Rosa de Alabastro (Echeveria elegans)

Echeveria elegans en jardín

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Golik

Dentro del grupo de las plantas crasas encontramos a un género que bien podría confundirse fácilmente con las más bonitas flores artificiales que podemos encontrar en las floristerías, en los viveros o en las tiendas de jardinería. Pero no nos tiene que engañar la vista: se trata de plantas vivas que son muy fáciles de cuidar y que, además, producen sus propias flores.

¿De qué género estoy hablando? Del de las Echeveria. Hay una especie en concreto, la Echeveria elegans, que es tan espectacular que es conocida por el nombre de Rosa de Alabastro.

 ¿Cuáles son las características de la Rosa de Alabastro?

Echeveria elegans

Nuestra protagonista es una planta suculenta, o siendo más específicos, una planta crasa, originaria del noroeste de México, en Hidalgo. Crece hasta una altura de 10cm, y tiene un diámetro de 7-8cm. Emerge de rosetas compuestas por hojas más o menos ovaladas, carnosas, de alrededor de 1cm de largo por 0,5cm de ancho. Presenta un color muy bonito, pudiéndose ser verde o verde azulado dependiendo de la variedad.

Las flores, que brotan en verano, salen de un tallo terminal -esto es, que tras la floración, se seca- que mide unos 20cm de largo, normalmente en grupos de 3-5. También son carnosos, por lo que la planta en conjunto es una maravilla.

¿Cómo se cuida?

La Rosa de Alabastro es una suculenta tipo crasa, que no requiere de muchos cuidados. Sin embargo, y por propia experiencia, te diré que si aunque es relativamente fácil, si se comete un error con el riego o el abonado la planta lo pasará mal. Pero ojo, eso no significa que no sea ideal para iniciar tu colección, porque sí lo es. De hecho, tan solo eligiendo un buen sustrato y una ubicación adecuada ya tendrás mucho ganado.

Sepamos qué es lo que se ha de tener en cuenta para que esta maravillosa echeveria pueda estar sana y espléndida día tras día:

Ubicación

La Echeveria elegans es una suculenta de rápido crecimiento

Imagen – Wikimedia/Mark Pellegrini

Se trata de una planta que requiere de mucha luz para crecer. En sus lugares de origen está expuesta al astro rey, y es ahí donde debe de estar también en un jardín o patio. De esta forma, su crecimiento será compacto, y sus hojas se mantendrán en una correcta posición (las más nuevas erguidas, y las más ‘viejas’ de manera horizontal).

Pero mucho cuidado: no la pongas directamente al sol si antes estaba en sombra o semisombra. Sus hojas se quemarían y la rosa de alabastro podría no superarlo. Para evitarlo, tienes que acostumbrarla poco a poco y de manera gradual, evitando exponerla a la luz solar directa de las horas centrales del día.

No es una planta que se pueda tener en interior, a menos que se compre (o se tenga ya) una lámpara que estimule el crecimiento de las plantas. El motivo es que no recibirá toda la luz que necesita. En general, las suculentas no son buenas recomendaciones para decorar las viviendas, puesto que necesitan sol para poder crecer en condiciones.

Suelo o sustrato

Independientemente de si la vas a tener en maceta o en el suelo, es importante que la tierra o el sustrato tenga buen drenaje; es decir, que absorba y filtre el agua con rapidez. Teniendo esto en cuenta, recomendamos lo siguiente:

  • Jardín: la tierra ha de ser caliza, mezclada con perlita, akadama, kyriuzuna o pómice a partes iguales para que las raíces se encuentren en un medio con buena aireación.
  • Maceta: imprescindible llenarla con algún sustrato mencionado antes (pómice, kiryuzuna, akadama, o alguna mezcla de estos).

Riego

En verano cada 2-3 días, y el resto del año una vez cada 10 o 15 días. Durante el invierno es mejor no regar o hacerlo muy, muy poco, una vez al mes. Si la tienes en maceta, no le pongas un plato debajo o sus raíces se podrían pudrir con el agua estancada.

A la hora de regar, debes de mojar la tierra o el sustrato, nunca la planta. Asimismo, es preferible regar a última hora de la tarde que por la mañana, especialmente verano, puesto que así tendrá más tiempo para absorber y aprovechar el agua.

Abonado

La Echeveria elegans es una crasa muy decorativa

Desde el comienzo de la primavera hasta el final del verano se debe abonar con abonos minerales, como el Nitrofoska, o bien con un fertilizante para cactus y crasas. La dosis y la frecuencia de aplicación vendrá indicada en el envase del producto.

Trasplante

En primavera, cada vez que se le salgan las raíces por los agujeros de drenaje o cuando haya ocupado toda la maceta. De todos modos, lo que se puede hacer también es ir quitándole algunos hijuelos, manteniéndola en la misma maceta por años y años.

Multiplicación

La rosa de alabastro se multiplica por esquejes de hoja y separación de hijuelos en primavera o verano:

Esquejes de hojas

Si optas por obtener nuevos ejemplares a partir de hojas, debes de coger algunas de las que no son ni muy nuevas ni muy viejas, y recostarlas un poco sobre una bandeja con fibra de coco o vermiculita por ejemplo. Cubre con este sustrato la base de la hoja (la parte que estaba unida al resto de la planta madre), y pulveriza o rocía con agua.

Ahora, pon la bandeja en el exterior, en una zona con luz pero no directa. Manteniendo el sustrato húmedo, emitirá sus propias raíces en unos días.

Hijuelos

Los hijuelos son réplicas exactas de la planta madre, y se pueden separar muy fácilmente cuando tienen un tamaño de unos 3-4 centímetros, a veces menos. Hazlo con unas tijeras, y luego quítales algunas hojas viejas (las de más abajo). Después debes de plantarlos en macetas con un sustrato como el pómice, y regar.

Plagas y enfermedades

Es bastante resistente, pero sus capullos florales pueden verse atacados por pulgones y sus hojas por cochinillas si el clima es cálido y seco. Además, es necesario protegerla de los caracoles durante las lluvias, puesto que de lo contrario podrías quedarte sin planta (literalmente).

Las dos primeras plagas se combaten con tierra de diatomeas, pero para los últimos es mejor llenar un recipiente con cerveza o usar otros remedios como los que te contamos aquí.

Si hablamos de enfermedades, no suele tener a menos que la humedad sea muy alta o se riegue en exceso. En estos casos los hongos pudrirían sus raíces y hojas. La única forma de controlarlo es, primero, regando solo lo necesario y usando un sustrato que drene bien el agua, y por último, si ya hay síntomas de enfermedad, sacar la planta de donde esté y cambiarle el sustrato, dejándolo sin regar durante una semana. Asimismo, habrá que tratarla con fungicida.

Rusticidad

La rosa de alabastro soporta heladas de hasta los -3ºC, pero es conveniente protegerla de la escarcha y sobre todo de la nieve ya que el hielo daña sus hojas.

La rosa de alabastro es una crasa

Imagen – Wikimedia/Diego Delso

¿Habías oído hablar de esta planta?


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  1.   Nutella dijo

    No pusiste de q se alimenta

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola.
      Puedes abonarla con cualquier abono para cactus y crasas, desde primavera hasta verano, siguiendo las indicaciones especificadas en el envase.
      Un saludo.

  2.   Marga dijo

    Yo tengo una pero con el tallo muy largo que ha ido creciendo y se le han ido callando las hojas, que debería de hacer?

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola Marga.

      ¿Dónde la tienes? Te lo pregunto porque esta planta si está dentro de casa o en semisombra, tenderá a crecer mucho buscando luz. Por eso, ha de esta en una zona iluminada, con luz natural. Y se ha de acostumbrar poco a poco a que le dé el sol.

      Saludos.