La Plaza del Óvalo de Santa Paula, en Lorca, se ha convertido estos días en uno de los rincones más representativos del ambiente navideño en el municipio. Alrededor de la fuente central se ha dispuesto un llamativo tapiz de Flores de Pascua que combina tonalidades rojas y doradas, marcando el inicio de la campaña de ornamentación floral con motivo de las fiestas.
Este despliegue es solo el primer paso de un amplio dispositivo de plantación de Poinsettias que el Ayuntamiento ha puesto en marcha para llenar de color la ciudad, sus barrios y pedanías. La actuación, coordinada por la Concejalía de Parques y Jardines, se apoya en el cultivo propio de miles de ejemplares en los viveros municipales, una estrategia que refuerza el carácter local del proyecto y permite un importante ahorro económico.
Un manto navideño en torno a la fuente del Óvalo
El corazón de esta iniciativa se encuentra en la fuente de la Plaza del Óvalo de Santa Paula, donde se han colocado aproximadamente 500 Flores de Pascua en los colores rojo tradicional y dorado. Estas plantas rodean el monumento central y enmarcan el conocido Monumento al Procesionista, que en esta ocasión se presenta sobre una escenografía de casitas nevadas en su base, creando una estampa muy propia de estas fechas.
Según ha explicado el concejal de Parques y Jardines, Antonio David Sánchez Alcaraz, la plantación extraordinaria de Navidad arrancó precisamente en este enclave, siguiendo la costumbre de iniciar en la Plaza del Óvalo la decoración floral de la ciudad. La intención municipal es que, en cuestión de pocos días, el entorno represente fielmente el espíritu navideño que se quiere extender al resto del municipio.
Durante esta primera fase, los equipos de jardinería han trabajado en la colocación ordenada de las macetas, combinando los distintos tonos para conseguir un efecto visual equilibrado y muy vistoso. El resultado es un tapiz compacto que abraza la fuente, en el que destacan las brácteas rojas y doradas de las Poinsettias, reforzando la luminosidad del espacio junto al resto de elementos decorativos ya instalados.
La imagen que ofrece el Óvalo, con el monumento, las casitas nevadas y el mar de flores, se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados por vecinos y visitantes, que encuentran en este rincón un claro referente de la ambientación navideña de Lorca. No se trata solo de una simple plantación, sino de un escenario simbólico que marca el arranque visual de las fiestas.
En paralelo, se ultiman los trabajos de adecuación y mantenimiento del resto de zonas verdes para que el conjunto de la ciudad guarde una línea estética coherente. El Óvalo actúa así como escaparate de lo que el Ayuntamiento pretende trasladar a otros espacios urbanos en los días siguientes.
6.100 Poinsettias cultivadas en los viveros municipales
La decoración floral de la Plaza del Óvalo y del resto del municipio se sostiene en un trabajo previo desarrollado durante meses en los viveros municipales de La Torrecilla. Allí se han cultivado este año unas 6.100 Flores de Pascua, plantadas en agosto y cuidadas hasta alcanzar el tamaño, la forma y el color adecuados para su colocación en la calle.
El propio edil de Parques y Jardines ha detallado que, aunque el verano trajo un episodio de calor intenso que ralentizó el crecimiento de las plantas, las temperaturas frías de los últimos días han sido determinantes para que las Poinsettias intensifiquen su tonalidad. Esta especie necesita algo de frío para que sus brácteas adquieran ese rojo tan reconocible, y las condiciones climáticas recientes han favorecido que ahora se presenten en su mejor momento.
El balance de la campaña en vivero se considera muy positivo. Los técnicos municipales destacan que se han obtenido ejemplares de buen porte, con tallos robustos y hojas amplias, cualidades que facilitan que las plantas soporten mejor la exposición en espacios abiertos y se mantengan en buen estado durante todo el periodo navideño. Además, la altura controlada de los tallos ayuda a reducir los daños ocasionados por el viento, y los tallos robustos son una ventaja clara en exteriores.
En términos numéricos, la producción se reparte en 4.500 plantas de color rojo, 1.080 en tonalidad rosa jaspeada y 520 de color blanco o dorado. Esta variedad cromática permite jugar con diferentes combinaciones en función del entorno donde se coloquen, adaptando la plantación a la iluminación navideña y al estilo decorativo de cada plaza, avenida o rotonda.
El sistema de cultivo municipal no solo garantiza la disponibilidad de miles de ejemplares en el momento óptimo, sino que, además, respalda una planificación anticipada de toda la campaña navideña. Al saber de antemano cuántas plantas se disponen y de qué variedad, se pueden diseñar con precisión los esquemas de plantación para cada enclave destacado del municipio.
Ahorro económico y gestión eficiente de los recursos públicos
Uno de los aspectos más destacados de esta iniciativa es el importe que el Ayuntamiento logra ahorrar al producir las Flores de Pascua en sus propios viveros. Según los cálculos ofrecidos por el concejal, la inversión municipal en esquejes, sustrato, abonos, macetas y tareas de cultivo ronda los 11.000 euros, muy por debajo de lo que costaría adquirir las 6.100 plantas en el mercado.
La Flor de Pascua incrementa habitualmente su precio a medida que se aproxima la Navidad. En comercios minoristas puede situarse alrededor de los tres euros por unidad, pero también se encuentran ejemplares a 6, 8, 12 euros o incluso más, dependiendo del tamaño y la calidad. Si el Ayuntamiento optara por comprarlas todas, el gasto se dispararía, de ahí que se estime un ahorro que puede superar los 25.000 euros respecto a la compra directa.
Este modelo de producción propia refuerza una gestión más sostenible de las arcas municipales, al reducir costes sin renunciar a la calidad de la ornamentación. Al contrario, los responsables destacan que el resultado de los viveros municipales ofrece plantas de gran calidad, perfectamente adaptadas al clima local y al tipo de uso ornamental que se les va a dar.
Más allá del ahorro económico, el cultivo en La Torrecilla permite aprovechar la experiencia del personal de jardinería y mantener un control cercano sobre todo el proceso, desde que se plantan los esquejes hasta que las Poinsettias llegan a las plazas. Esta proximidad facilita ajustar riegos, abonados y cuidados a las necesidades reales de las plantas en cada momento.
La apuesta por la producción local de Flores de Pascua encaja también con un enfoque de optimización de recursos y planificación a medio plazo, que contribuye a que el municipio pueda mantener una decoración navideña amplia y homogénea sin que ello suponga un esfuerzo económico desproporcionado para las cuentas públicas.
De la Plaza del Óvalo a barrios, pedanías y centros de mayores
Una vez consolidada la plantación en la Plaza del Óvalo, los equipos de jardinería han iniciado la extensión del manto de Flores de Pascua a otros puntos estratégicos de la ciudad. La siguiente parada es la avenida de Juan Carlos I, considerada la arteria principal de Lorca, donde se colocarán numerosas Poinsettias en los maceteros y parterres que jalonan el recorrido.
La decoración se completará en plazas como la de Concepción Sandoval, la de Colón y el jardín histórico del palacete de Huerto Ruano, lugares que se han convertido en escenarios habituales de la ambientación navideña. Allí, las distintas variedades de color se combinarán de acuerdo con la iluminación y el resto de adornos instalados, buscando siempre un resultado vistoso y armonioso.
El plan no se limita al casco urbano. Las principales rotondas, parques y espacios verdes de barrios y pedanías también recibirán su parte de este tapiz navideño. El objetivo es que el color de las Flores de Pascua llegue de manera equilibrada al conjunto del término municipal, de forma que tanto residentes del centro como de las zonas periféricas puedan disfrutar de la decoración.
Además, una parte significativa de las plantas, especialmente las de tonalidad roja, se reserva para ser distribuida en centros de mayores. La idea es que estas instalaciones puedan adornar sus dependencias con Poinsettias y que las personas que viven allí sientan más cercano el ambiente festivo de la ciudad, como un gesto simbólico del cariño de los vecinos de Lorca.
El programa de plantación se organiza en pocos días mediante un dispositivo amplio de jardineros municipales, de modo que, en un corto espacio de tiempo, los principales enclaves del municipio luzcan con una imagen coordinada. La rapidez en la ejecución ayuda también a que las plantas lleguen frescas y en buenas condiciones a cada ubicación.
Tradición, simbolismo y curiosidades sobre la Flor de Pascua
La presencia de las Flores de Pascua en la Plaza del Óvalo conecta Lorca con una tradición navideña arraigada en numerosos países, especialmente en Europa y América. La Poinsettia, cuyo nombre científico es Euphorbia pulcherrima, es originaria de México, donde era conocida por los aztecas como “cuetlaxochitl”, expresión que se traduce aproximadamente como “flor brillante”.
En el siglo XVI, los franciscanos que se establecieron en México comenzaron a emplear esta planta para decorar las iglesias durante las celebraciones navideñas, en sustitución del acebo, que no se encontraba disponible allí. El tono rojo intenso de sus brácteas se interpretó como un símbolo de la sangre de Cristo, y la forma estrellada que dibujan recordaba a la Estrella de Belén, lo que la convirtió en un elemento perfecto para el tiempo de Adviento y Navidad.
Con el paso del tiempo, la Flor de Pascua fue ganando protagonismo internacional. Uno de los hitos en su difusión fue la figura de Joel Roberts Poinsett, diplomático y botánico estadounidense que, a principios del siglo XIX, llevó esquejes de la planta desde México hasta Charleston, en Carolina del Sur. A partir de allí comenzó su expansión por otros puntos de Estados Unidos y, posteriormente, por Europa.
En reconocimiento a este papel, en 1836 la planta fue rebautizada con el nombre de Poinsettia, que es como se conoce en numerosos países. Más tarde, en 1991, Estados Unidos estableció el 12 de diciembre como el Día de la Poinsettia, una fecha dedicada a esta especie ornamental y a su relevancia en las celebraciones navideñas. Aunque no es una conmemoración oficial en España, cada vez se habla más de ella en el ámbito de la jardinería y la decoración.
En el imaginario popular también circulan historias y leyendas relacionadas con la Flor de Pascua. Una de las más conocidas cuenta que unos niños de familia humilde llevaron una planta sencilla como ofrenda al Niño Jesús en un belén, y que Dios, conmovido por su gesto, tiñó de rojo las hojas para que aquella ofrenda destacara entre las demás. Este relato ha reforzado la idea de la Poinsettia como símbolo de generosidad y sencillez en estas fechas.
La combinación de su valor simbólico, su intenso colorido y su disponibilidad en diferentes tamaños y tonalidades ha convertido a la Flor de Pascua en una protagonista casi imprescindible de la ambientación navideña en España y en buena parte de Europa. Lo que se contempla estos días en la Plaza del Óvalo de Lorca es, en cierto modo, la expresión local de una tradición que se extiende mucho más allá de las fronteras del municipio.
La iniciativa del Ayuntamiento de Lorca de cubrir la Plaza del Óvalo y otros puntos del municipio con un amplio tapiz de Flores de Pascua cultivadas en los viveros municipales combina estética, tradición e impulso a la gestión eficiente de los recursos públicos. El esfuerzo desarrollado en La Torrecilla, con más de seis mil Poinsettias producidas y un ahorro notable para las arcas locales, se traduce en una imagen navideña cuidada que llega tanto al centro como a barrios, pedanías y centros de mayores, consolidando a la ciudad como un referente regional en la manera de integrar la jardinería urbana en las fiestas de fin de año.
