Huertos escolares que transforman la educación ambiental en España

  • Impulso de huertos escolares y redes ecológicas en centros educativos de varias ciudades españolas.
  • Proyectos que combinan sensibilización ambiental, inserción sociolaboral y trabajo comunitario.
  • Programas municipales como RHEMU en Murcia o “Del aula a la huerta” en Lucena consolidan redes de huertos.
  • Los huertos se usan como aulas al aire libre para fomentar hábitos saludables y respeto al medio ambiente.

huertos escolares en colegios

En los últimos años, los huertos escolares se han convertido en una herramienta educativa clave en numerosos colegios e iniciativas municipales de España. No solo sirven para cultivar verduras o flores, sino que funcionan como auténticas aulas al aire libre donde el alumnado aprende, experimenta y se conciencia sobre el cuidado del entorno.

Desde proyectos ligados a la inclusión social y laboral hasta redes de huertos ecológicos municipales, distintas ciudades están apostando por integrar la huerta en el día a día escolar. Las experiencias que se están desarrollando en lugares como Ciudad Rodrigo, Asturias, Murcia o Lucena muestran cómo la educación ambiental y el trabajo en el huerto pueden ir de la mano con la participación comunitaria y la innovación pedagógica.

Ciudad Rodrigo: huertos escolares con vocación social e inclusiva

En Ciudad Rodrigo (Salamanca), Cáritas Diocesana ha puesto en marcha un programa de creación y mantenimiento de huertos escolares en varios centros educativos del municipio. Esta iniciativa se integra en el itinerario sociolaboral denominado “Sembrando Inclusión”, que combina formación, empleo y sensibilización medioambiental.

En el colegio El Puente, que ya contaba con su , participantes del programa y técnicos de Cáritas trabajaron con el alumnado el pasado 6 de febrero en la elaboración de semilleros. Semanas después, el 3 de marzo, regresaron al centro para sembrar las semillas y poner en marcha el ciclo de cultivo, acercando a los niños y niñas al origen de los alimentos de forma práctica.

Ese mismo día, el equipo se desplazó al colegio Miróbriga para preparar el terreno del huerto escolar, dejándolo listo para el sembrado. Pocos días más tarde, el 13 de marzo, las actuaciones continuaron en el colegio San Francisco, donde se adecuó el espacio de cultivo para integrarlo en la actividad educativa del centro.

La iniciativa incluye también el apoyo al huerto adaptado de la Escuela Infantil José Manuel Hidalgo, un espacio pensado para los más pequeños en el que se trabaja de manera sencilla y accesible el contacto con la tierra y las plantas. En todos los casos, el objetivo no se limita a la producción, sino que se centra en la reflexión sobre los hábitos de consumo, el cuidado del planeta y la idea de comunidad.

Estas actividades se enmarcan en un itinerario de inserción que abarca varias fases: acogida y orientación laboral personalizada, formación ocupacional y un módulo prelaboral especializado en horticultura y floricultura. Es precisamente en este último donde se incluye el apoyo directo a los huertos escolares, permitiendo que personas en proceso de inserción sociolaboral adquieran competencias prácticas a la vez que colaboran con los centros educativos.

La propuesta de Cáritas pone énfasis en que la agricultura y el consumo sostenible son especialmente relevantes en el medio rural, ya que conectan el desarrollo económico, social y ambiental. Inspirada en mensajes como los de la encíclica Laudato Si del Papa Francisco, la entidad plantea estos huertos como espacios para “ser por encima del tener”, es decir, para construir comunidad, compartir conocimientos y cuidar de la casa común.

En el tramo final del itinerario, se potencia la intermediación laboral como puente entre participantes y empresas, gestionando ofertas de trabajo y vinculado la experiencia adquirida en los huertos con oportunidades reales de empleo. El conjunto del proyecto cuenta con la cofinanciación de la Unión Europea, a través del Fondo Social Europeo Plus (FSE+), el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante la subvención del 0,7 % destinada a actividades de interés social.

Asturias: una red de huertos ecológicos que fomenta el hermanamiento escolar

En el Principado de Asturias, los huertos escolares ecológicos se organizan en una Red de Huertos Escolares Ecológicos coordinada por el Consejo de la Producción Agraria Ecológica (COPAE). Dentro de esta estructura, el colegio Bernardo Gurdiel de Grado acogió recientemente un encuentro de hermanamiento con el colegio Virgen del Fresno, también del concejo moscón, en el marco de la Red de Huertos Escolares Ecológicos.

Durante la jornada, el alumnado de ambos centros compartió semillas de variedades tradicionales como calabaza, maíz, arbeyos y trigo de la zona de Los Oscos. Los escolares elaboraron semilleros y realizaron siembras en los bancales del huerto del Bernardo Gurdiel, con la previsión de devolver la visita al huerto del Virgen del Fresno en el mes de mayo para continuar el intercambio.

El profesorado y los responsables del proyecto destacan que este tipo de actividades van más allá del simple aprendizaje de técnicas agrícolas. Se trabaja el compañerismo, el respeto por la naturaleza y la valoración de los productos del campo, reforzando la conexión entre el medio escolar y el medio rural. Además, el huerto se concibe como un recurso didáctico transversal donde se pueden abordar contenidos de ciencias, matemáticas, lengua o educación artística a partir de experiencias reales.

La Red de Huertos Escolares Ecológicos impulsada por el COPAE cuenta con apoyo institucional y colaboración de entidades locales, lo que permite extender este modelo a más centros y consolidar un tejido educativo centrado en la agricultura ecológica, la alimentación saludable y la puesta en valor del trabajo agrario.

Murcia: el huerto escolar como aula al aire libre

En la ciudad de Murcia, el CEIP Nuestra Señora de la Paz ha estrenado un huerto escolar que funciona como aula al aire libre para sus 115 alumnos y alumnas. Este espacio se ha puesto en marcha en el curso 2024-25 con la idea de acercar al alumnado al origen de los alimentos y al ciclo completo de los cultivos a través de la práctica directa.

El concejal de Planificación Urbanística, Huerta y Medio Ambiente, acompañado del presidente de la Junta Municipal, visitó el centro para conocer de primera mano el proyecto. Durante la visita, se subrayó que el huerto pretende consolidarse como una herramienta de aprendizaje continuo, donde los estudiantes puedan “aprender cultivando la tierra” y relacionar lo que ven en clase con lo que ocurre en el bancal.

Este huerto forma parte de la Red de Huertos Escolares Ecológicos del Municipio de Murcia (RHEMU), un servicio municipal que asesora a los centros en la planificación, creación y mantenimiento de estos espacios. Para el curso 2025-2026, la red cuenta ya con 55 centros educativos adheridos, lo que demuestra el creciente interés del municipio por la educación ambiental y el aprendizaje práctico.

Con una superficie de cultivo de unos 15 metros cuadrados, el huerto del CEIP Nuestra Señora de la Paz está dividido en varios parterres donde el alumnado ha sembrado coles, coliflores, lechugas, fresas, perejil y habas, entre otros cultivos. Estos trabajos se integran en las actividades diarias del centro y se coordinan con distintas áreas del currículo.

A través de la participación en este espacio, los niños y niñas se familiarizan con herramientas de trabajo agrícola, comprenden las distintas etapas del cultivo y comparan métodos de agricultura intensiva con prácticas tradicionales y biológicas. El enfoque está puesto en el respeto al medio ambiente, el uso responsable del agua, el reciclaje y el compostaje, todo ello con un lenguaje y unas tareas adaptadas a su edad.

El proyecto tiene una clara dimensión pedagógica: las experiencias en el huerto se utilizan en asignaturas como Ciencias, Lengua, Matemáticas o Educación Artística, promoviendo un aprendizaje transversal basado en la observación y la experimentación directa. A la vez, se fomenta la implicación del profesorado y de las familias para reforzar la idea de comunidad educativa en torno al huerto.

Lucena: del aula a la huerta a través de un programa municipal

La ciudad de Lucena ha reforzado su compromiso con la sostenibilidad con el lanzamiento del programa educativo “Del aula a la huerta, impulsado por la Delegación de Medio Ambiente. Presentado en los huertos urbanos municipales, este proyecto busca integrar de forma estable la educación ambiental en los centros educativos del municipio.

La primera fase del programa consiste en un diagnóstico detallado de los huertos escolares existentes. Para ello, se ha establecido un canal de comunicación directa con los colegios y se están realizando visitas in situ para evaluar las infraestructuras disponibles, el uso pedagógico actual y las necesidades de mejora. Con la información recopilada, el Ayuntamiento pretende elaborar un catálogo municipal de huertos escolares que sirva como base para crear una red local de intercambio de experiencias y recursos.

El segundo eje de actuación se centra en el apoyo directo a los centros mediante talleres experimentales. Los colegios de primaria podrán participar en actividades organizadas en los propios huertos urbanos municipales, donde el alumnado tendrá ocasión de aprender fuera del aula utilizando herramientas reales y observando el desarrollo de los cultivos. Esta línea de trabajo se complementa con el suministro de semillas locales en colaboración con el Centro Agropecuario de la Diputación, con el fin de conservar variedades autóctonas y aumentar la biodiversidad.

Como parte del compromiso adquirido, los centros participantes se animan a crear y mantener una pequeña “semillateca” escolar, es decir, un fondo de semillas para futuros intercambios entre huertos y para la continuidad de los cultivos. De esta manera, el alumnado se familiariza también con conceptos como la selección de semillas, la conservación de material vegetal y la importancia del patrimonio agrícola local.

El programa incluye además el proyecto del Aula de la Naturaleza durante la Semana Santa, una propuesta formativa y de conciliación dirigida a niños y niñas de entre 6 y 12 años. Estas jornadas, que se desarrollan en los huertos urbanos en horario de mañana, combinan actividades educativas sobre el entorno con la posibilidad de que las familias dispongan de un recurso de apoyo en fechas no lectivas. Las plazas se conceden por orden de inscripción, lo que refuerza el interés por participar en este tipo de iniciativas.

Desde la Concejalía de Medio Ambiente se destaca que los huertos urbanos y escolares son una herramienta clave para trabajar conceptos como el equilibrio de los recursos naturales, los hábitos saludables, la agricultura tradicional y el uso de nuevas tecnologías aplicadas al campo. “Del aula a la huerta” se plantea así como una estrategia municipal para acercar a los más jóvenes a sus recursos naturales y consolidar la educación ambiental como parte de la vida cotidiana de los centros.

En conjunto, todas estas experiencias muestran que los huertos escolares se están consolidando como espacios educativos de gran valor en distintas regiones de España. Tanto en entornos rurales como urbanos, sirven para vincular la teoría con la práctica, introducir al alumnado en la agricultura sostenible y reforzar valores como la cooperación, el respeto al entorno y la vida saludable. Además, cuando se conectan con programas de inserción sociolaboral, redes ecológicas o planes municipales, se convierten en una pieza más dentro de estrategias amplias de desarrollo local y de transición hacia modelos de consumo más responsables.

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