
El jitomate es mucho más que un ingrediente: forma parte de la identidad culinaria y cultural de México. Por eso, el próximo fin de semana, los días 19 y 20 de septiembre, el Complejo Cultural Los Pinos de la Ciudad de México acogerá la Feria del Jitomate, un evento que reunirá a productores, cocineras tradicionales, especialistas y visitantes en torno a esta hortaliza tan emblemática. La cita, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, convertirá el recinto en un punto de encuentro para celebrar la riqueza agrícola y gastronómica del país.
Durante dos jornadas, de 10:00 a 17:00 horas, los asistentes podrán participar en una amplia programación que combina charlas, talleres, degustaciones y mercados de productos. El objetivo es poner en valor el trabajo de quienes cultivan y conservan las variedades criollas de jitomate, así como dar a conocer la importancia de este alimento en la alimentación diaria y en la historia de México. La entrada será gratuita, lo que invita a familias, curiosos y amantes de la buena cocina a acercarse sin excusa.
Una programación llena de actividades para todos los públicos

El sábado 19, la planta baja del Museo Cencalli albergará, de 10:00 a 13:00 horas, varias mesas de trabajo centradas en la conservación de las semillas criollas. Debates como “Guardianes de semillas: debilidades, fortalezas y retos” o “Conservación de las semillas criollas como estrategia de resiliencia ante el colapso ambiental” contarán con la participación de especialistas y guardianes de distintas regiones. A la misma hora, el Huerto Urbano ofrecerá una exposición sobre las fases fenológicas del jitomate, seguida de talleres prácticos.
Uno de los talleres más esperados será el de elaboración de salsas, impartido por Martha Elba Ramírez Jiménez, y el de extracción y conservación de semillas, a cargo de Mariana Bravo. Estas actividades, pensadas para acercar al público a las técnicas tradicionales, se complementarán con ponencias el domingo. Destacan las charlas sobre los jitomates transgénicos, el cuidado del cultivo y la importancia nutrimental de las variedades criollas, impartidas por investigadores como Antonio Ávila Rosas y Noemí Muciño.
Sabores y productos del campo mexicano

La parte gastronómica será otro de los grandes atractivos. Las Cocinas de Humo ofrecerán durante ambos días platillos donde el jitomate es el protagonista: ceviche de jitomate ahumado, tlacoyos ahogados en salsa, tostadas de lomo estilo Apatzingán, barbacoa con salsas de jitomate y costillas de cerdo en jitomate y guajillo. Además, el Mercado El Solar contará con conservas, mermeladas, semillas y salsas, así como hortalizas, plantas y postres. En el Tejabán de Cencalli y la Plaza Jacarandas se instalarán puestos de semillas y plántulas, productos deshidratados, condimentos, quesos, miel, amaranto y otras delicias locales.
Esta feria no solo busca deleitar el paladar, sino también promover la biodiversidad y el consumo responsable. Los asistentes podrán adquirir semillas de variedades como los arriñonados, pajarito, ojo de venado y cereza, que se cultivan en estados como Jalisco, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí y Sonora. La venta de estos productos apoya directamente a los pequeños productores y guardianes de semillas que mantienen viva la tradición agrícola.
El jitomate: historia, nutrición y legado

El jitomate (Solanum lycopersicum) se domesticó en Mesoamérica hace aproximadamente 2.600 años. Aunque su ancestro silvestre proviene de la región andina, fue en el actual territorio mexicano donde la planta desarrolló una gran diversidad genética. El nombre proviene del náhuatl xictomatl, y su uso se extendió desde épocas prehispánicas. Este fruto no solo es esencial en salsas, guisos y ensaladas, sino que también aporta vitaminas A, B1, B2 y C, además de minerales como calcio, fósforo, potasio y sodio. Su contenido en licopeno, un antioxidante que se potencia con la cocción, se asocia con beneficios cardiovasculares y protección celular.
La feria pretende concienciar sobre la importancia de preservar las semillas criollas y las prácticas agrícolas tradicionales. En un momento en que los híbridos comerciales dominan el mercado, estas variedades locales conservan sabores y propiedades únicas. Además, el jitomate es un pilar económico: México ocupa el séptimo lugar como productor mundial, cultiva esta hortaliza en 31 de los 32 estados y genera empleo a unos 22.000 productores. La producción media anual oscila entre 3,6 y 3,9 millones de toneladas, y Sinaloa, San Luis Potosí, Michoacán y Morelos son los principales estados productores.
Cifras, comercio y retos del sector
El panorama actual del jitomate mexicano no está exento de desafíos. Se proyecta una producción de alrededor de 2,6 millones de toneladas en 2026, lo que supondría una caída del 9% respecto al año anterior. Esta reducción se debe en parte a los aranceles del 17% impuestos a las exportaciones hacia Estados Unidos, lo que ha provocado aumentos de precio de hasta un 100% en algunas regiones. Ante esta situación, las secretarías de Agricultura y Economía, junto con la Profeco, han anunciado un acuerdo voluntario para apoyar a más de 12.000 productores y productoras de jitomate. La agricultura protegida, con invernaderos de alta tecnología, ya representa el 65% de la producción total, lo que ha mejorado los rendimientos.
La Feria del Jitomate en Los Pinos se convierte así en un escaparate para reivindicar el valor de este alimento y de quienes lo cultivan. Los visitantes podrán informarse sobre la situación actual del sector y conocer de primera mano las variedades autóctonas que siguen presentes en la mesa mexicana. Además, la programación incluye espacios para el intercambio de conocimientos entre agricultores urbanos, cocineras y especialistas, reforzando la red de guardianes de semillas que trabajan por la soberanía alimentaria.
Para llegar al Complejo Cultural Los Pinos, situado en Parque Lira, colonia San Miguel Chapultepec, la estación de metro más cercana es Constituyentes (Línea 7), o la de Metrobús Parque Lira (Línea 2). El estacionamiento del recinto tiene cupo limitado y abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. La entrada es gratuita, por lo que no hay excusa para perderse esta celebración de la diversidad y el sabor.
En definitiva, la Feria del Jitomate es mucho más que un mercado: es una ventana a la riqueza agroalimentaria de México y una llamada a proteger el patrimonio biocultural que representa esta hortaliza. Con talleres, ponencias, degustaciones y venta de productos, el evento demuestra que el jitomate sigue siendo un pilar de la gastronomía y la economía del país, y que su historia merece ser contada y saboreada por generaciones presentes y futuras.