Durante varios días de septiembre, la ciudad argentina de Tandil se transforma en un gran punto de encuentro para quienes aman las plantas, el diseño de exteriores y la producción local. Bajo el nombre «Entre Viveros, evento de paisajismo y jardinería», el municipio impulsa una agenda intensa de actividades que combina formación, ocio al aire libre y apoyo directo a los viveros de la zona.
Esta propuesta, que ha pasado de ser una experiencia puntual a una semana completa dedicada a la jardinería y el paisajismo, se ha ido consolidando edición tras edición dentro del programa municipal «Kilómetro Cero – Hecho en Tandil». El resultado es un calendario que ya se ha ganado un espacio propio entre las iniciativas verdes del ámbito local y que puede servir de referencia para otros municipios de España y Europa interesados en reforzar su tejido de productores de plantas.
Un evento centrado en paisajismo, jardinería y producción local
La Semana «Entre Viveros, evento de paisajismo y jardinería» se celebra habitualmente entre el 16 y el 21 de septiembre y tiene un objetivo muy claro: poner en valor el trabajo de los viveros locales, además de acercar el paisajismo y el cuidado de las zonas verdes a toda la población. No se trata solo de vender plantas, sino de enseñar a utilizarlas de manera coherente, sostenible y adaptada al entorno.
El evento está organizado por la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales del Municipio de Tandil, que coordina las acciones con un amplio grupo de viveros de la ciudad. A lo largo de las distintas ediciones han llegado a participar entre 10 y 15 viveros adheridos, que abren sus puertas con promociones, actividades especiales y demostraciones.
La propuesta se estructura como una semana temática dedicada a la jardinería, el paisajismo y la educación ambiental, con un enfoque muy práctico: talleres, recorridos guiados, charlas técnicas, sorteos y una gran feria de plantas que actúa casi como cierre festivo del programa.
Además, Entre Viveros forma parte de una estrategia más amplia en la que el municipio busca impulsar sectores económicos específicos trabajando de la mano con el tejido empresarial local. Del mismo modo que se ha hecho con otros rubros, aquí el protagonismo recae en los viveros y en la cadena verde asociada al paisaje urbano y privado.
El programa Kilómetro Cero – Hecho en Tandil y su vínculo con los viveros

Entre Viveros se enmarca en el programa «Kilómetro Cero – Hecho en Tandil», una política pública orientada a fortalecer la producción y el consumo local. La filosofía es sencilla pero potente: lo que se produce en la ciudad y sus alrededores debe encontrar prioridad en el mercado interno, reduciendo distancias de transporte, fomentando la economía de proximidad y cuidando el entorno.
En el caso concreto del sector verde, este enfoque se traduce en priorizar las plantas cultivadas en viveros cercanos, mejor adaptadas al clima y al suelo de la región, lo que facilita su mantenimiento y reduce el riesgo de fracasos en jardines y espacios verdes. Al mismo tiempo se potencia el empleo local, se mantiene vivo el conocimiento vinculado a la producción de plantas y se refuerza la red de pequeños y medianos emprendimientos.
Las autoridades municipales y los organizadores del evento subrayan de forma recurrente que la asociatividad entre viveristas es una de las claves del éxito. Compartir formación, coordinar acciones conjuntas y presentarse ante la ciudadanía como un sector cohesionado ha permitido que la Semana Entre Viveros pase de una jornada inaugural en su primera edición a un programa completo de varios días.
El programa Kilómetro Cero también pone el foco en la concienciación ambiental. Al promover el uso de plantas adecuadas a la zona y la compra cercana, se reducen los desplazamientos, se mejora la adaptación al medio y se refuerza la idea de un consumo más responsable, conceptos perfectamente extrapolables a iniciativas de jardinería de proximidad en España o en cualquier país europeo.
Charlas, talleres y actividades para todos los públicos
Uno de los ejes centrales de «Entre Viveros, evento de paisajismo y jardinería» es su programa formativo abierto y gratuito. A lo largo de la semana se imparten charlas, talleres y encuentros tanto en el Campus Universitario como en los propios viveros participantes, que se convierten en pequeñas aulas verdes.
Entre los contenidos más habituales destacan las sesiones sobre uso de plantas nativas en el jardín, como la charla «Sendero Pampa: Uso de plantas nativas en el jardín», que abre algunas ediciones del programa. También tienen mucho tirón las propuestas orientadas al público aficionado, como «Cómo reproducir tus propias plantas», «Tareas en el jardín para recibir la primavera» o «El poder del compost: creá un jardín sustentable».
Las temáticas técnicas van desde diseño de jardines y selección de especies adaptadas al clima local hasta la producción de plantas con impacto social y ambiental, con especial atención a las variedades autóctonas y a los criterios de sostenibilidad. Se abordan aspectos como el compostaje, el ahorro de agua, la mejora del suelo y la planificación de espacios verdes equilibrados.
Para facilitar la organización, las charlas requieren inscripción previa mediante formularios online, aunque la participación es libre y sin coste. En algunas ediciones se ha registrado la presencia de unas 200 personas distribuidas en las diferentes actividades, una cifra significativa para un evento especializado en jardinería y paisajismo a escala local.
Estos encuentros no solo sirven para adquirir conocimientos, sino también para poner en contacto a profesionales, estudiantes y aficionados, generando redes informales que pueden derivar en nuevos proyectos, colaboraciones o iniciativas de voluntariado vinculadas al verde urbano.
Viveros participantes y recorrido por la ciudad
Cada edición de Entre Viveros reúne a un grupo amplio de establecimientos que aprovechan la semana para enseñar su trabajo, lanzar promociones y recibir a un público que, en muchos casos, descubre viveros que no conocía. Entre los nombres que se repiten están Vivero Belén, El Cardal, Vivero El Cerrito, Crataegus, Verellen Vivero, Mia Plantas, Vivero Los Robles, Entreyuyos, Vivero Tandil, Vivero Cooperativo Semilla Comunal, Rosales Santa María, Vivero El Penacho, Vivero El Rincón o Sendero Pampa, entre otros.
Para ayudar a la ciudadanía a ubicarlos, la organización pone a disposición un mapa online con la localización de cada vivero, de forma que resulte sencillo armar un recorrido propio y visitar varios puntos en un mismo día. Esta especie de “ruta de los viveros” convierte el evento en una excusa perfecta para recorrer distintos barrios y espacios de la ciudad.
Durante los días de Entre Viveros, muchos establecimientos ofrecen descuentos especiales, sorteos y promociones, además de organizar pequeñas charlas o demostraciones in situ. El personal de la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales también recorre los distintos locales, entregando premios relacionados con la jardinería y apoyando la difusión de la propuesta.
La participación de tantos viveros permite mostrar una gran diversidad de plantas y estilos de jardinería: desde plantas de exterior y especies ornamentales clásicas hasta rosales, plantas nativas, producción cooperativa y propuestas más experimentales. Ese abanico enriquece la experiencia del visitante y abre la puerta a nuevas ideas para balcones, patios y jardines privados.
Además, la Semana Entre Viveros incluye acciones de interpretación del paisaje urbano, como recorridos históricos y paisajísticos por plazas y paseos públicos. Estas visitas guiadas ayudan a valorar el diseño de los espacios verdes de la ciudad, su evolución y el papel que juegan en la calidad de vida cotidiana.
Alianzas institucionales y formación en paisajismo
Uno de los rasgos distintivos del evento es la articulación entre sector público, productores y ámbito académico. El municipio no se limita a coordinar la agenda, sino que suma a instituciones técnicas y educativas que aportan contenido especializado y respaldo profesional a las actividades.
En distintas ediciones han participado el INTA Tandil (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), el Instituto Superior de Formación Técnica Nº 75 con la Tecnicatura Superior en Paisajismo, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia de Buenos Aires y el Círculo de Ingenieros Agrónomos de Tandil.
Gracias a estas alianzas, las charlas y talleres están a cargo de profesionales con experiencia en agronomía, paisajismo y producción vegetal, lo que garantiza un buen nivel técnico y al mismo tiempo un enfoque accesible para el público general. Participan docentes universitarios, técnicos de extensión y especialistas en diseño de espacios verdes.
Este trabajo conjunto demuestra cómo las ciudades pueden impulsar la formación práctica en paisajismo y jardinería integrando a sus instituciones de referencia. La experiencia de Tandil podría replicarse en escuelas de jardinería, centros de formación profesional o universidades europeas que busquen acercar sus conocimientos al tejido de viveros y a la comunidad.
Además, el contacto directo entre estudiantes de paisajismo, viveristas y técnicos genera un contexto idóneo para desarrollar proyectos de intervención en espacios públicos, ensayos de especies nativas o propuestas de mejora del arbolado urbano, fortaleciendo el vínculo entre teoría y práctica.
Picnic de la primavera, batalla medieval y feria de plantas
Más allá de las charlas y de la parte estrictamente formativa, «Entre Viveros, evento de paisajismo y jardinería» incorpora actividades lúdicas y familiares que contribuyen a darle un aire festivo a la semana. La más destacada es el Picnic de la Primavera, que suele celebrarse como cierre en la zona de Sans Souci.
Este picnic se plantea como una jornada al aire libre con horario extendido, en la que se combina una gran feria de plantas con propuestas recreativas. Los viveros participantes llevan parte de su producción, de modo que el público puede adquirir plantas, hacer consultas directamente a quienes las han cultivado y conocer mejor la oferta local.
En algunas ediciones se suma incluso una batalla medieval como espectáculo, lo que refuerza el componente de ocio y sirve para atraer a personas que quizá se acercan por curiosidad y acaban interesándose por las plantas y el paisajismo. Esta mezcla de entretenimiento y contenido verde ayuda a ampliar el público del evento más allá del aficionado clásico a la jardinería.
A lo largo de toda la semana, el ambiente en los viveros es especialmente animado. Visitas guiadas, sorteos y promociones convierten la compra de plantas en una experiencia más participativa y cercana, reforzando el vínculo entre comerciantes y vecinos. La sensación general expresada por los organizadores es que cada edición va sumando más público y mayor implicación de los establecimientos.
Según los testimonios recopilados por la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales, el evento ha superado las expectativas en participación y respuesta ciudadana, con cientos de tandilenses acercándose tanto a las charlas como a las distintas propuestas en viveros y espacios públicos.
Evolución de Entre Viveros: de una jornada a una semana consolidada
La trayectoria de «Entre Viveros, evento de paisajismo y jardinería» muestra una evolución progresiva en alcance y duración. La primera edición se organizó como una propuesta de fin de semana, con dos jornadas en las que una decena de viveros ofrecieron promociones, charlas gratuitas y sorteos, en colaboración con INTA y colegios profesionales.
Tras el buen recibimiento de aquel debut, la organización apostó por ampliar el formato a toda una semana. Esta decisión permitió diversificar las actividades, sumar más viveros y abrir espacio para contenidos más específicos, desde recorridos por plazas hasta talleres de compost o diseño de jardines.
En la tercera edición, el salto cualitativo se evidenció en la cantidad de participantes en las charlas (unas 200 personas), el número de viveros adheridos y el reconocimiento del evento dentro del calendario local. La combinación de teoría, práctica, descuentos comerciales y encuentros sociales ha demostrado ser efectiva para mantener el interés.
Las autoridades municipales destacan especialmente que la Semana Entre Viveros se ha convertido en una prueba del potencial de la colaboración público-privada. La coordinación entre la administración, los viveros y las instituciones técnicas ha permitido que el sector verde de la ciudad gane visibilidad y cohesión.
Mirando a futuro, el modelo ofrece pistas interesantes para otros territorios: una agenda concentrada en varios días, participación activa del comercio local, apoyo institucional, contenido técnico y actividades abiertas, todo ello centrado en el paisajismo y la jardinería como elementos clave de una ciudad más habitable.
Un referente local con proyección para otras ciudades
La experiencia de «Entre Viveros, evento de paisajismo y jardinería» en Tandil ilustra cómo un municipio de tamaño medio puede impulsar el sector de los viveros combinando promoción económica, educación ambiental y ocio. El foco en el producto local, las alianzas técnicas y la participación ciudadana configuran un esquema que podría adaptarse a otras realidades urbanas.
Para ciudades españolas o europeas que quieran reforzar su infraestructura verde y el tejido de pequeños viveros, iniciativas de este tipo permiten acercar el paisajismo al gran público, mejorar la formación en jardinería doméstica y fomentar la compra en comercio de proximidad. A la vez, sirven como escaparate para mostrar proyectos de plantas autóctonas, soluciones de bajo consumo hídrico o nuevas tendencias en diseño de jardines.
En Tandil, la combinación de charlas técnicas, promociones en viveros, ferias de plantas y actividades en espacios públicos ha generado un clima favorable tanto para los profesionales del sector como para quienes buscan ideas para mejorar sus balcones, patios o jardines. El respaldo continuado del municipio y de las instituciones especializadas sugiere que la propuesta seguirá creciendo.
Con sus distintas ediciones ya celebradas, Entre Viveros se ha afianzado como una cita anual que reúne paisajismo, jardinería, educación ambiental y consumo local, mostrando que, con una buena coordinación entre actores, es posible dinamizar el sector verde de una ciudad y al mismo tiempo reforzar la relación de la ciudadanía con sus plantas y espacios al aire libre.