Enfermedades de la morera

Las plagas más frecuentes de las moreras son los pulgones y las cochinillas

Cada planta es un mundo. Para comprenderlas y cultivarlas, debemos conocer sus necesidades y preferencias. Cuando los vegetales están bien cuidados, se nota en su aspecto y en la producción de sus flores y frutos. En el caso de las moras resulta fundamental brindarles ciertos requisitos y saber identificar y tratar las diversas enfermedades de la morera para cosechar sus frutos.

En este artículo explicaremos qué son las moreras, cuáles son las plagas y las enfermedades más frecuentes que las afectan y cómo cuidarlas. Si estáis pensando en cultivar estos vegetales, no dudéis en seguir leyendo.

¿Qué es una morera?

Las moreras se cultivan principalmente por sus frutos

Antes de hablar sobre las enfermedades de la morera, primero vamos a aclarar qué este vegetal. Se trata de un árbol caducifolio originario de Norteamérica, Asia y África. Forma parte del género Morus y se cultiva sobre todo por sus frutos, las moras, pero también para decorar jardines y huertos.

Las moreras crecen de forma bastante rápida y pueden llegar a alcanzar una altura de hasta 15 metros. En cuanto a las hojas de esta planta, son simples y alternas y cuentan con bordes aserrados. Sus flores están generalmente agrupadas en espigas y son unisexuales. Respecto a los frutos de las moreras, estos suelen tener una longitud que oscila entre los dos y los tres centímetros.

Como cabe esperar, existen diferentes especies de Morus. Las más populares son las siguientes:

  • Morus nigra (morera negra): Nativa del sudoeste de Asia. Es más delicada que las demás especies, pero también la más cultivada. Esto se debe a que sus frutos son más dulces y aromáticos que los de las demás moreras, y cuentan con más propiedades.
  • Morus alba (morera blanca): Originaria del este asiático. Es la variedad más resistente tanto a los climas variados como a las plagas. Sin embargo, los frutos de este árbol no se suelen consumir, pues son muy insípidos. Se cultiva principalmente por sus hojas, ya que con ellas se alimentan a los gusanos de seda.
  • Morus rubra (morera roja): Proviene del este de América del Norte. Al igual que la especie anterior, esta también resiste muy bien a diversos climas. La madera de este árbol se utiliza habitualmente para fabricar muebles, mientras que los frutos son muy populares a nivel gastronómico.

Plagas y enfermedades de la morera

Las moreras pueden verse afectadas por diversos hongos

Como todas las plantas, también la morera puede sufrir diversas patologías. Entre las plagas más habituales se encuentran los pulgones y las cochinillas. Ambos resultan muy molestos y pueden causar graves daños si no actuamos a tiempo. Existen muchos remedios caseros e insecticidas que nos ayudarán a combatir estas plagas.

Si queréis saber más, podéis leer los artículos sobre cómo eliminar el pulgón con fairy y cómo eliminar las cochinillas de las plantas. Pero lo que realmente nos interesa ahora es conocer las enfermedades de la morera más frecuentes.

Pudrición radicular

En primer lugar tenemos la pudrición radicular. Se trata de una enfermedad fúngica que ataca directamente a las raíces. Como suele ser el caso cuando se trata de hongos, aparece normalmente cuando los niveles de humedad son muy elevados. Por lo tanto, un exceso de riego puede ser el detonante de la aparición de esta enfermedad. En consecuencia, las raíces se pudren y pierden la capacidad de transportar tanto los nutrientes como el agua el resto de la planta.

¿Qué podemos hacer si nuestro árbol de mora está afectado? La única solución es aplicar fungicidas. No obstante, si la enfermedad está muy avanzada, no conseguiremos salvar a la planta.

Chancro

Otra de las enfermedades de la morera más comunes es el chancro, o cancro. También de origen fúngico, esta patología afecta a diferentes zonas del vegetal. Sin embargo, podremos distinguir esta enfermedad por la aparición de manchas similares a quemaduras en la corteza. Estas manchas suelen ser oscuras y aparecen en las partes más duras. Antes de su aparición, las hojas de la morera se marchitan.

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Para combatir el chancro y salvar nuestro árbol de mora, lo más recomendable es podar toda la zona afectada. Es de suma importancia que utilicemos herramientas desinfectadas y que después apliquemos una pasta cicatrizante en las zonas cortadas. Además debemos utilizar un fungicida para proteger al resto de la planta.

Mycosphaerella

Cuando hablamos de Mycosphaerella, nos referimos a un género de hongos que ataca a diversas plantas, incluido el árbol de mora. Provoca la aparición de una serie de manchitas en las hojas. Son de tamaño pequeño y su color varía desde marrón hasta blanco. En consecuencia, las hojas no pueden realizar la fotosíntesis, afectando negativamente tanto a la planta como a su producción.

Al igual que en el caso anterior, la poda de las zonas afectadas y la aplicación de fungicidas es la mejor solución. En todas las enfermedades de la morera, cuanto antes las detectemos e iniciemos el tratamiento, más posibilidades tendremos de recuperar el árbol de mora.

Gomosis

También la gomosis es una de las enfermedades de la morera más frecuentes. Esta patología se manifiesta por la expulsión de savia por el tronco. Esta savia es de color ámbar y se parece mucho a una goma. La zona afectada se resquebraja, por lo que el vegetal acaba perdiendo parte de la corteza.

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El tratamiento de la gomosis consiste en raspar la zona afectada hasta llegar a la madera sana. Ahí debemos aplicar una mezcla de cal y azufre para proteger la planta de otros daños y ayudarla a sanar.

¿Cómo cuidar un árbol de mora?

La morera se debe ubican a pleno sol

Obviamente debemos estar pendientes de que nuestras plantas no sufran de plagas, enfermedades u hongos. Para intentar prevenir que les pase algo, lo mejor que podemos hacer es brindarles todos los cuidados que necesiten. Así reduciremos el riesgo de que surjan enfermedades de la morera. Veamos cómo cuidar un árbol de mora:

  • Ubicación: El árbol de mora debe estar ubicado a pleno sol. Además, es recomendable plantarlo a mínimo cinco metros de cualquier edificación o construcción, para evitar problemas. El suelo debe contar con un buen drenaje.
  • Temperatura: Las moreras pueden llegar a resistir hasta los -18ºC. No obstante, no son capaces de sobrevivir en climas demasiado cálidos, sin heladas.
  • Riego: Si bien es cierto que los árboles de mora no requieren mucha agua, sí que es importante ir regándolas y mantener el suelo húmedo. Lo más recomendable es regarlas cada 4-5 días, y en verano unas 4 o 5 veces a la semana.
  • Abonado: Cuando más falta les hace algo de alimento, es en verano y en primavera. Debemos abonar las moreras de forma regular en estas dos estaciones del año. Lo más recomendable es combinar diversos abonos ecológicos mensualmente.
  • Poda: En cuanto a la poda del árbol de mora, esta se debe realizar a finales de invierno. Se trata básicamente de quitar todas aquellas ramas que estén débiles, secas o enfermas.
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¿Cómo y cuándo realizar la poda de Morera?

Sabiendo ya un poco más sobre los cuidados y las enfermedades de la morera, ¿por qué no plantarla en nuestro huerto o jardín? Si os gustan este tipo de bayas, os recomiendo que echéis un vistazo a este artículo sobre cómo cultivar frutos del bosque en un jardín.


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