Eugenia myrtifolia (Syzygium paniculatum)

El Syzygium paniculatum es un árbol

Imagen – Wikimedia/Fæ

Hay plantas que, además de ser bonitas, nos pueden ser muy útiles. Un ejemplar claro son las hortícolas, es decir, aquellas que se cultivan usualmente en los huertos. Dentro de este grupo hay muchísimas especies conocidas, pero también otras que es interesante descubrir, como la Eugenia myrtifolia.

Este es un fantástico árbol apropiado para las zonas donde el clima es cálido o incluso templado que produce frutos comestibles de un color muy vistoso. Conócelo.

Origen y características de la Eugenia myrtifolia

Los frutos de la cereza magenta son comestibles

Imagen – Flickr/John Tann

Nuestro protagonista es un árbol perennifolio nativo de Australia, donde vive en los bosques húmedos que gozan de un clima templado. Su nombre científico actual es Syzygium paniculatum, por lo que el anterior, Eugenia myrtifolia, ha pasado a ser un sinónimo. Popularmente se le conoce como cereza magenta, el cual hace referencia al color que puede adquirir su fruto.

Alcanza una altura máxima de 15 metros, con un tronco delgado de hasta 35 centímetros, lo cual hace que sea perfecto para tener en jardines medianos. Las hojas son opuestas, de 3-9cm de largo, con forma más o menos obovada, de color verde oscuro por el haz y más claro por el envés. Las flores son blancas y se agrupan en racimos, y los frutos son más o menos alargados, de color magenta por lo general, pero también se ven blancos, rosas o incluso púrpuras.

¿Cuáles son sus cuidados?

Si te animas a tener un ejemplar, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:

Ubicación

La cereza magenta es una planta que tiene que estar en el exterior. El lugar adecuado será aquel en el que reciba la luz del sol de manera directa todo el día, aunque puede adaptarse y crecer bien en semisombra.

Si bien no tiene raíces invasivas, si quieres tenerlo en el jardín es importante que esté a una distancia de unos 4-5 metros de muros y demás, con el fin de que crezca con normalidad.

Tierra

  • Maceta: es aconsejable rellenarla con sustrato para huerto urbano (en venta aquí) ya que es rico en materia orgánica y tiene buen drenaje. Pero también sería válido usar sustrato universal, mantillo, o compost si se mezcla con un 30% de perlita, arlita o similares.
  • Jardín: el suelo del jardín debe ser igualmente fértil, con buen drenaje.

Riego

Las flores de la Eugenia myrtifolia son blancas

Imagen – Wikimedia/John Tann

El riego es una de las tareas que más suele costar dominar a cualquier persona. No es solo echar agua: es mucho más. Si se riega en exceso, las raíces se pudrirán, y por el contrario si se riega poco, se secarán. Asimismo, si se moja la parte aérea (hojas, tallos, flores) y en ese momento les está dando el sol, aparecerán quemaduras enseguida.

¿Cuándo y cómo hay que regar a la Eugenia myrtifolia? Pues bueno, la frecuencia dependerá del clima: cuanto más cálido y seco, más seguidos tendrán que ser los riegos. Durante el verano pueden ser necesarios unos 3 riegos semanales, pero el resto del año se regará menos ya que la tierra tarda más en perder la humedad.

Hay que echar agua a la tierra o al sustrato, no a las hojas ni flores.

Abonado

Se ha de abonar desde comienzos de primavera hasta finales del verano con un aporte regular de compost, mantillo u otro abono orgánico. Recordemos que sus frutos son comestibles, por lo que es mejor usar productos naturales y no compuestos (químicos). Si optas por usar estos últimos, lee y respeta el plazo de seguridad indicado, ya que así podrás saber cuándo recoger y consumir los frutos sin correr riesgos.

Multiplicación

La Eugenia myrtifolia se multiplica por semillas en primavera. Para ello es interesante primero introducirlas en un vaso con agua durante 24 horas para que se hidraten, y posteriormente sembrarlas en semilleros (macetas, envases de leche o de yogur,…) con tierra rica en materia orgánica que facilite el rápido drenaje del agua, como el sustrato para semilleros por ejemplo (en venta aquí).

Época de plantación o trasplante

En primavera, cuando el riesgo de heladas haya pasado. Si lo tienes maceta, pásalo a otra mayor cada 2 o 3 años, cuando veas que se le salen raíces por los agujeros de drenaje.

Poda

No la necesita en realidad, pero quítale todas aquellas ramas secas, enfermas o débiles a finales de invierno. De esta manera, se verá más bonito 🙂 .

También puedes aprovechar para recortar las ramas que estén creciendo demasiado, especialmente si lo tienes en maceta.

Rusticidad

Resiste heladas de hasta los -7ºC.

¿Qué usos se le da a la Eugenia myrtifolia?

Vista del árbol de cereza magenta

Imagen – Wikimedia/Alejandro Bayer Tamayo

Ornamental

Como hemos visto, es una planta decorativa y bastante fácil de cuidar. Se puede cultivar en maceta o en el jardín, incluso como bonsái.

Culinario

Sus frutos son comestibles, cuyo sabor ácido similar al de las manzanas. Por lo que se pueden servir como postre, o bien consumirse como tentempié.

Y si lo prefieres, puedes hacer con ellos mermeladas 😉 .

¿Qué te ha parecido esta planta? ¿La conocías?

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