Guía de los cuidados del avellano

El avellano es una planta arbustiva de hoja caduca originario de Europa y de Asia que se cultiva por sus deliciosos frutos, las avellanas, pero también su asombroso valor ornamental, ya que además se puede tener como ejemplar aislado o en setos altos de manera que garantice la seguridad y privacidad de los que quieran disfrutar del jardín.

Sus preciosas hojas verdes se tornan de un color amarillo intenso que, sin duda, atraerá las miradas de todos los que vayan a verte. ¿Quieres saber más cosas sobre él? No te pierdas entonces la guía de los cuidados del avellano que hemos preparado para ti, en el que vas a descubrirlo absolutamente todo sobre esta espectacular planta.

Características del avellano

Avellanos adultos

El avellano, cuyo nombre científico es Corylus avellana, es un arbusto o pequeño árbol que crece hasta los 8 metros de altura. Su copa es muy extendida, ramificándose ya desde la base. Las hojas son redondeadas, de unos 12cm de largo, y son pubescentes, es decir, que tiene como ”pelillos” muy cortos y suaves.

Hay flores masculinas y flores femeninas. Las primeras son los llamados amentos, los cuales pueden llegar a medir hasta 12cm de largo y son de color amarillo pardo; las segundas en cambio apenas son visibles ya que brotan en las yemas y son muy pequeñas. Ambas brotan en ejemplares distintos -es una especie monoica- en primavera, antes de que aparezcan las hojas.

Para que pueda formarse el fruto, es necesario que el polen de las flores masculinas llegue a las femeninas, y para eso, a diferencia de otras plantas, utilizan la fuerza del viento. Si ha habido suerte, las avellanas crecerán durante 8 meses, que será cuando ya están listas para pasar frío antes de germinar.

¿Cómo se cuida?

Hojas del avellano

Si te gustaría tener un avellano en tu jardín, toma nota de nuestros consejos:

Ubicación

Es una planta que se ha de tener en el exterior, a pleno sol, o en semisombra si el clima es muy caluroso. Soporta heladas de hasta los -10ºC, pero no así las temperaturas altas de más de 32ºC.

Riego

Gusta de terrenos frescos y ligeramente húmedos, por lo que el riego tiene que ser frecuente. Durante los meses más cálidos hay que regarlo 3 veces por semana, y el resto del año cada 4-5 días. Usaremos para ello agua de lluvia o acidificada (añadiendo el líquido de medio limón a 1l/agua) para evitar la clorosis.

Abonado

Al ser una planta cuyos frutos son para consumo humano se ha de abonar con abonos orgánicos, como estiércol, humus de lombriz o compost una vez al mes durante toda la temporada de crecimiento (desde primavera hasta finales del verano).

Suelo

Crecerá sin problemas en suelos cuyo pH sea de entre 5,5 y 7. Puede estar en aquellos terrenos calcáreos, pero para que se desarrolle correctamente será necesario aportarle sulfato de hierro de vez en cuando o abonarlo con abonos para plantas acidófilas.

Poda

En otoño a finales del invierno se tienen que quitar los vástagos que le salgan desde la base, y se ha podar siguiendo la naturaleza propia del arbusto.

Plantación

Al ser monoico, se recomienda plantar en primavera dos o más ejemplares (femeninos y masculinos) en hileras dejando una distancia entre ejemplares de, como mínimo, 5 metros.

Otra opción es comprar un avellano que esté injertado para ahorrar espacio en el jardín.

Recolección

Las avellanas se recolectan cuando el involucro ha cambiado de color (de verde a marrón) y empieza ya a secarse, lo cual ocurre hacia el otoño.

¿Cómo se reproduce?

Avellanas

El avellano se reproduce por semillas o vástagos. ¿Qué hacer en cada caso?

Semillas

Para tener jóvenes avellanos, se han de adquirir las semillas en otoño -preferentemente, del propio arbusto, aunque también nos servirán si las compramos a granel en el supermercado-, y seguir estos pasos:

  • Lo primero que se ha de hacer es sembrarlas en un tupperware con vermiculita humedecida con agua en la nevera a 6-7ºC.
  • Una vez por semana y durante tres meses, se sacará el tupperware y se abrirá la tapa para que el aire se renueve y se evite, de esa manera, la proliferación de hongos.
  • Pasado ese tiempo, en primavera se sembrarán en macetas con sustrato de cultivo universal mezclado con un 30% de perlita, y se colocarán en semisombra.

Las semillas germinarán en 2-3 meses, manteniendo la tierra húmeda.

Vástagos

El avellano es una planta que suele sacar muchos vástagos, los cuales se pueden extraer con una azada -y mucho cuidado 🙂 – en primavera para luego plantarlos en macetas o en otros rincones del terreno.

¿Cómo injertar avellanos?

Si quieres tener un avellano que dé frutos, puedes injertarlo cuando tenga un grosor de tronco de, al menos, 2cm. Para ello, debes esperar a que comience la primavera para cortar una rama semileñosa e injertarla en tu planta, haciendo un injerto de hendidura plena simple, el cual se realiza haciendo un corte en vertical de una rama o del tronco, e introduciendo el esqueje. Para acabar, sólo tienes que unirlo con cuerda de rafia, y cubrirlo con una bolsa de plástico transparente.

Al cabo de unos 21 días, quita la bolsa, y tan sólo dos meses más tarde podrás quitar la cuerda.

Plagas y enfermedades del avellano

Son varias las plagas y enfermedades que pueden afectarle. Veamos cuáles son las principales y cómo tratarlas:

Plagas

  • Pulgones: aparecen en las flores, impidiendo su desarrollo. Puedes tratarlos con Aceite de Neem, o con Aceite Insecticida de venta en viveros.
  • Polilla de las yemas de los frutales: es un lepidóptero (Recurvaria manella) cuyas orugas atacan a las yemas florales y posteriormente a las hojas. Se tratan con Aceite insecticida en invierno.
  • Falena invernal: las larvas de las mariposa Operopthera brumata afecta a las hojas, donde se enrollan. Se ha de tratar la planta antes de la floración con Carbaril.
  • Chinches: son insectos de apenas 1cm de longitud, con aspecto ovalado y ligeramente alargado. Se alimenta de la savia de las hojas, pudiendo causar importantes daños a los avellanos. Se tratan con Aceite de Neem.

Enfermedades

  • Oídio: es un hongo que afecta sobretodo a las hojas, donde aparecerán manchas blancas. Se trata con fungicida sistémico.
  • Podredumbre radical: son hongos que afectan a las raíces cuando el ambiente es muy húmedo y la tierra no tiene buen drenaje. Se trata con fungicidas sistémicos.
  • Mal del desagarro: es un hongo que, una vez que infecta a la planta, ya no se puede hacer nada. Las ramas quedan totalmente desgarradas al cabo de tan sólo 5 años. Afortunadamente, se puede prevenir evitando regar en exceso y abonándolo en primavera y verano.
  • Gloesporiosis del avellano: es una enfermedad que impide que se desarrollen las flores. Ataca a las yemas, haciendo que se vuelvan oscuras para terminar secándose. Se trata con Manzodeb en pleno verano (agosto en el Hemisferio Norte).

Usos del avellano

Hojas del avellano

El avellano se usa sobretodo por sus frutos, pero también como planta ornamental ya sea como ejemplar aislado o formando setos. Pero además hay que decir que tiene propiedades medicinales, de hecho, es antipirético, astringente y antiedematoso.

Se puede tomar haciendo una infusión con 25 gramos de hojas verdes para desinfectar las heridas, de polen poniendo a hervir 50 gramos en agua para producir un efecto sudorífico, o bien tras haber cocido 35 gramos de corteza en 1l de agua durante 20 minutos como astringente.

¿Conocías todos estos datos del avellano?

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2 comentarios

  1.   Lola dijo

    Yo tengo un serio problema con un avellano que planto mi padre hace años, no quisiera perderlo y francamente no se como curarlo.

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola Lola.
      ¿Qué problema tiene tu avellano?
      Un saludo.

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