Qué es el hongo Alternaria y cómo afecta a las plantas
Alternaria es un género de hongos microscópicos muy extendido en la naturaleza y conocido por atacar una amplia variedad de plantas, cultivos y alimentos. De hecho, es responsable de una proporción significativa de las pérdidas agrícolas en todo el mundo. Este hongo es particularmente problemático debido a la rapidez con la que sus esporas pueden dispersarse por el aire, el agua, herramientas o incluso la ropa, facilitando así su propagación en jardines y cultivos.
Además de su impacto en la agricultura, Alternaria también es frecuente en ambientes interiores, siendo un posible desencadenante de problemas respiratorios y alergias en personas sensibles.
Síntomas y signos de Alternaria en diferentes cultivos
La identificación temprana de Alternaria es clave para controlar la enfermedad y minimizar su diseminación. Los síntomas varían según la especie y el cultivo, aunque existen manifestaciones comunes:
- Manchas negras o marrones en las hojas inferiores, a menudo rodeadas de halos cloróticos.
- Círculos concéntricos en las manchas, con aspecto de marcas de diana, especialmente visibles en cultivos como tomate y patata.
- Decoloración y debilitamiento de tejidos, especialmente en frutos maduros como caqui o tomate.
- Caída prematura de las hojas o daño necrótico en hojas y tallos.
- Pérdida de turgencia y síntomas de enfermedad en frutos, muy evidentes en el periodo de postcosecha.
Los cultivos más afectados incluyen caqui, frutas de hueso y pepita, cítricos, tomate, trigo, papaya, zanahoria, espárrago, así como patata y vegetales del género Brassica (repollo, brócoli, coliflor, coles de Bruselas). Para un control efectivo, también es recomendable conocer otras enfermedades que puedan confundirse, como el mildiu en cebolla.

Condiciones que favorecen la propagación del hongo Alternaria
Esta enfermedad prolifera particularmente en ambientes cálidos y húmedos, especialmente cuando la circulación de aire es pobre por exceso de plantas o riego por aspersión. Las esporas sobreviven varios meses en restos vegetales, herramientas e incluso en estructuras cercanas, propagándose rápidamente tras lluvias o riegos intensos.
La siembra densa y la escasa ventilación agravan el problema, dificultando el secado de las hojas después del riego y facilitando el desarrollo del hongo. Por ello, es fundamental mantener la limpieza y eliminar restos vegetales infectados para cortar el ciclo de vida del hongo. Para otras enfermedades que afectan a las plantas, también es importante la prevención, por ejemplo, cómo prevenir los hongos.
Medidas de prevención y control contra Alternaria
La mejor estrategia contra Alternaria es la prevención combinada con una respuesta rápida ante los primeros síntomas:
- Elimina las hojas y frutas afectadas y todos los residuos vegetales del suelo, especialmente tras la caída de las hojas en otoño.
- Mantén una distancia adecuada entre plantas para asegurar un secado rápido de las hojas y favorecer la aireación.
- Evita mojar el follaje durante el riego, priorizando sistemas de riego por goteo o a nivel de suelo.
- Realiza rotaciones de cultivos y evita plantar especies sensibles consecutivamente en la misma parcela.
- Utiliza fertilización equilibrada para mejorar la salud de la planta y su resistencia natural.
- Aplica prácticas de agricultura regenerativa, como el cultivo de coberturas vegetales y control biológico mediante insectos beneficiosos.

Tratamientos eficaces: productos naturales y convencionales
Para una acción curativa y preventiva, existen diversas opciones:
- Jabón potásico: Excelente como preventivo y complemento en el control de plagas y hongos, mejora la fotosíntesis y aumenta la eficacia de otros tratamientos.
- Propóleo: Producto natural con acción fungicida y bactericida, además de aportar vitaminas beneficiosas para el desarrollo de la planta. Suele aplicarse en combinación con otros tratamientos.
- Fungicidas ecológicos: Productos naturales como Septum combinan efecto curativo y preventivo, sin dejar residuos y aptos para agricultura ecológica.
- Fungicidas químicos de amplio espectro (como los basados en trifloxistrobin, clorotalonil o pirimetanil): Recomendados solo cuando los daños sean elevados o en casos resistentes, y siempre siguiendo las especificaciones del fabricante.

Los tratamientos deben repetirse para erradicar focos rebeldes y siempre es imprescindible leer y seguir las indicaciones del producto elegido, tanto para el modo de uso como para el intervalo de seguridad antes de la cosecha. La gestión integrada, combinando prevención, tratamientos naturales y, solo como último recurso, químicos seleccionados, permitirá mantener los cultivos sanos y productivos, cuidando la sostenibilidad de tu huerto y el medio ambiente.
