Hippeastrum: cuidados

Hippeastrum cuidados

El Hippeastrum es una planta bulbosa conocida sobre todo por las flores, normalmente de tonalidades irregulares, que tienen forma de campanilla. Son muy vistosas y eso hace que muchos las utilicen para adornar la casa, las entradas o el jardín. Pero el Hippeastrum tiene cuidados que hay que cubrirle para que esta no se muera fácilmente (o no florezca).

Si quieres tener esta planta en tu hogar y disfrutar de su floración, entonces tienes que saber cuáles son los cuidados de la Hippeastrum.

Cómo es la Hippeastrum

Cómo es la Hippeastrum

Antes de nada, vamos a empezar hablándote de la Hippeastrum, una planta originaria de México, el Caribe y el sur de América. Hay otra planta muy parecida a esta, que recibe el nombre de Amaryllis, pero en realidad son especies totalmente diferentes (empezando porque esta última tiene su origen en el sur de África).

La Hippeastrum es, como hemos dicho antes, una planta bulbosa. Tiene un bulbo bastante grande, casi esférico, y con raíces muy ramificadas y carnosas. De ella salen los tallos y las hojas. Estas son lineales y bastante largas, de color verde oscuro.

Del tallo brotará entre dos y cuatro flores, que son bastante grandes y jaspeadas. Pueden ser rosas, rojas, blancas, etc. La gran mayoría de ellas (porque hay algunas especies que no) destilan un perfume bastante agradable.

Hippeastrum: los cuidados más importantes

Hippeastrum: los cuidados más importantes

Ahora que conoces un poco más a fondo la planta Hippeastrum, es hora de saber cuáles son los cuidados que necesita para que crezca de manera adecuada y florezca.

Cuándo y cómo se plantan los bulbos

Empezamos con uno de los cuidados principales ya que, si no se hace bien, el bulbo puede no responder y, por ende, no tener planta.

Los expertos recomiendan que, a la hora de plantar los bulbos, estos se mantengan en agua, solo las raíces, durante 12-24 horas. De esta forma, se está incitando al bulbo a despertar, pero no conviene que lo mojes del todo porque podría pudrirse.

Además, antes de plantarlo, también conviene que lo sumerjas en un líquido fungicida ya que así evitarás los problemas con los hongos.

Para plantarlo, necesitas una maceta pero no cualquiera. Debido al tamaño del bulbo, lo mejor es que sean macetas de 18-20 centímetros, nunca menos porque lo necesitarán. Deberías colocar un bulbo por maceta aunque, si quieres tener varios, es mejor entonces una jardinera (o una maceta de 25 centímetros mínimo).

La tierra que debes usar será una mezcla de turba, perlita y arena fina. Esto permitirá que el sustrato tenga nutrientes suficientes, pero también que drene bien para evitar que las raíces se echen a perder.

Has de rellenar la maceta con la tierra y colocar el bulbo para dejarlo enterrado solo los dos tercios de su largo.

Por último, tendrías que regar, aunque se recomienda que, esa vez, lo hagas con agua templada.

Ubicación y temperatura

En este tema, hay que tener en cuenta que no es lo mismo cuando la maceta está recién plantada y creciendo los bulbos que cuando ya empiezan a salir las flores.

En el primer caso, es mejor ponerla en una zona donde haya iluminación, pero sin sol directo, y que tenga una temperatura constante de unos 21 grados. Hay que procurar que el sustrato esté siempre húmedo y que no haya corrientes.

Ahora bien, cuando empiece a crecer, hay que girar cada día unos 45º la maceta, para que todos los tallos y hojas reciban la luz del sol y no se doble en una dirección.

En el momento en que están las flores a punto, hay que buscar otro sitio, también iluminado, pero donde la temperatura sea de unos 16 grados.

Ten en cuenta que, si superan los 30 grados, la planta va a sufrir bastante. La puedes poner al sol, pero nunca en las horas de más incidencia y, siempre que se pueda, pulverizar la planta (pero solo las hojas, las flores no) con agua tibia.

Riego

El riego de la Hippeastrum debe ser abundante. Le gusta el agua, pero no los encharcamientos. Por eso, a la hora de regar, debes intentar que sea profundo pero sin que quede después restos de agua. Conforme se acerque a la floración tendrás que ir aumentando la cantidad de agua.

Otro punto a tratar es la humedad. Esta planta necesita casi una humedad constante que puedes conseguir colocando la maceta sobre guijarros o similar y llenando de agua esa parte para que cubra casi las piedras y se evapore el agua haciendo que nutra a la otra.

Abono

El abono es otra de las partes importantes. Este solo se da en época de floración y siempre líquido, para mezclar con el agua. Tienes que echarlo cada dos semanas.

Poda

Realmente en este caso no hay una poda como tal. La planta estará viva en primavera y verano, pero lo más seguro es que en otoño se seque, por lo que tendrás que retirar las hojas secas y cortar el tallo cuando llegue el frío.

Qué pasa con los bulbos cuando llega el otoño

Qué pasa con los bulbos cuando llega el otoño

Como muchas otras plantas, cuando llega el otoño el Hippeastrum también desaparece. Pero eso no quiere decir que se muera, sino que el bulbo estará muy vivo y puede brotar en la primavera siguiente.

Hay dos cosas que puedes hacer con ellos:

  • Dejarlos en la maceta pero no regarlos y sí echarles un poco de abono (en este caso algo de sustrato o abono sólido).
  • Sacarlos de la maceta, limpiarlos y guardarlos en un lugar oscuro y fresco hasta la primavera en que vuelvan a ser plantados.

Ambas opciones están bien.

Multiplicación

Si lo que quieres es tener más plantas Hippeastrum lo mejor es dividir la propia planta. Y es que, si te fijas, alrededor del bulbo grande pueden aparecer otros más pequeños, con sus propias raíces.

Con cuidado, puedes separarlos y plantarlos aunque ya te avisamos que tardarán 3-5 años en florecer porque antes han de ponerse grandes como bulbos para que realmente sean una planta adecuada.

Otra de las formas de reproducción es a través de las semillas. Estas se plantan en primavera pero, como te habrás imaginado, también van a necesitar algunos años para salir adelante.

Plagas y enfermedades

En general, es una planta muy fácil de cuidar, pero no está exenta de plagas. La más común es la de la cochinilla algodonosa.

En cuanto a enfermedades, lo más normal es que estén relacionadas con la escasez o exceso de agua y de luz.

Básicamente, con estos cuidados conseguirás que la Hippeastrum esté sana y que te ofrezca unas flores exuberantes e impresionantes. ¿Tienes alguna en casa?


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