La elegancia de la Rosa de Alabastro

Echeveria elegans

Dentro del grupo de las plantas crasas encontramos a un género que bien podría confundirse fácilmente con las más bonitas flores artificiales que podemos encontrar en las floristerías, en los viveros o en las tiendas de jardinería. Pero no nos tiene que engañar la vista: se trata de plantas vivas que son muy fáciles de cuidar y que, además, producen sus propias flores.

¿De qué género estoy hablando? Del de las Echeveria. Hay una especie en concreto, la Echeveria elegans, que es tan espectacular que es conocida por el nombre de Rosa de Alabastro.

 ¿Cuáles son las características de la Rosa de Alabastro?

Echeveria elegans

Nuestra protagonista es una planta suculenta, o siendo más específicos, una planta crasa, originaria del noroeste de México, en Hidalgo. Crece hasta una altura de 10cm, y tiene un diámetro de 7-8cm. Emerge de rosetas compuestas por hojas más o menos ovaladas, carnosas, de alrededor de 1cm de largo por 0,5cm de ancho. Presenta un color verde azulado muy bonito, con puntitos rojizos en sus bordes.

Las flores, que brotan en verano, salen de un tallo terminal -esto es, que tras la floración, se seca- que mide unos 20cm de largo, normalmente en grupos de 3-5. También son carnosos, por lo que la planta en conjunto es una maravilla.

¿Cómo se cuida?

Rosa de alabastro

La Rosa de Alabastro se cuida de la siguiente forma:

  • Ubicación: exterior a pleno sol; en interior dentro de una habitación en la que entre mucha luz natural.
  • Suelo o sustrato: ha de tener buen drenaje. Si se quiere tener en el jardín, es importante asegurarse de que la tierra absorbe rápidamente el agua; y si por el contrario se quiere tener en maceta, es muy recomendable plantarla con sustratos porosos, como pómice o akadama.
  • Riego: moderado. En verano cada 2-3 días, y el resto del año cada 4-6. Durante el invierno es mejor no regar o hacerlo muy, muy poco, una vez al mes.
  • Abonado: en primavera y verano se debe abonar con abonos minerales, como el Nitrofoska, echando una cucharada pequeña cada 15 días.
  • Trasplante: en primavera, cada vez que se le salgan las raíces por los agujeros de drenaje o cuando haya ocupado toda la maceta.
  • Multiplicación: por esquejes de hoja y separación de hijuelos en primavera o verano.
  • Rusticidad: soporta heladas de hasta los -3ºC, pero es conveniente protegerla de la escarcha y sobretodo de la nieve ya que el hielo daña sus hojas.

¿Habías oído hablar de esta planta?

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Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Nutella dijo

    No pusiste de q se alimenta

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola.
      Puedes abonarla con cualquier abono para cactus y crasas, desde primavera hasta verano, siguiendo las indicaciones especificadas en el envase.
      Un saludo.

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