Gladiolos, las bulbosas más alegres

Gladiolo lila

Si deseas tener una planta que te dé la bienvenida la estación más colorida del año, la primavera, los gladiolos son una de las más aconsejadas. Originarios de Sudáfrica, producen flores en racimos que son tan alegres y vistosos que pueden usarse para decorar cualquier rincón.

Si te encantan las bulbosas altas, con los gladiolos seguro que disfrutarás 🙂 .

¿Cómo son los gladiolos?

Detalle de la flor de gladiolo

Nuestras protagonistas son plantas perennes y bulbosas originarias de la región mediterránea, Asia, África tropical y Sudáfrica. El género, Gladiolus, está compuesto por unas 250 especies, de las cuales 163 son naturales de África austral, 10 de Europa y Asia, 9 de Madagascar y el resto de África tropical. A estas especies hay que sumarles también los numerosos cultivares que se han ido creando a lo largo de los años, por lo que podríamos estar hablando de más de 1000 tipos de gladiolos, entre naturales y creados por el hombre por polinización cruzada.

Estas plantas pueden alcanzar una altura de entre los 30 centímetros hasta el metro y medio, con hojas verdes que brotan de un órgano subterráneo llamada cormo. Las flores se agrupan en inflorescencias y son zigomorfas, además de hermafroditas y de colores muy diversos: amarillas, naranjas, rojas, rosas, bi o multicolores. El fruto es una cápsula seca de 3 valvas.

Tras la floración, tanto el tallo floral, como las flores y las hojas se secan, quedando únicamente los frutos si es que los ha producido, y el cormo, el cual mantendrá viva la planta gracias a los nutrientes que sus raíces han ido absorbiendo durante el periodo vegetativo, es decir, de crecimiento.

Tipos de Gladiolos

Las más conocidas son:

Gladiolus communis

Vista del Gladiolus communis

Imagen – Wikimedia/SABENCIA Guillermo César Ruiz

Es una especie originaria del Norte de África, Asia Occidental y sur de Europa que alcanza una altura de hasta 1 metro. Produce flores preciosas, de color rosado.

Gladiolus italicus

Vista del Gladiolus italicus

Imagen – Wikimedia/H. Zell

Se cree que es nativa de Eurasia, aunque en otros lugares es una maleza común. Crece hasta alcanzar un metro de altura, con flores de color rosa.

Gladiolus murielae

Vista del Gladiolus murielae

Imagen – Wikimedia/ Yuriy75

Es una planta originaria del este de África que alcanza una altura de 70 a 100 centímetros. Produce flores blancas en forma de estrella.

Tipos de cultivares de gladiolos

Con el fin de clasificarlos, se crearon cuatro tipos de grupos de híbridos:

  • De flor grande: son plantas de buen tamaño, entre los 90 y los 150cm, con flores triangulares de 6 a 18cm de ancho. A su vez, se distinguen los de flores gigantes, que son las que miden más de 14cm de ancho, y las miniatura, con flores de menos de 6cm.
  • Primulinus: son plantas que miden entre los 45 y los 90cm de altura, con tallos florales compuestos por hasta 20 flores, las cuales miden 8cm como máximo.
  • Mariposa o nanus: son plantas que miden entre los 60 y los 90cm de altura, con flores pequeñas de 4 a 8cm.
  • Especies silvestres: aquí se agrupan aquellos clones que han sido seleccionados directamente a partir de especies naturales.

¿Existe los gladiolos blancos?

Flores de gladiolos blancos

Por supuesto. Son unas preciosas inflorescencias que representan la pureza y la inocencia humanas. Son perfectas para regalar a los niños, o a un ser querido especial.

¿Qué cuidados requieren?

Gladiolo de color rojo

Los gladiolos son unas plantas que no son nada exigente. Pueden crecer tanto en maceta como en el jardín, siempre que estén en una exposición soleada. Sin embargo, para que produzcna una buena cantidad de flores, te recomendamos seguir estos consejos:

Ubicación

Para poder crecer y florecer necesitan estar expuestos a la luz del sol de manera directa, a ser posible durante todo el día. No se adaptan a zonas con semisombra.

Riego

La frecuencia de riego tiene que ser frecuente, pero evitando el encharcamiento. Lo más recomendable es comprobar la humedad de la tierra o del sustrato antes de regar, como por ejemplo introduciendo un palo delgado de madera hasta el fondo para ver cuánta tierra se ha adherido a él (si ha salido prácticamente limpio, habrá que regarlos) o utilizando un medidor de humedad digital.

El agua de riego ha de ser de lluvia o sin cal. En el caso de no poder conseguirla puedes rellenar un cubo con agua, dejarla reposar una noche y utilizar al día siguiente la de la mitad superior del recipiente, que es la que tendrá una menor cantidad de metales pesados.

Si se les tiene puesto un plato debajo, hay que quitarles el agua que sobre a los diez minutos de haber regado.

Suelo o sustrato

Los gladiolos no son exigentes siempre y cuando la tierra en la que crezcan tenga buen drenaje. Si se van a tener en maceta, es muy aconsejable mezclar sustrato de cultivo universal con perlita a partes iguales, y poner además una primera capa de arlita expandida para que el agua que sobre pueda salir más rápido. De este modo, las raíces no estarán demasiado tiempo en contacto con el líquido y, por lo tanto, no habrá riesgo de pudrición ni de que los hongos aparezcan.

Abonado

Durante toda la temporada de floración se deben abonar con un abono específico para plantas bulbosas que encontrarás a la venta en los viveros y tiendas de jardinería.

Época de plantación

Tanto si los quieres tener en maceta como en el jardín, debes plantar los bulbos a finales de invierno o a comienzos de primavera.

¿Cómo se plantan los gladiolos?

Para que florezcan debes de plantar el bulbo con la parte más estrecha hacia arriba, ya que por la base de la parte ancha es por donde brotarán las raíces. Una vez sepas esto, debes de enterrarlo a una profundidad que sea el doble de lo que mide desde la base hasta la punta. Así, si por ejemplo mide unos 2cm de altura, tendrás que enterrarlo no más de 4cm.

Tienes que dejar una distancia de 10 centímetros entre hileras, y de 5 centímetros entre bulbos. Cuando esté, dales un buen riego.

Poda

Vista de gladiolus

No es necesaria. Bastará con quitarles las inflorescencias marchitas.

Plagas y enfermedades

Plagas

  • Pulgones: son insectos muy pequeños, de menos de 0,5cm de longitud. Pueden ser de color verde, marrón o amarillo. Se alimentan de la savia de las hojas y, sobretodo, de las flores. Se combaten con Clorpirifos.
  • Trips: son insectos chupadores de color negro parecidos a las tijeretas, pero en versión mini. Se alimentan de la savia de las hojas y de las flores. Se puede eliminar con Dimetoato.

Enfermedades

  • Botritis: es un hongo que afecta sobretodo al final de la temporada vegetativa de los gladiolos. Hace que en las hojas aparezca una especie de polvo gris. En casos graves, el cormo se puede llegar a pudrir. Se puede tratar espolvoreando el suelo con Procimidone o Tiram.
  • Curvularia gladioli: afecta a los cormos, los cuales se necrosan. Se trata igual que la Botritis.
  • Estromatiniosis: es una enfermedad que se manifiesta sobre las hojas, las cuales amarillean a medida que la base del tallo se pudre. Se puede prevenir y tratar del mismo modo que la Botritis.
  • Fusariosis: es un hongo que afecta a todas las partes de los gladiolos. Las hojas amarillean, no producen tanta cantidad de flores, y los cormos se llegan a pudrir. Se puede tratar del mismo modo que la Botritis.
  • Roya: aparecen manchas circulares de color rojizo o anaranjado en las hojas en primavera o en otoño. Se puede tratar con Triforina 19%, a una dosis de 0,10%.
  • Virosis: hay hasta un total de quince virus que pueden afectar estas plantas, pero hay dos que son especialmente importantes: el virus del mosaico amarillo de la judía (o BYMV por sus siglas en inglés) y el virus del mosaico del pepino (CMV, por sus siglas en inglés). El síntoma más frecuente es la decoloración de hojas y flores. Lamentablemente, no existe un tratamiento eficaz, pero sí que se pueden prevenir manteniendo las plantas abonadas y bien regadas.

Multiplicación

Los cormos se pueden dividir en otoño o primavera. Se separan del cormo principal y se proceden a plantar en otras macetas con sustrato de cultivo mezclado con perlita a partes iguales, o en otros rincones del jardín.

¿Para qué se usan?

Los Gladiolus son plantas con un alto valor ornamental, por lo que se plantan tanto en macetas como en los jardines para alegrar los rincones soleados durante el verano. Además, las flores se pueden usar como flor cortada.

¿Dónde comprar gladiolos?

Puedes conseguirlos desde aquí:

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