones.
En el arbolado, los trabajos incluyen una poda en profundidad de las palmeras y la mejora de su estado fitosanitario, después de un largo periodo sin cuidados regulares. El alcalde, Pablo Ruz, ha llegado a subrayar que el huerto ha estado “once años sin regarse”, una situación que, a juicio del equipo de gobierno, justificaba una actuación de urgencia para evitar la pérdida de este enclave.
Otro de los ejes de la actuación es la recuperación del riego tradicional. El proyecto contempla la utilización del caudal procedente de la Acequia Mayor del Pantano, un elemento histórico clave en el sistema hidráulico del palmeral, sin descartar a futuro el uso de agua procedente de la depuradora como apoyo. El objetivo es asegurar un aporte de agua estable que permita mantener en buen estado tanto las palmeras como las nuevas siembras.
Una vez terminada la fase de obras y adecuación básica, el Ayuntamiento prevé ejecutar la plantación de unas 150 palmeras de pequeño porte, que se distribuirán en las cuadrículas diseñadas. Estas actuaciones se complementarán con la siembra de especies arbustivas y cultivos forrajeros, como alfalfa, sorgo o incluso trigo, siguiendo la línea de recuperar el uso agrícola tradicional de los huertos de palmeras ilicitanos.
Según las previsiones municipales, el Huerto del Bosquet podría estar “puesto en valor” en unos dos meses, siempre que se mantenga el actual ritmo de trabajo. La idea es que, una vez completada la fase de choque, el mantenimiento sea continuo para evitar que la zona vuelva a deteriorarse y garantizar su conservación a medio y largo plazo.
Participación de colegios y dimensión educativa del proyecto
Una de las particularidades de la actuación en el Huerto del Bosquet es la implicación de la comunidad educativa. El Ayuntamiento ha anunciado que escolares de distintos centros de Elche colaborarán en la replantación de palmeras y arbustivas, en coordinación con la concejalía de Educación.
La participación de alumnos se plantea como una forma de sensibilizar a la población más joven sobre el valor del Palmeral como bien patrimonial, cultural y medioambiental. La idea es que los niños y niñas no solo vean el huerto como un paisaje característico de su ciudad, sino que entiendan el esfuerzo que supone conservarlo y el papel que pueden jugar en esa protección.
Esta fórmula ya se ha aplicado en otros huertos gestionados por el Consistorio, donde se combinan las tareas de mantenimiento profesional con actividades educativas y de concienciación. En el caso del Huerto del Bosquet, se aprovechará el replantado de las 150 palmeras y las siembras forrajeras para que el alumnado participe de forma práctica en el cuidado de este espacio protegido.
Una política integral de gestión de huertos del Palmeral
El proyecto del Huerto del Bosquet no es una actuación aislada, sino que se enmarca en una política integral de gestión y recuperación de huertos tradicionales que el Ayuntamiento de Elche asegura estar impulsando en el entorno del Palmeral, tanto en los huertos declarados Bien de Interés Cultural (BIC) como en los que se encuentran en la zona de amortiguamiento del conjunto Unesco.
En los últimos años, el Consistorio ha ido asumiendo de forma progresiva la gestión directa de huertos privados que, por distintas circunstancias, sus propietarios no podían mantener. Entre ellos se encuentran espacios como el Hort de Malena y el huerto de Puertas Coloradas (también conocido como Portes Encarnades), donde ya se han realizado actuaciones similares de poda, riego, acondicionamiento de cuadrículas y plantación de especies arbustivas y forrajeras.
Además de estos casos, el Ayuntamiento indica que ya se ha actuado en otros huertos de titularidad municipal como Pontos, Bon Lladre o Hort de Dins, donde se han llevado a cabo plantaciones con una doble finalidad: mejorar la imagen paisajística del Palmeral y, al mismo tiempo, fomentar cultivos que puedan tener una salida en el sector agrícola y ganadero.
Dentro de esta estrategia, el equipo de gobierno insiste en que la gestión pública garantiza la supervivencia de los huertos cuando la iniciativa privada no llega. El alcalde ha defendido que la Ley del Palmeral contempla expresamente la posibilidad de que el Ayuntamiento asuma la gestión del uso de los huertos para evitar su desaparición, frente a la alternativa de las ejecuciones subsidiarias, que no aseguran un mantenimiento estable en el tiempo.
Según el propio Consistorio, a día de hoy quedarían “tres o cuatro” huertos Unesco catalogados como BIC pendientes de incorporar a esta red de gestión municipal directa, sin contar aquellos que, pese a estar protegidos, continúan en manos privadas con edificaciones consolidadas desde hace décadas, como algunos emplazados en zonas cercanas al Huerto del Cura o al Camí del Gat.
Próximos pasos: Bosquet Norte y el Huerto de La Cova
Tras la intervención en el Huerto del Bosquet, el Ayuntamiento ya tiene en el punto de mira otros espacios cercanos para seguir ampliando la red de huertos gestionados públicamente. Uno de los objetivos señalados es Bosquet Norte, un huerto anexo al actual que todavía requiere un estudio detallado para determinar cómo encajarlo en el esquema general de gestión y qué tipo de uso se le puede dar.
A medio plazo, uno de los proyectos más destacados es la asunción de la gestión del huerto de San José, conocido popularmente como La Cova, situado en el entorno de la Torreta. Este huerto cuenta con una superficie aproximada de 30.000 metros cuadrados, lo que lo convierte en una de las piezas de mayor tamaño pendientes de integrar en la política de conservación activa del palmeral ilicitano.
En La Cova, el Ayuntamiento prevé centrarse en labores intensivas de poda, riego y replantado de palmeras, siguiendo un esquema similar al del Bosquet pero adaptado a sus dimensiones y particularidades. La operación es más compleja, entre otros motivos porque en la faeneta del huerto todavía reside una familia. Para compatibilizar la presencia de vivienda con la gestión de Parques y Jardines, se baraja la instalación de un vallado cinegético que delimite de forma clara la parte habitada y la zona de cultivo.
La propia propiedad habría trasladado ya al Ayuntamiento que no puede hacerse cargo del mantenimiento de este gran huerto, lo que ha abierto la puerta a un acuerdo para que el Consistorio asuma su conservación, como viene sucediendo en otros casos del entorno Unesco. No obstante, por ahora no se maneja un calendario cerrado para su intervención, más allá de la intención política de seguir ampliando la red de huertos gestionados públicamente.
En paralelo, el gobierno local alude a que se ha sumado recientemente el huerto de Portes Encarnades a la lista de espacios privados gestionados desde lo público, y deja la puerta abierta a buscar fórmulas de colaboración con entidades agrarias como Asaja para la recolección de cultivos forrajeros, orientados al sector ganadero, una vez consolidadas las plantaciones en estos huertos.
Conservación del Palmeral, uso social y proyección turística
Más allá de la recuperación física del Huerto del Bosquet y del resto de espacios en los que se está actuando, el Ayuntamiento insiste en la idea de que estos trabajos persiguen reforzar el papel del Palmeral como seña de identidad de Elche en varios frentes: histórico, cultural, ambiental, agrícola y turístico.
Por un lado, las plantaciones en cuadrículas y la mejora visual de los huertos buscan integrar estos espacios en un itinerario atractivo para ilicitanos, ilicitanas y visitantes, que encuentran en estos parajes un entorno singular para el paseo, la fotografía y el disfrute del paisaje, que el propio Ayuntamiento no duda en calificar como un punto especialmente “instagrameable”.
Por otro, se pretende recuperar el uso productivo tradicional de los huertos, con cultivos compatibles con el palmeral que puedan aprovechar los agricultores y ganaderos locales. La siembra de alfalfa, sorgo u otros forrajes en parcelas como las del Huerto del Bosquet encaja en esta estrategia de combinar conservación patrimonial con una cierta rentabilidad agraria, aunque el mantenimiento general siga recayendo en la administración.
En el plano de la planificación, el Consistorio trabaja también en el Plan de Uso y Gestión del Palmeral, un documento clave para ordenar las actuaciones presentes y futuras. Tras un primer concurso declarado desierto, el proyecto se encuentra de nuevo en licitación a través del Sistema Dinámico de Adquisición, después de haber sondeado a empresas interesadas en redactar este plan. El gobierno local espera que su adjudicación permita dar un marco más estable a todo el proceso de recuperación de huertos como el del Bosquet.
En cuanto a las relaciones con organismos como Icomos o la propia Unesco, el Ayuntamiento sostiene que respeta su labor consultiva, pero recuerda que las tramitaciones formales de los proyectos relacionados con el palmeral se realizan con la conselleria de Cultura, que forma parte del Patronato del Palmeral y actúa como interlocutor institucional en este ámbito.
Con este conjunto de medidas, el Huerto del Bosquet se ha convertido en un símbolo del giro que el Ayuntamiento de Elche pretende dar a la gestión del Palmeral: pasar de la dejadez a la intervención activa y continuada sobre huertos que, pese a ser privados, forman parte de un paisaje protegido a escala internacional. La restauración de su estructura de riego, la replantación de palmeras y cultivos, la participación de escolares y la extensión de este modelo a otros huertos como Bosquet Norte o La Cova dibujan un escenario en el que la conservación del patrimonio se combina con el uso social, educativo y agrícola de estos espacios, con la vista puesta en que el palmeral siga siendo un elemento vivo y no solo una postal del pasado.
