El sector de la pera arranca campaña con un ligero repunte en Europa tras las previsiones presentadas en Prognosfruit, celebrado en Angers, con un volumen comunitario que se sitúa alrededor de 1,786 millones de toneladas, todavía por debajo del techo potencial del continente.
En paralelo, la DOP Peras de Rincón de Soto perfila su recolección con señales de muy buena calidad a pesar de un año complejo por el fuego bacteriano y episodios de pedrisco, mientras se rematan los controles para fijar el inicio de la cosecha.
Previsión europea de pera

Las estimaciones comunitarias apuntan a 1.786.000 toneladas, lo que supone un +1% respecto a la campaña pasada y aún un -3% respecto a la media de los últimos tres años. La caída estructural iniciada en 2010 se frena, pero no se revierte del todo.
Por países, destacan los avances de Bélgica (+32%; 355.000 t) y Países Bajos (+8%; 348.000 t), junto con España (+10%; 246.000 t) y Polonia (+10%; 110.000 t), que suman volumen y aportan aire al mercado.
En cambio, Italia encadena un descenso del 25% hasta 302.000 t, menos de la mitad de lo que recogía hace unos años, lo que reduce la oferta total y reconfigura el equilibrio por orígenes.
Por variedades, Conference consolida su papel con un +15% y Doyenné du Comice repunta un +37%, mientras Williams (-17%), Abate Fetel (-24%), Blanquilla (-11%) y Coscia-Ercollini (-14%) recortan presencia en la campaña.
Comercialmente, se anticipa una campaña fluida, con déficit claro de Williams que favorecerá su salida tanto en fresco como en industria, y una Conference bien posicionada para liderar la demanda en los lineales.
El clima vuelve a pesar: en el norte europeo, lluvias y bajas temperaturas han limitado el calibre, mientras que en el centro y sur el calor intenso condicionó el ritmo de la recolección. A ello se suman retos como costes al alza, menos herramientas fitosanitarias y el avance de modelos más sostenibles, que presionan los rendimientos.
Rincón de Soto: campaña, calidad y costes
En La Rioja, la DOP avanza que la recolección arrancará en cuestión de semanas, a la espera de la decisión del Consejo Regulador tras los últimos controles de madurez y calidad, con fruta de buen calibre y aspecto.
El año ha sido especialmente exigente por el fuego bacteriano, que ha obligado a podas intensivas y trabajos extra, a lo que se suma el impacto del pedrisco y un incremento de costes que mete presión a la rentabilidad.
La pasada campaña se saldó con más de 20,5 millones de kilos de peras, una base sólida desde la que se encara el nuevo ejercicio, si bien el volumen final dependerá del comportamiento de la meteorología en las próximas semanas.
El reciente descenso de temperaturas favoreció la maduración y el tamaño, mientras que los episodios de calor pueden ralentizar la evolución y contener el calibre, por lo que las estimaciones se ajustarán conforme avance el verano.
En lo económico, la pera sigue siendo rentable, aunque menos que hace unos años, por la subida de costes asociada a enfermedades y labores en campo; el sector mantiene contactos con la Administración para articular apoyos que eviten pérdida de renta agraria.
En el plano de mercado, la DOP vuelve a exhibir reconocimiento del consumidor, tras renovar el sello “Sabor del Año”, un aval a su propuesta de calidad que convive con el objetivo de sostener márgenes en un contexto volátil.
Con una oferta europea que crece ligeramente pero sigue contenida, la ausencia de sobreoferta y la escasez de Williams pueden apuntalar precios, mientras la Conference gana terreno; en Rincón de Soto, el campo llega a la cita con buena calidad y una gestión minuciosa de costes y riesgos para defender la campaña.