Enfermedades del olivo: hoja amarilla

El olivo con hojas amarillas está enfermo

El olivo es un frutal que no suele tener serios problemas: puede que le ataque alguna cochinilla, o que esté pasando mucha sed como consecuencia de una sequía que esté durando demasiado, pero realmente no es un árbol al que haya que cuidar mucho. Sin embargo, en el caso de que su salud se debilite, uno de los primeros síntomas que veremos es el amarilleamiento de las hojas.

Al ser bastante frágiles y vulnerables, el follaje de una planta suele ser la primera parte de su cuerpo que cambia: cambia de color, pierde firmeza, incluso en algunos casos se pliega. Por eso, queremos que sepas cuáles son las enfermedades del olivo cuyo síntoma principal son las hojas amarillas para que puedas tomar las medidas que sean necesarias para que no aparezcan nuevos daños.

Plagas

El Prays oleae es una plaga que causa manchas amarillas

Imagen – Wikimedia/Giancarlo Dessì

Si bien no es una planta que suela verse afectada por plagas, en ciertas ocasiones sí podemos ver que tiene alguna/s. Estas son insectos que, por lo general, se mantienen muy activos en verano, y en reposo o hibernando durante el invierno. Digo »por lo general» porque se puede dar el caso de que un invierno sea especialmente cálido, y claro, ello estimule a algunos.

Las plagas que hacen que las hojas del olivo se vuelvan amarillas son las siguientes:

  • Barrenillo: en concreto, el Phoeotribus scarabaeoides. Este es un escarabajo que, en su fase larval, se alimenta del interior de las ramas y del tronco del árbol. Esto hace que el olivo se debilite y sus hojas amarilleen hasta que finalmente caen. Por desgracia, no existe tratamiento curativo, pero sí preventivo: se deben de eliminar los restos de poda, así como aquellas ramas que estén quebradizas.
  • Polilla del olivo (Prays oleae): es un insecto que pasa por tres fases de desarrollo: la filófaga, que es cuando se alimenta de las hojas y tallos tiernos; la antófaga, que es cuando se alimenta de las flores; y por último la carpófaga, que es cuando destruye los frutos. Para evitarlo, se deben de realizar tratamientos con insecticidas específicos. Más información.

Enfermedades

La xylella es una enfermedad bacteriana

Imagen – Wikimedia/Sjor

En lo que respecta a las enfermedades, estas pueden estar causadas por hongos, virus o bacterias. Muchas de las especies patógenas utilizan a un insecto como vector; es decir, que en cuanto este pica a una hoja, flor o fruto, el microorganismo pasa al interior de la planta a través del aparato bucal del animal. Por eso, no en todos los casos bastará con tratar la enfermedad en sí, sino también se tendrá que controlar al insecto que la transmita.

Pero, ¿cuáles hacen que las hojas se vuelvan amarillas?

  • Repilo: se trata de una enfermedad transmitida por el hongo Spilocaea oleagina que causa la aparición de manchas en las hojas que primero son amarillas y después marrones. Es una de las más perjudiciales, ya que debilita muchísimo al árbol, y como consecuencia, hace que su producción se vea reducida. Se debe tratar con fungicidas como este, pero lo mejor es mantener bien cuidada a la planta, e incluso asegurarse de que la variedad que se quiere comprar es resistente al repilo.
  • Xylella fastidiosa: es una enfermedad relativamente nueva en España, puesto que se detectó en el 2016. Está causada por una bacteria (la X. fastidiosa) la cual es originaria del norte de California (Estados Unidos). Sus vectores son aquellos insectos que se alimentan de la madera de las plantas. Y los síntomas que produce son el amarilleamiento progresivo de las hojas y el debilitamiento del árbol. Por desgracia, no existe tratamiento curativo, pero si se procura que el olivo no pase sed, y si se abona con regularidad, se podrá reducir el riesgo de que se vea afectado por esta bacteria. Más información.

Otros problemas

Los olivos es un árbol resistente

Imagen – Wikimedia/Burkhard Mücke

Aunque como hemos visto hay plagas y enfermedades que causan el amarilleamiento de las hojas del olivo, a veces la causa puede estar, por ejemplo, en el exceso o falta de agua, o incluso en el suelo. Hablemos de ello:

Exceso o falta de agua

Nuestro protagonista es un árbol frutal de hoja perenne originario del mediterráneo. En esta región, los veranos son muy cálidos (pueden rozar los 41-42ºC en algunos puntos, y tener varias noches con mínimas superiores a los 20ºC), y los inviernos suaves (salvo en los picos más altos, que puede haber heladas de hasta los -12ºC, lo normal es que no baje de los 7ºC. De hecho, en cotas bajas es raro que baje de los -2ºC). Y si hablamos de las lluvias, son muy escasas: entre 250 y 700mm de precipitación al año de media, aunque pueden superar los 1000mm.

El olivo, por lo tanto, es capaz de vivir con poca agua. Es más, en Mallorca, donde vivo, se cultivan sin ningún problema en zonas donde no superan los 300mm de precipitación anual. Y te puedo asegurar que la cosecha es buena. Por ello, es muy importante que tengamos esto en cuenta, pues no necesita tanta agua como otros frutales.

Es más, si está plantado en el suelo, bastará con regarlo si vemos que la sequía dura ya varias semanas y está haciendo mucho calor. Por supuesto, también tendremos que hacerlo si está en maceta, ya que es normal que la tierra se seque con gran rapidez.

¿Cuáles son los síntomas de exceso o falta de agua en el olivo? Las hojas amarillas. En el primer caso veremos que las primeras en cambiar de color serán las más viejas, y en el segundo las más jóvenes. Para recuperar nuestro árbol, tendremos que suspender los riegos si vemos que estamos regando demasiado y además tratarlo con fungicida para que los hongos no lo dañen; y por el contrario tendremos que regarlo más seguido si se está secando.

Suelo

Aunque es un frutal que crece en suelos pobres, no se debe cometer el error de plantarlo en uno que sea muy pesado y compacto. Y es que, puede tolerar una inundación puntual, pero si sus raíces están siempre encharcadas, no tardarán nada en morir. Por este motivo, antes de plantarlo en el huerto o en el jardín, hay que ver si tiene buen drenaje, porque si la tierra no absorbe rápido el agua, entonces es que no será buena para el olivo.

Pero esto tiene una solución bastante fácil: simplemente se trata de cavar un hoyo grande, de 1 x 1 metro, y rellenarlo con una mezcla de turba negra con perlita a partes iguales.

Como has podido ver, el olivo puede tener las hojas amarillas por distintas razones.


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