¿Cómo hacer un esqueje de hiedra?

 

La hiedra se puede reproducir mediante esquejes

La hiedra es una planta hermosa y muy decorativa. No sólo a estos dos aspectos le debe su popularidad, si no también a su fácil mantenimiento y su forma sencilla de poder reproducirse mediante esquejes. Se trata de un vegetal ideal para decorar tanto paredes como muros o celosías. Con ella se pueden crear alfombras verdes hermosas y darle un toque muy natural a nuestro entorno. Para conseguir más ejemplares de esta planta, una opción sencilla es crea un esqueje de hiedra.

Con el fin de ayudaros a reproducir vuestra hiedra, vamos a explicar en este artículo paso por paso cómo crear un esqueje de esta planta. Además, hablaremos un poco del cómo enraizar la hiedra, o más bien cómo saber cuándo ha echado raíces. También mencionaremos los cuidados que requiere esta planta. Asique si estás pensando en hacer un esqueje de hiedra, sigue leyendo.

¿Cómo hacer esquejes de hiedra?

Hacer un esqueje de hiedra es muy sencillo

Antes de comenzar a crear un esqueje de hiedra, primero debemos revisar que tengamos a nuestra disposición los siguientes materiales:

  • Cuchillo, navaja o tijeras desinfectadas y afiladas
  • Sustrato universal o para semilleros
  • Una maceta con una altura mínima de diez centímetros
  • Hiedra
  • Hormonas de enraizamiento (es opcional)

Una vez que dispongamos de todo lo necesario, vamos a ponernos manos a la obra. Explicaremos paso a paso cómo crear un esqueje de hiedra.

Cortar tallos

Cuando ya tengamos una hiedra de la cual extraer los esquejes, debemos tener en cuenta a qué tipo pertenece según su edad: Tallos jóvenes o viejos. En el primero caso se trata de los brotes tiernos localizadas en las partes más externas de las ramas de la planta. Normalmente, las primeras hojas tienen un tamaño menor y su color verde suele ser más claro. Si la hiedra que tenemos es de las jóvenes, entonces debemos cortar todo el brote entero, no sólo la parte del final que es más tierna. De forma habitual, la hiedra que crece de estos tallos suele trepar mucho y ser muy vigorosa.

En cambio, si la hiedra que tenemos es más vieja, es decir, cuando ya ha dado fruto, los tallos de la misma que se encuentran en la parte más baja se vuelven más claritos y más duros. La planta que salga de los esquejes de este tipo de hiedra suele formar un tipo de arbolito bajito con muy poca tendencia a crecer o trepar.

Sea como sea, en ambos casos debemos cortar entre 50 y 60 centímetros para poder conseguir varios esquejes. También tenemos la opción de cortar tallos más cortos, pero obtendremos menos esquejes.

El sustrato

Preparar el sustrato para el esqueje de hiedra no tiene mucho misterio. Simplemente hay que llenar la maceta de mínimo diez centímetros de altura con él. Un truco para mejorar el asentamiento del sustrato es dar unos golpecitos con la maceta contra el suelo. Además, no hay necesidad de apretarlo con la mano. Debemos tener en cuenta que hay que dejar libre mínimo dos centímetros de la parte superior de la maceta, para que el riego sea más sencillo.

Cortar el esqueje de hiedra

A la hora de cortar el esqueje, debemos contar cuatro o cinco hojas o yemas desde la punta del tallo. El corte se debe realizar medio centímetro por debajo de la última yema u hoja. Este proceso hay que repetirlo hasta que se agote el tallo. En el caso de que hubiera un brote tierno en el extremo del tallo, lo más recomendable es cortarlo y comenzar a contar a partir de ahí.

Después de obtener varios esquejes con mínimo cuatro hojas cada uno, el siguiente paso es cortar las dos hojas inferiores lo más cerca posible del tallo, pero procurando no lesionarlo. De esta manera nos quedarán los esquejes con únicamente dos hojas en la parte superior.

Plantar el esqueje de hiedra

Plantar los esquejes de hiedra es muy sencillo. Cogemos un lápiz, un palo o si no nuestro dedo y hacemos un agujero dentro del sustrato. El tamaño debe ser suficiente para que quepa el esqueje. En el caso de que la maceta sea lo suficientemente ancha, podemos plantar más esquejes, pero siempre debemos dejar entre tres y cuatro centímetros entre cada uno.

A la hora de introducir el esqueje debemos hacerlo casi hasta la primera hoja. Después hay que apretar el sustrato hacia el esqueje de hiedra y hacia abajo. De esta manera nos aseguramos de que el contacto entre la tierra y el esqueje sea mayor.

Regar

Ya sólo queda el último paso: El riego. Siempre que hagamos un trasplante o una siembra, hay que finalizar la tarea con un riego para que el sustrato se asiente y acabe expulsando el aire sobrante que se encuentra en su interior. Además, este primer riego es muy importante ya que los esquejes quedan rodeados de sustrato con una fina película de agua por encima.

Gracias a su proximidad, el sustrato podrá ceder la humedad al esqueje siempre y cuando lo necesite. De esta manera evitaremos que se seque. También es importante tener en cuenta que durante todo el tiempo que pueden tardar los esquejes en enraizarse, la tierra debe estar siempre húmeda, pero cuidado, no debe encharcarse.

¿Cómo enraizar un esqueje de hiedra?

Las hormonas de enraizamiento no son necesarias para la hiedra

Si hemos seguido correctamente los pasos que hemos mencionado anteriormente, la hiedra acaba por enraizarse sola. Sin embargo, si nos corre prisa podemos ayudarla con hormonas de enraizamiento. Estas ayudan a que las raíces aparezcan antes, pero en el caso de la hiedra puede emitirlas sola, sin ayuda de hormonas. Si de todas maneras queremos utilizas hormonas de enraizamiento por si acaso, debemos sumergir los esquejes de hiedra en ellas antes de plantarlos en la maceta con el sustrato.

¿Pero cuánto tiempo tarda la hiedra en echar raíces? Si todo ha ido bien, esta planta nueva obtendrá raíces antes de que haya pasado un mes desde la plantación del esqueje. No obstante, no siempre es así. Por ello es más importante saber detectar cuándo la hiedra ya está arraigada que saber cuánto tiempo puede tardar este proceso. Generalmente, el esqueje de hiedra ha echado raíces cuando podemos observar un crecimiento de hojas nuevas y del brote. Esto significa que ya está absorbiendo nutrientes de la tierra, lo que a su vez nos indica que ya posee raíces.

¿Cuándo se planta la hiedra?

La mayoría de las plantas que ofrecen la posibilidad de multiplicarlos a través de esquejes suelen tener ciertas épocas del año en las cuales es más favorable realizar esta tarea, ya que se arraigan más fácilmente. Si bien es cierto que en las zonas de clima suave pueden crear esquejes de hiedra durante cualquier época del año con buenos resultados, en los climas más fríos es mejor hacerlo a mediados de primavera o si no a finales de verano. En el último caso es recomendable proteger el esqueje de hiedra con un plástico transparente y dejarlo a la sombra.

Artículo relacionado:
¿Cuándo y cómo plantar hiedra en el jardín?

Por otro lado, cuando nos encontramos en algún lugar con climas muy secos y cálidos, el mejor momento para plantar hiedra o crear esquejes es a principios de primavera o a mediados de otoño.

Cuidados posteriores

Una vez que ya hayamos obtenido una nueva planta mediante el esqueje de hiedra, hay una serie de cuidados que debemos realizar para mantenerla. Vamos a enlistarlos a continuación:

  • Luz: La hiedra necesita mucha luz, pero no debe estar expuesta directamente al sol.
  • Suelo: Esta planta crece bien en suelos y sustratos un poco ácidos o neutros. Sí que es necesario que tenga un buen drenaje, ya que no soporta nada bien el encharcamiento.
  • Riego: En los meses más calurosos bastará con dos o tres riegos por semana, mientras que en los más fríos será suficiente regarla una o dos veces a la semana.
  • Abonado: Lo más recomendable es utilizar abono orgánico para la hiedra, o abono líquido en el caso de que la tengamos en una maceta. Es muy importante realizar esta tarea, sobre todo en primavera y en verano.
  • Poda: La hiedra es una planta que crece mucho anualmente. Por ello es imprescindible realizar una poda. Para ello hay que usar unas tijeras desinfectadas con alcohol y eliminar sobre todo los tallos secos, débiles y enfermos. La mejor época para realizar esta tarea es en otoño e invierno.
Artículo relacionado:
Los cuidados de la hiedra

A parte de estos cuidados básicos de la hiedra, también debemos estar pendientes de que no le afecte ninguna plaga o enfermedad. En tal caso, es importante detectar de qué se trata lo antes posible para poder remediarlo y que no se propague a otros vegetales. Entre las plagas más comunes que pueden afectar la hiedra se encuentran las siguientes:

  • Araña roja
  • Cochinillas
  • Pulgones

Esta planta también puede sufrir ciertas fitopatologías, también conocidas como enfermedades vegetales o enfermedades de plantas. Entre las más habituales se encuentran las siguientes:

  • Bacteriosis
  • Antraconosis
  • Oidio
  • Negrilla

¿Ya lo tenéis todo listo para crear un esqueje de hiedra? ¡Pues a ensuciarse un poco las manos! Pero tened en cuenta que la hiedra es una planta tóxica, por lo que no debemos consumirla ni nosotros ni nuestras mascotas.


El contenido del artículo se adhiere a nuestros principios de ética editorial. Para notificar un error pincha aquí.

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.