Historia del tomate

historia del tomate

El tomate es una de las frutas (aunque muchos siguen considerándolo verdura) que tomamos prácticamente a diario. En ensalada, como acompañamiento, solo o como ingrediente de nuestros platos, se ha convertido en un imprescindible de la dieta mediterránea (junto con otros). Pero, ¿qué sabes de la historia del tomate?

Si te pica la curiosidad el saber de dónde viene este alimento, cuál fue su origen y si este ha cambiado a lo largo del tiempo, vamos a hacerte un recorrido por toda la historia del tomate. Para que, al final, lo acabes apreciando.

La historia del tomate: ¿de dónde viene?

La historia del tomate: ¿de dónde viene?

El tomate, de la familia de las berenjenas, las patatas y el pimiento, proviene de los bajos Andes. Realmente a quien se lo debemos es a los aztecas en México, que lo cultivaban en sus tierras y que, cuando Cristobal Colón descubrió América, muchos europeos se dieron cuenta del fruto que cultivaban.

Para los aztecas, el nombre del tomate era «tomatl», que en su idioma significaba «fruta hinchada», una características de los tomates, ya que salen primero pequeños y después se van haciendo más gorditos, y cambiando de ese tono verde (que no están maduros) a uno más rojo y sabroso.

Por eso, para los conquistadores españoles, y debido a que la palabra original era más complicada de pronunciar, decidieron llamarlo «tomate».

La historia del tomate antes de ser descubierto en Europa

La historia del tomate antes de ser descubierto en Europa

Según los hallazgos arqueológicos en América, se puede saber que el tomate ya se cultivaba y se consumía por parte de culturas ancestrales. De hecho, allí todavía hay en torno a 13 especies silvestres de tomateras que no se conocen en otras partes del mundo.

En México hay evidencias de que el tomate estaba presente en el año 700 a.C., seguramente porque tanto en Perú como en México se dedicaron a domesticar esta planta silvestre.

Además, se le atribuía magia. Según decían, si a alguien se le hacían indigestas las semillas era porque iban a adquirir poderes adivinatorios.

¿Cuándo llega a España el tomate?

Si recuerdas la historia, Colón descubrió América en 1492, eso es en el siglo XV. Sin embargo, se sabe que el tomate, junto con otros alimentos como la patata, la batata, el maíz o el chile, no llegaron a España hasta el siglo XVI.

¿Por qué tanto tiempo? Pues porque no fue realmente Colón quien lo encontró. Se le atribuye a dos personas. A Bernal Díaz de Castillo, quien, apresado por los indios en Guatemala en 1538, observó que querían comérselo en una cazuela con sal, ají y tomate. Y lo relacionó con la costumbre azteca de comerse los brazos y las piernas de los derrotados con tomates, cebollas, pimientos y sal.

Por otro lado, se dice que Hernán Cortés encontró estos frutos en los jardines de Moctezuma y decidió llevarlos al Viejo Continente. Esto fue en 1521, tras conquistar la ciudad de Tenochtítlan y convertirse en gobernador.

Lo que sí se sabe casi a ciencia cierta es que debió llegar a Sevilla, uno de los centros de comercio internacional, en 1540. Allí se reunían muchos comerciante de varios países para comprar ingredientes y alimentos y es por eso que se sabe que, en 1544, Mattioli, un herborista italiano, lo introdujo en Italia. Primero, se conoció como «mala aurea», pero después le cambiaron el nombre a «pomodoro».

Obviamente, también saltó a otros países tras España, como fue Francia. De hecho, allí consideraban que era una fruta afrodisíaca, de ahí que lo empezaran a llamar «pomme d’amour». Esto venía avalado por una investigación que, también en 1544 realizó otro herborista holandés, Dodoens, quien le dio esa cualidad.

Algo que muy pocos saben es que los primeros tomates que llegaron a España y a Italia no eran rojos. Sino amarillos. De hecho, el nombre que le dieron en Italia hacía referencia a ese color, ya que pomodoro viene a significar «pomo de oro».

¿Sabías que la planta del tomate se consideraba venenosa?

¿Sabías que la planta del tomate se consideraba venenosa?

Cuando el tomate, sus plantas y semillas llegaron a España, la botánica no era considerada una disciplina científica, y el estudio de estos fue llevado a cabo por médicos y boticarios, además de eclesiásticos, y obviamente erraron en sus análisis al considerar que, la presencia de tomatina, era venenosa. Esto era porque se consideraba que era un alcaloide, presente en hojas y frutos inmaduros, que tenía mucha similitud con la belladona, de ahí que muchos recomendaran que no se tomaran y, si se tenía la planta, que solo fuera a nivel ornamental.

Esto, junto con la creencia social de que las verduras eran nocivas para la salud, hizo que tanto el tomate como la patata al principio fueran tratados con mucho cuidado.

Pero eso no quitó que mucha gente experimentara con el tomate y lo incluyera en sus recetas.

¿Fruta o verdura? La controversia en la historia del tomate

¿Fruta o verdura? La controversia en la historia del tomate

El tomate es considerado para unos una fruta. Pero para otros es una verdura. Se trata de un tema que ha hecho que se debatiera mucho, y lo cierto es que la respuesta puede que no te guste. Pero esta clasificación surgió en Estados Unidos.

En 1887 se aprobó una ley. En ella, se imponía un impuesto a todas las hortalizas importadas, pero las frutas quedaban exentas de tener que pagarlo. Así que las compañías que importaban tomates alegaron que el tomate era una fruta.

Claro que el gobierno contraatacó, y dijo que, al ser usado en ensaladas o como ingrediente para los platos, no como postre, era una hortaliza, es decir, una verdura, y por tanto tenían que pagar el impuesto.

Pero, ¿realmente es así? Lo analizamos:

  • El tomate como fruta. Según la botánica, el tomate es una fruta debido a que tiene semillas y una planta (la tomatera) con flor.
  • El tomate como verdura. Según la clasificación culinaria, el tomate es una verdura porque tiene una textura dura, sabor blando y es el ingrediente para preparar platos diferentes, como sopas, salteados, guisados, etc. En cambio, la fruta es de textura suave y sabor dulce o agrio, pero solo usado para postes o mermeladas.

¿Cuál lleva razón? Pues los dos. El tomate realmente puede ser considerado una fruta (por la botánica) o una verdura (por la clasificación culinaria). De hecho, hay más vegetales que en realidad son considerados frutas a nivel botánico, como las aceitunas, el maíz, la berenjena, el aguacate, el pepino, los guisantes…

Como ves, la historia del tomate es bastante larga. ¿La conocías? ¿Cómo calificas al tomate, como fruta o como verdura?


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