Herramientas para gestionar alteraciones climáticas

Agregar árboles y arbustos para dar sombra

El impacto del cambio climático se deja sentir de muchas maneras diferentes en el mundo de la jardinería.

El tiempo cada vez más impredecible, los patrones de precipitación cambiantes y las olas de calor sin precedentes plantean importantes retos a los jardineros y pueden causar estragos incluso en las plantas más cuidadas.

Es muy importante implementar prácticas sostenibles en la jardinería y el paisajismo para frenar el calentamiento futuro, reducir las emisiones de carbono y aumentar el almacenamiento del mismo en el suelo y las plantas.

También adaptar jardines y espacios verdes y hacerlos compatibles al cambio climático, agregando plantas nativas, mejorando la salud del suelo, cultivando hortalizas y plantas que sean más resistentes al calor, y utilizando de manera más conveniente las aguas pluviales.

A esto llamamos jardinería resiliente al clima, por lo que a continuación aprenderemos a modificar las prácticas para ayudar a frenar el ritmo del cambio climático, beneficiando a todos los que vivimos en la tierra.

Comprender el impacto de las alteraciones climáticas en la jardinería

Antes de que podamos empezar a hablar de herramientas para controlar las alteraciones climáticas en jardinería, es importante comprender en primer lugar cómo el cambio climático puede afectar a las plantas y la fauna de diversas formas.

En general, las elevadas temperaturas asociadas al cambio climático pueden tener un efecto negativo en una amplia gama de actividades agrícolas y hortícolas.

Una de las consecuencias más significativas del cambio climático es el aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, como las tormentas graves y las precipitaciones intensas. Este tipo de fenómenos pueden provocar inundaciones, erosión del suelo y otros tipos de daños ecológicos difíciles de controlar.

Además, el cambio climático puede alterar la distribución de la vida vegetal y animal en una región, lo que puede dificultar la predicción del comportamiento de la fauna y las plagas locales.

Por ejemplo, el área de distribución de algunas especies invasoras de plantas y animales puede expandirse, amenazando a las especies autóctonas y planteando nuevos retos a los jardineros.

Cómo influye en las plantas

Otros factores que pueden influir en los ciclos de la vida de las plantas es que las temperaturas más cálidas provocan una floración primaveral antes de lo normal y se vuelven muy vulnerables a las heladas tardías.

También, la temporada de crecimiento que se está alargando puede beneficiar algunas plantas, pero alterar muchísimo el equilibrio de otras.

Otras especies pueden adaptarse a las condiciones cambiantes del clima o verse obligadas a modificar sus áreas de distribución, y en algunos casos enfrentarse a la extinción.

Puede ocurrir aumento de presión de las plagas por las temperaturas más cálidas y los patrones de más precipitaciones, como consecuencia más enfermedades, haciéndolas más visibles y duraderas.

También las poblaciones de insectos incluidos los polinizadores se pueden ver alterados con estos cambios de temperatura y precipitaciones afectando la reproducción de las plantas.

Herramientas y soluciones para gestionar las alteraciones climáticas en la jardinería

Seleccionar plantas nativas y árboles

Una de las formas más eficaces de adaptarse a las alteraciones climáticas en jardinería es seleccionar plantas que toleren mejor el calor, la sequía y los fenómenos meteorológicos extremos.

Al seleccionar plantas para tu jardín, es importante tener en cuenta qué plantas son las más adecuadas para tu región en particular. Plantar las plantas nativas en los lugares adecuados te va a ayudar a conservar el agua, fertilizantes y pesticidas ya que están adaptadas a ese tipo de clima y suelo.

Plantar más árboles te van a ayudar a ahorrar energía y filtrar aguas pluviales, también mejora la calidad del aire y benefician a mejorar la salud del suelo.

Además, plantar árboles pequeños o medianos que se encuentren cerca de la casa te va a permitir mantenerla fresca en verano y cálida en invierno. Lo que reduce la energía, y puedes ahorrar dinero en las facturas de electricidad.

También una buena opción es consultar el Monitor Nacional de Sequía y los datos climáticos locales para comprender mejor el tipo de condiciones climáticas que es probable que se den en tu zona.

Si eliges cuidadosamente las plantas que cultivas en tu jardín, podrás mitigar los efectos del cambio climático y garantizar que tu jardín siga siendo bello y productivo.

Control integrado de plagas

Las plagas y los insectos pueden suponer un reto importante para los jardineros ante el cambio climático, ya que algunas especies pueden proliferar en condiciones cálidas y húmedas, que son cada vez más frecuentes en muchas zonas.

El Control Integrado de Plagas (CIP) es un enfoque sostenible de la gestión de plagas que combina diversas estrategias, incluidos métodos culturales, mecánicos y biológicos. Estos insectos se pueden convertir en un problema y desequilibrar el paisaje por el uso de pesticidas o si las plantas son inadecuadas.

Debido a este problema se han eliminado muchos insectos depredadores beneficiosos. Por lo tanto, antes de recurrir a herbicidas químicos, puedes explorar diferentes opciones biológicas y si es necesario usarlos, tienes que asegurarte de investigar el producto y seguir las instrucciones de la etiqueta.

Riego y sistemas de riego

Riego por goteo

El agua es un bien preciado en muchas partes del mundo, y es importante que los jardineros la utilicen de la forma más eficiente posible.

Los sistemas de riego pueden ser una gran herramienta para gestionar las alteraciones climáticas, garantizando que las plantas reciban suficiente agua incluso frente al aumento de las temperaturas y la sequía.

Estos pueden ir desde simples sistemas de riego por goteo hasta sistemas de riego automatizados más complejos que tienen en cuenta los datos meteorológicos locales.

También es importante implementar las plantas resistentes a la sequía para ahorrar más agua. Una manera muy eficiente de utilizar el agua es instalar barriles de lluvia, adaptar un programa de riego y usar riego por goteo.

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Invernaderos de sombra y zonas cubiertas temporalmente

Invernaderos en el jardin

Otra herramienta útil para gestionar las alteraciones climáticas en jardinería es el uso de invernaderos de sombra y otras zonas cubiertas temporalmente.

Estas estructuras pueden ayudar tanto a proteger las plantas del sol intenso como a actuar como amortiguador frente a fenómenos meteorológicos extremos. Según su tamaño y diseño, los invernaderos también pueden ayudar a regular la temperatura y la humedad del entorno.

Gestión del suelo

Materia organica en el suelo

La salud y la fertilidad del suelo son esenciales para el éxito de la jardinería, y es importante asegurarse de que el suelo de tu jardín sea sano y resistente frente a las alteraciones climáticas.

Esto puede conseguirse mediante diversas prácticas de gestión del suelo, como la mejora de la estructura del suelo, la adición de materia orgánica y la aplicación de técnicas de cultivo sin labranza o con labranza reducida.

Es muy importante reducir el uso de turba y mezclas a base de turba en el suelo pensando en el medio ambiente. Ya que esta, es un recurso no renovable y su recolección libera a la atmósfera grandes cantidades de carbono muy perjudicial para la biodiversidad de la zona. Como una alternativa utiliza mezclas que contengan fibra de coco, compost o materiales que retengan agua.

También puedes añadir compost casero, utilizando materiales que desechas como residuos domésticos. Además, si ese material lo tiras en un vertedero puede producir gases de efecto invernadero. Una buena opción es incorporarlo en el suelo que captura carbono.

Utiliza herramientas manuales o eléctricas

Son la manera sostenible de trabajar en el jardín, son más económicas y además te permiten ejercitarte. Las máquinas de jardinería que tienen gasolina producen emisiones que contribuyen a la crisis climática.

Si las herramientas manuales no son suficientes puedes utilizar opciones eléctricas para minimizar el impacto en la calidad del aire. Además, las eléctricas son silenciosas y evitan la contaminación de combustible drenado en el jardín. También existen opciones que funcionan con energía solar para evitar el uso de la electricidad.

Cultiva tus propios alimentos

Cultiva tus alimentos

Es mucho más gratificante y más económico, recuerda que los alimentos comprados en el mercado requieren de muchos recursos, desde el cultivo hasta el transporte y su procesamiento.

Si cultivas tus propios alimentos será de una manera más sostenible, puedes tener tu propio huerto y probar diferentes variedades que quizá no estén disponibles en el mercado.

Esos alimentos tienen que recorrer muchos kilómetros para llegar a tu plato y muchas emisiones se producen al hacerlo. Además, cultivar tus propias verduras y frutas para complementar tu dieta es una gran opción para tener una alimentación equilibrada sin pesticidas ni químicos.

Supervisar y responder a las condiciones locales

Por último, una de las herramientas más importantes para gestionar las alteraciones climáticas en jardinería es la capacidad de supervisar cuidadosamente las condiciones meteorológicas y locales y responder a ellas.

Esto puede incluir vigilar los datos climáticos locales, observar los signos de estrés de las plantas y mantenerse al día de los cambios en la estación de crecimiento típica.

Por lo tanto, es muy importante mantenerse informados y estar preparados para adaptarse y hacer cambios cuando sea necesario. De esa manera se puede trabajar tranquilamente en el jardín y garantizar que sigan siendo sanos y productivos.

Para finalizar, una buena opción que puede beneficiar a todos es participar en proyectos de jardinería para recopilar datos e informarse de cómo conservar la biodiversidad, y compartirla y aplicarla entre todos.

Al implementar estas prácticas, y trabajar de manera sostenible y responsable en tu jardín estarás desempeñando un papel muy importante en la mitigación del cambio climático y la creación de jardines más resilientes y sostenibles.