España activa campañas de prevención contra la procesionaria del pino con endoterapia y tratamientos biológicos

  • Ayuntamientos y gobiernos autonómicos adelantan la prevención contra la procesionaria antes de su salida de los nidos.
  • Boadilla del Monte aplica endoterapia en pinos urbanos con unas 4.000 inyecciones y selección por riesgo.
  • En Ibiza y Formentera se despliega un tratamiento aéreo con Bacillus thuringiensis sobre 15.000 ha, con apoyo terrestre.
  • Control integral: cajas nido, refugios para murciélagos y trampas de feromonas para reducir el impacto en personas, mascotas y arbolado.

Campaña de prevención contra la oruga procesionaria en pinos

Aunque todavía faltan semanas para que las orugas abandonen sus bolsones, el periodo actual es el más adecuado para desplegar medidas de control que eviten daños en pinos, personas y mascotas cuando llegue el pico de actividad.

En distintos puntos de España se han activado ya campañas coordinadas: Boadilla del Monte impulsa su tratamiento urbano mediante endoterapia, mientras que el Govern balear ha iniciado una ofensiva aérea y terrestre en Ibiza y Formentera con herramientas biológicas y de control integral.

Endoterapia en arbolado urbano: Boadilla del Monte

Campaña de prevención contra la oruga procesionaria en pinos

La endoterapia es la pieza central del plan municipal: consiste en inyectar el producto fitosanitario directamente en el sistema vascular del árbol, con una presión ajustada al tipo de madera y sin dispersión al exterior, de modo que el ingrediente activo llegue a las acículas del pino donde actúa la plaga.

El Ayuntamiento prevé realizar en torno a 4.000 inyecciones en ejemplares seleccionados por su ubicación y nivel de exposición, priorizando el Sector B, el casco urbano y varias áreas forestales de urbanizaciones históricas. La selección permite optimizar recursos y cubrir los puntos más sensibles del municipio.

Además de su precisión, esta técnica tiene un efecto de varios años, lo que favorece una gestión más eficiente y menos invasiva del arbolado público, reduciendo la necesidad de trabajos manuales posteriores y las molestias en zonas residenciales.

Desde una óptica ecológica, se recuerda que la procesionaria forma parte del ecosistema mediterráneo y no se pretende su eliminación total, sino contener su impacto para evitar riesgos, especialmente entre niños y mascotas por los pelos urticantes de las orugas.

Ibiza y Formentera: tratamientos biológicos y control integral

Campaña de prevención contra la oruga procesionaria en pinos

En las Pitiusas, el Govern ha marcado 15.000 hectáreas de actuación (12.500 en Ibiza y 2.500 en Formentera) para tratamiento aéreo durante noviembre y diciembre, con un presupuesto de alrededor de 3,3 millones de euros y planificación plurianual que eleva la inversión prevista hasta superar los once millones.

El producto utilizado es Bacillus thuringiensis var. kurstaki, un biológico de uso extendido que se degrada rápidamente por la radiación ultravioleta, no afecta a las abejas y está autorizado en agricultura ecológica, lo que reduce impactos no deseados en el entorno.

El dispositivo aéreo se complementa con trabajo en tierra: se han incorporado cañones de aplicación para cubrir áreas específicas desde mediados de octubre hasta finales de diciembre, realizando dos pasadas en días no consecutivos según permitan las condiciones meteorológicas.

Dentro del , la conselleria refuerza a los depredadores naturales con 82 cajas refugio para murciélagos y 105 cajas nido para aves insectívoras, además de una red de trampas de feromonas: 9.171 en Ibiza y 1.454 en Formentera, con miles de capturas de machos para cortar el ciclo reproductivo.

La monitorización muestra una evolución notable del problema en los últimos años, con un incremento de bolsones retirados y de capturas en trampas; entre enero y marzo del último periodo analizado se eliminaron más de 15.000 bolsas en Ibiza y más de 6.000 en Formentera. Factores como la merma de depredadores autóctonos (por la presencia de serpientes que afectan a las lagartijas) han favorecido la expansión, por lo que la vigilancia es constante.

Para la ciudadanía se recomiendan pautas sencillas: evitar el contacto directo con orugas y bolsones, mantener a los perros atados en zonas de pinar durante la temporada de procesiones, y avisar a los servicios municipales o autonómicos cuando se detecten focos en espacios públicos.

Con estos dispositivos, tanto en entornos urbanos como forestales, las administraciones buscan reducir la presión de la procesionaria antes de su fase más visible, combinando precisión (endoterapia), biocontrol (Bt, cajas nido y refugios) y seguimiento con trampas para proteger el arbolado y la salud pública sin renunciar al equilibrio del ecosistema.

oruga procesionaria
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