Enfermedades del poto

El poto puede sufrir varias enfermedades fúngicas y bacterianas

El poto, también conocido como potos, es una liana trepadora muy habitual en los hogares. Y no es de extrañar, pues posee unas hojas verdes muy bonitas, sus cuidados son sencillos y es fácil de reproducir. En realidad se trata de una planta tropical que, de forma silvestre, crece bajo la protección de las hojas de los árboles, evitando así la luz solar directa. Por ello es un vegetal ideal para tener el interior de nuestro hogar, pues prefiere evitar la luz directa. Sin embargo, siempre existe el riesgo de que aparezca alguna de las enfermedades del poto, por lo que es de suma importancia saber cómo detectarlas y tratarlas a tiempo.

Para ayudaros con ello, vamos a explicar primero a qué se pueden deber los diferentes síntomas como la decoloración de las hojas o la aparición de manchas. No siempre se trata de una enfermedad, pues el poto es una planta bastante sensible que enseguida nos hace ver si algo le pasa, como por ejemplo la falta de agua o un exceso de la misma. Después hablaremos sobre las enfermedades del poto más comunes. Asique si tenéis un ejemplar, o varios, de este vegetal en casa, os recomiendo que sigáis leyendo este artículo, pues os daremos información muy útil para el cuidado de esta planta.

¿Cómo saber si mi potus está enfermo?

Podemos detectar si nuestro poto está enfermo por sus hojas

Cuando los vegetales están sufriendo por algún motivo, ya sea por plagas, por enfermedades o simplemente por unos cuidados insatisfactorios, lo exteriorizan. Hay varios signos que podemos observar en las plantas que nos indican que algo no va bien. Primero debemos ser capaces de descartar que se trate de alguna plaga o de un descuidado por nuestro parte. Entre las plagas que suelen afectar a los potos se encuentran la araña roja, la cochinilla y los trips.

Para poder descartar que se trate de alguna falta o exceso de algo, debemos tener en cuenta los siguientes indicios y sus posibles causas:

  • Hojas lacias y amarillas: Falta de agua. Hace falta regar más. Probablemente, el sustrato esté seco.
  • Hojas amarillas, pero no lacias: Los potos son bastante sensibles a la falta de hierro, lo que acaba produciendo una clorosis férrica. Asique podría deberse a la falta de hierro en el sustrato. En este caso lo mejor que podemos hacer es echar quelatos de hierro o utilizar un abono rico en hierro.
  • Hojas lacias: Está sufriendo sequedad o bien está expuesto a la luz solar directa.
  • Tallos y hojas arrugadas que se caen: El poto ha pasado frío. Esta planta no tolera muy bien las temperaturas por debajo de los diez grados.
  • Pérdida de color de las hojas: Requiere más luz. Pero cuidado, no debe estar expuesto al sol directo.
  • Hojas con manchas amarillas y marrones: Es bastante probable que en este caso el poto tenga un exceso de agua. Lo más recomendable es dejar que el sustrato se seque antes de regarlo de nuevo, y hacerlo con menos frecuencia. Es importante que recordemos que el poto no soporta bien una humedad constante y mucho menos el encharcamiento.

Las enfermedades del poto más comunes

El poto es una planta ideal para el hogar

Una vez que tengamos claro que nuestra planta no está padeciendo alguna plaga o un descuido, podemos empezar a sospechar que se trata de alguna enfermedad. Si bien es cierto que la mayoría de las enfermedades suelen ser fúngicas, también se puede dar el caso de alguna patología provocada por bacterias o por virus. Con el fin de poder reconocer las diferentes enfermedades y aplicar un tratamiento, vamos a hablar a continuación sobre las enfermedades del poto más comunes.

Podredumbre de tallos y raíces

En primer lugar tenemos la podredumbre de tallos y raíces. Esta enfermedad es bastante grave y la provocan los hongos Rhizoctonia y Pythium. Una vez que el vegetal está infectado, es poco lo que podemos hacer. Generalmente, en los viveros que producen el poto de manera comercial suelen aplicar un tratamiento preventivo usando fungicidas, pero en el hogar esto queda descartado.

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Por lo general, los hongos lo tienen más fácil para penetrar los vegetales cuando hay mucha humedad, por lo que resulta fundamental evitar un exceso de agua. Esto es un caldo de cultivo para Rhizoctonia y Pythium. En el hogar debemos intentar prevenir la aparición de esta enfermedad fúngica mediante un control de los riegos y siempre sin pulverizar.

Manchas por hongos

A parte de Rhizoctonia y Pythium, existen muchos hongos que pueden causarle daños al poto. Generalmente podremos observar manchas en las hojas cuando la planta se ve afectada por alguna enfermedad fúngica. En la mayoría de los casos, la aplicación de un fungicida de cobre surtirá efecto. También ayuda mucha que la maceta o el suelo tengan un buen drenaje. Así se acumulará menos agua y es menos probable que empiecen a surgir hongos. Obviamente, siempre debemos eliminar las partes dañadas de la planta. Sin embargo, no debemos descartar la idea de tirar todo el vegetal si la gran mayoría del mismo se ve afectada por hongos.

Bacterias

No sólo los hongos son los responsables de las enfermedades del poto, si no también algunas bacterias, concretamente aquellas pertenecientes a los géneros Pseudomonas y Erwinia. Estas provocan en el potus unas manchas acuosas en las hojas. Se trata de una enfermedad mortal que, por desgracia, no tiene cura. Lo mejor que podemos hacer en estos casos es eliminar las partes afectadas y esperar que no se haya extendido más. Por suerte, las enfermedades causadas por bacterias son bastante menos frecuentes que las enfermedades fúngicas.

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Ahora ya conocéis las enfermedades del poto más comunes, pero en la mayoría de los casos se trata simplemente de unos malos cuidados que le estamos brindando a la planta. Por ello, lo más recomendable es saber exactamente cuáles son los cuidados del poto. Si nos aseguramos de cuidarlo y mantenerlo bien, es muy poco probable que padezca alguna enfermedad. También prevenir la aparición de plagas nos ayudará a prevenir la aparición de enfermedades, pues algunos de los parásitos transmiten o facilitan la aparición de ciertos agentes patógenos.


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