La historia de los jardines de València, de mito a realidad

  • Dos volúmenes recorren la historia verde de València: hasta 1957 y desde la riada al siglo XXI.
  • El viejo cauce del Turia se convirtió en jardín tras 1957 y València fue Capital Verde Europea en 2024.
  • Viveros, la Glorieta, el Paseo al Mar y el Jardín de Jesuitas marcan las grandes "batallas verdes".
  • Presentación en el Ayuntamiento con autoridades y material gráfico que documenta la evolución urbana.

Historia de los jardines de València

València vuelve a mirar su paisaje urbano a través de una obra que recorre la historia de los jardines de la ciudad, desde los primeros parques hasta los grandes proyectos que han marcado su fisonomía. El periodista y cronista local Francisco Pérez Puche firma un trabajo que no solo documenta el pasado, sino que invita a pensar en el futuro verde de la capital del Turia.

Con el título «Para jardines, València», el autor presenta dos tomos que dialogan entre sí: uno llega desde la fundación de la ciudad hasta 1957 y el otro abarca del año de la riada al presente, con especial atención a los hitos que han transformado la relación entre urbanismo y naturaleza.

Orígenes y el mito de la ciudad de las flores

A lo largo de los siglos, la imagen de València como ciudad verde y floral se consolidó en la literatura, el periodismo y la memoria popular. Ese mito convive con periodos en los que la realidad no lo acompañó, como muestran las críticas aparecidas en la prensa local.

La obra rastrea cómo la fama de una tierra fértil, presente ya en la etapa romana, influyó en debates municipales y expectativas ciudadanas. La reivindicación de más jardines fue constante, sobre todo durante el siglo XX, aunque a menudo otras urgencias urbanas se impusieran.

También asoman voces literarias, entre ellas José Zorrilla, que contribuyeron a difundir la imagen de València como un lugar de flores y paseos arbolados, un retrato que sirvió de estímulo y, a veces, de espejo incómodo.

De la riada de 1957 al Jardín del Turia

El punto de inflexión llega con la riada de 1957. A partir de entonces se abrió un largo proceso de decisiones técnicas y políticas: la desviación del río y la opción, ampliamente respaldada, de convertir el viejo cauce en un gran jardín urbano.

Ese recorrido, que el libro narra con fechas y protagonistas, explica cómo el antiguo cauce se transformó en el Jardín del Turia, un eje verde que redefine la ciudad y se convierte en símbolo de la planificación de parques en la era democrática.

El reconocimiento como Capital Verde Europea en 2024 aparece en la obra como resultado de décadas de presión social, proyectos escalonados y una gestión que supo consolidar un sistema de espacios verdes más conectado.

Viveros y otros jardines emblemáticos

Un capítulo central se dedica a los Viveros, cuya lenta ampliación entre 1915 y 1975 los convirtió en referente y carta de presentación ante visitantes ilustres, cuando la ciudad tenía pocos parques de gran escala.

  • La Glorieta y su histórica verja, ejemplo de conservación y debates sobre usos.

  • El Paseo al Mar, que articuló conexiones entre barrios y frente litoral.

  • El Jardín de Jesuitas, con defensa ciudadana de su valor patrimonial.

  • El Parque de Nazaret y la recuperación de espacios para el encuentro vecinal.

Estos casos muestran cómo cada parque refleja una tensión entre proyecto urbano, patrimonio y vida cotidiana, con decisiones que dejan huella en varias generaciones.

Proyectos, polémicas y gestión municipal

El libro recorre las «largas batallas verdes» que han marcado la agenda pública, desde la protección de la Dehesa y la Albufera hasta la defensa del viejo cauce como parque. La narrativa incorpora cambios urbanísticos mayores, como el Plan Sur, y el papel de la ciudadanía.

También se sintetiza la gestión de los ayuntamientos democráticos (1979-2024), etapa en la que la red de jardines se amplió mientras la ciudad afrontaba retos de movilidad, cultura y equipamientos.

La combinación de hemeroteca, crónica urbana y documentación municipal aporta una visión comparada de proyectos, tiempos y resultados, útil para historiadores, urbanistas y curiosos.

Una edición institucional y una presentación muy seguida

Los dos volúmenes han sido editados por el Ayuntamiento de València, con una presentación celebrada en el Salón de Cristal que contó con la alcaldesa María José Catalá, el concejal de Cultura José Luis Moreno y el propio autor.

La edición integra una selección de imágenes que ilustran la evolución de parques y arbolado; parte del material fotográfico es obra de Antonio Cortés, aportando una mirada documental y estética a los espacios verdes.

El origen del proyecto durante la pandemia y su desarrollo posterior explican el equilibrio entre rigor y relato accesible, con la voluntad de llegar a público general sin perder profundidad.

Mirar hacia el futuro de la ciudad verde

Más allá del inventario histórico, la obra plantea preguntas sobre sostenibilidad, cambio climático y calidad de vida: cómo mantener y mejorar los jardines, y qué papel han de jugar en una ciudad que aspira a ser más saludable.

El autor subraya que la agenda verde gana peso en momentos de cambio político, y que la continuidad de los proyectos requiere consenso, planificación y mantenimiento a largo plazo.

Como recuerda el cronista, València ha avanzado entre avances y tropiezos: del mito a la evidencia, los jardines han pasado de ser una aspiración discutida a una infraestructura urbana que estructura la vida colectiva.

De los Viveros al Jardín del Turia, pasando por la Glorieta, Jesuitas o Nazaret, esta obra traza una panorámica de cómo València ha tejido su red verde, qué debates la han moldeado y qué desafíos quedan por delante para que el carácter floral y mediterráneo siga siendo algo más que una etiqueta.

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