La iniciativa “Entre Viveros” se ha convertido en uno de los eventos de referencia para quienes disfrutan de la jardinería, el paisajismo y los espacios verdes cuidados desde lo local. Organizado por el Municipio de Tandil, este programa reúne a viveros, instituciones y vecinos en una semana cargada de actividades vinculadas al verde urbano y al consumo de cercanía.
A lo largo de sus diferentes ediciones, la propuesta ha ido sumando más viveros participantes, más charlas especializadas y un público cada vez más diverso, desde aficionados que empiezan con sus primeras plantas hasta profesionales del sector. Todo ello con un objetivo claro: apoyar a los productores locales, promover prácticas sostenibles y acercar el paisajismo al día a día de la ciudadanía.
¿Qué es la Semana Entre Viveros y por qué se organiza?
Entre Viveros es una semana temática dedicada íntegramente a la jardinería y al paisajismo, impulsada por la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales del Municipio de Tandil. La propuesta se apoya en el Programa “Kilómetro Cero – Hecho en Tandil”, que busca reforzar la producción y el consumo de plantas y productos cultivados en la propia ciudad.
Durante varios días seguidos se organizan actividades abiertas en los viveros locales: charlas, demostraciones, recorridos, talleres y promociones especiales. El foco no está solo en vender más plantas, sino en visibilizar el trabajo de los viveristas, fomentar la asociatividad entre ellos y consolidar una red que aporte valor al paisaje urbano y periurbano.
Esta semana de actividades funciona también como escaparate del potencial del paisajismo y la jardinería como herramientas para mejorar la calidad de vida en la ciudad: se habla de diseño de jardines, de plantas nativas, de compostaje, de cómo adaptar los espacios verdes al clima local y de la importancia del arbolado y las plazas como parte del patrimonio común.
Además, el evento se concibe como una jornada de “puertas abiertas” en los viveros, animando a que cualquier vecino se acerque a conocer de primera mano cómo se producen las plantas, qué especies son más adecuadas para cada tipo de jardín y qué cuidados básicos conviene tener en cuenta para que los espacios verdes se mantengan sanos a largo plazo.

Charlas, talleres y recorridos: la formación como eje central
Uno de los pilares de Entre Viveros son las charlas y talleres gratuitos sobre jardinería y paisajismo que se reparten a lo largo de la semana. Estas actividades se dictan en los propios viveros, en el campus universitario o en espacios públicos, y requieren una inscripción previa sencilla para poder organizar los aforos.
En las distintas ediciones se han abordado temas muy variados, siempre desde una perspectiva práctica. En el Campus Universitario de la UNICEN, por ejemplo, se desarrolló la charla “Sendero Pampa: uso de plantas nativas en el jardín”, a cargo de la profesora Cecilia Ramírez, que reunió a unas 50 personas interesadas en aprender a integrar flora autóctona en sus diseños de exterior.
El cronograma también ha incluido propuestas como “Cómo reproducir tus propias plantas” en Vivero Belén, “Ideas para tener un jardín silvestre” en Entreyuyos, o sesiones sobre tareas de mantenimiento estacional, como “Tareas en el jardín para recibir la primavera” en Vivero Verellen. Todas ellas buscan que los asistentes puedan aplicar lo aprendido en sus casas, balcones o proyectos profesionales.
Otro bloque de contenidos se centra en la sostenibilidad, con charlas como “El poder del compost: creá un jardín sustentable”, que se desarrolló en Vivero El Cerrito, o encuentros sobre cómo producir plantas nativas con impacto social y ambiental, organizados por el Vivero Cooperativo Semilla Comunal. La idea de fondo es que el paisajismo no sea solo estético, sino también responsable con el entorno.
En paralelo, se han sumado propuestas más amplias como el recorrido “Conociendo nuestros espacios verdes: un recorrido histórico y paisajístico por plazas y paseos”, orientado a poner en valor el diseño de los parques urbanos, su evolución a lo largo del tiempo y el papel que juegan en la vida cotidiana de los barrios.
Un cronograma que combina aprendizaje, ocio y compras responsables
A lo largo de las diferentes ediciones, Entre Viveros fue depurando un calendario de actividades que mezcla formación, ocio y comercio de proximidad. Las jornadas suelen abarcar varios días consecutivos, con horarios distribuidos a lo largo de la mañana y la tarde para que más gente pueda sumarse.
En una de las programaciones se organizó, por ejemplo, una semana con citas diarias: desde la charla sobre reproducción de plantas en la mañana del martes hasta las actividades de primavera el sábado, cuando se celebró un Picnic de la Primavera con feria de plantas en Sans Souci. En ese marco, se habilitaron puestos donde los viveros adheridos ofrecían sus especies y productos directamente al público.
Otro de los atractivos fueron las promociones y descuentos especiales en los viveros participantes, vigentes solo durante la semana del evento. Esto animó a muchas personas a recorrer varios establecimientos a la vez, comparar especies, consultar dudas e incluso planificar el rediseño completo de sus jardines con la ayuda de los profesionales.
Las primeras ediciones arrancaron con dos jornadas intensivas, con sorteos, premios relacionados con la jardinería y visitas de representantes municipales a los diferentes locales. Con el paso del tiempo, la experiencia se fue ampliando “de un día a toda una semana”, como han subrayado desde la organización, gracias al buen recibimiento y al aumento de la participación.
En alguno de los cierres de edición, el Picnic de la Primavera en Sans Souci se complementó con actividades recreativas como una batalla medieval y propuestas familiares, lo que ayudó a atraer no solo a aficionados a las plantas, sino también a personas que simplemente querían pasar el día al aire libre y terminar llevándose alguna planta a casa.

Viveros participantes y red de colaboración local
El crecimiento de Entre Viveros se refleja en el aumento constante de viveros adheridos. A lo largo de las distintas ediciones han participado establecimientos como Vivero Belén, El Cardal, El Cerrito, Crataegus, Verellen Vivero, Mia Plantas, Vivero Los Robles, Entreyuyos, Vivero Tandil, Vivero Cooperativo Semilla Comunal, Vivero El Rincón, Rosales Santa María, Vivero El Penacho y otros proyectos vinculados al mundo de las plantas.
Esta diversidad de participantes permite que el público encuentre desde plantas de exterior clásicas hasta propuestas más especializadas, como rosales, especies nativas, plantas aromáticas o ejemplares adaptados a distintos tipos de suelos y climas. Además, muchos de estos viveros aportan su experiencia al impartir charlas y talleres basados en su trabajo cotidiano.
Para facilitar el acceso, se ha puesto a disposición de los asistentes información geolocalizada de todos los viveros adheridos, a través de mapas en línea donde se puede consultar la dirección, la ubicación en la ciudad y, en algunos casos, el detalle de las actividades programadas para cada uno.
Más allá de la venta de plantas, la red de viveros se convierte durante esta semana en un espacio de encuentro entre profesionales, instituciones y ciudadanía. Los responsables de los establecimientos intercambian experiencias, exploran posibles colaboraciones y comparten inquietudes sobre producción, logística, tendencias en paisajismo o demanda de especies específicas.
Este trabajo en conjunto se enmarca en el objetivo de fortalecer el tejido productivo local, favoreciendo que los recursos económicos que genera la jardinería y el paisajismo se queden en el territorio, apoyando a los emprendedores que apuestan por producir en la propia ciudad.
Instituciones que apoyan y consolidan el proyecto
El programa Entre Viveros no se limita a la relación entre el municipio y los viveros, sino que se apoya en una amplia red de instituciones técnicas y educativas. A lo largo de las ediciones se ha contado con el acompañamiento del INTA Tandil, del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia de Buenos Aires, del Círculo de Ingenieros Agrónomos de Tandil y del Instituto Superior de Formación Técnica Nº 75.
Este último participa de forma especial a través de su carrera de Tecnicatura Superior en Paisajismo, lo que permite vincular al alumnado con la realidad profesional de los viveros y los proyectos de diseño de espacios verdes. También la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) se ha sumado con actividades en el Campus Universitario y charlas temáticas impartidas por su profesorado.
Las instituciones técnicas, por su parte, aportan conocimientos actualizados sobre agronomía, manejo de suelos, riego y selección de especies, lo que enriquece el contenido de las charlas y da más consistencia a las recomendaciones que reciben los asistentes. De esta manera, la divulgación no se queda en consejos superficiales, sino que se apoya en criterios profesionales.
Desde la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales han subrayado en varias ocasiones que el éxito del evento se debe en buena medida a este trabajo articulado entre sector público, instituciones y viveros privados. La coordinación de agendas, contenidos y recursos ha permitido que la propuesta crezca en oferta y calidad sin perder su carácter abierto y gratuito.
Responsables municipales y organizadores coinciden en que Entre Viveros es un ejemplo de cómo se puede impulsar el desarrollo local combinando formación, promoción comercial y sensibilidad ambiental, y señalan la intención de seguir ajustando y ampliando el programa en futuras ediciones.
Participación ciudadana y resultados de las ediciones
Con el paso de los años, la respuesta del público ha ido en aumento. En una de las últimas ediciones, se registró la participación de más de 200 personas en las charlas y actividades programadas, además de la afluencia constante de visitantes a los viveros para aprovechar las promociones y consultar dudas.
Durante la semana, los vecinos pueden acceder a una gran variedad de plantas y productos relacionados con la jardinería, recibir asesoramiento personalizado y, de paso, descubrir viveros que quizá no conocían. Para muchos, Entre Viveros se convierte en la excusa perfecta para recorrer varios puntos de la ciudad y dedicar tiempo a planificar cómo mejorar sus jardines, patios o terrazas.
Las autoridades locales han destacado que la iniciativa ha superado las expectativas en sucesivas ediciones, especialmente en lo relativo al interés de la comunidad por el cuidado del ambiente y la predisposición a incorporar criterios de sostenibilidad en el diseño de los espacios verdes privados y comunitarios.
Los viveros, por su parte, valoran positivamente el incremento de visitas durante la semana del evento y el impacto que tiene en la visibilidad de su trabajo. Muchos asistentes vuelven tiempo después para seguir comprando en los mismos establecimientos o para pedir presupuestos de proyectos de paisajismo y mantenimiento.
Las actividades de cierre, como el Picnic de la Primavera o las ferias de plantas, se han consolidado como puntos de encuentro para familias, aficionados y profesionales, que comparten un mismo interés: disfrutar de espacios verdes cuidados, con especies bien adaptadas y una mirada respetuosa hacia el entorno.
Cómo participar y acceder a la información del evento
La participación en Entre Viveros es libre y gratuita para toda la comunidad. Para muchas de las charlas y talleres se solicita una inscripción previa, generalmente a través de formularios en línea, con el fin de organizar la capacidad de los espacios y garantizar que todos los asistentes puedan seguir las actividades con comodidad.
La información detallada sobre cronogramas, horarios, sedes y contenidos se difunde a través de los canales oficiales del municipio y de los propios viveros, así como por medio de enlaces específicos donde se puede consultar la programación completa y los datos de contacto de cada establecimiento.
Quienes deseen profundizar o sumarse como viveros participantes pueden contactar con la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales, que centraliza la coordinación del evento: desde allí se articulan las nuevas adhesiones, se pactan las acciones conjuntas y se acompaña a los establecimientos en la preparación de las propuestas.
En paralelo, se ponen a disposición mapas con la ubicación exacta de todos los viveros adheridos, facilitando que los vecinos planifiquen recorridos y puedan acercarse en los días y horarios que mejor se ajusten a su agenda. De esta forma, la Semana Entre Viveros no se queda en un único punto de encuentro, sino que se distribuye por todo el entramado urbano.
Con este tipo de iniciativas, Tandil refuerza una línea de trabajo que sitúa a la jardinería y al paisajismo en el centro de la agenda local, no solo como actividades decorativas, sino como elementos clave para construir una ciudad más verde, sostenible y conectada con la producción de cercanía.