En los últimos meses, distintas administraciones locales y compañías eléctricas de América Latina han puesto en marcha campañas de poda preventiva con el objetivo de minimizar riesgos asociados a la vegetación. Estas intervenciones, que abarcan desde espacios públicos hasta redes de distribución eléctrica, buscan anticiparse a los efectos de tormentas, vientos fuertes y nevadas, así como mejorar la visibilidad en zonas sensibles. La tendencia refleja una creciente conciencia sobre la necesidad de mantener el arbolado urbano en condiciones seguras, tanto para las personas como para las infraestructuras.
En Argentina, la Municipalidad de Trelew ha llevado a cabo un mantenimiento integral en el Cementerio Municipal que incluye poda de ejemplares y recambio de luminarias. Según fuentes municipales, estas acciones permiten optimizar la iluminación del predio, favorecer la cobertura visual de las cámaras de seguridad y reforzar las condiciones de protección en el barrio La Laguna, ubicado en las inmediaciones. De forma complementaria, se realizan tareas de poda acordes a la época del año, enmarcadas en el programa de mantenimiento del arbolado urbano, lo que contribuye a preservar la salud de los árboles y a ordenar los distintos sectores del cementerio.
Poda en altura para prevenir desprendimientos
En la ciudad de Concordia, la Subsecretaría de Ambiente ha iniciado una nueva etapa del plan de poda en altura, centrada en el barrio Pampa Soler. Allí se intervienen árboles de gran porte que superan los 20 y hasta 25 metros de altura, los cuales no habían recibido mantenimiento durante años. El subsecretario Joaquín Gobetto explicó que la humedad, el crecimiento de la copa y el peso de las ramas aumentan las probabilidades de desprendimientos o caídas durante tormentas, por lo que estas tareas se realizan con criterios técnicos, considerando el riesgo de los trabajos de altura en la poda y priorizando los ejemplares de mayor riesgo. Los trabajos, que demandarán unas veinte jornadas efectivas, incluyen el retiro inmediato del material forestal y se complementan con la limpieza de arroyos y desagües pluviales para reducir el impacto de lluvias intensas.
El intendente Francisco Azcué destacó que estas intervenciones forman parte de una política sostenida de prevención que también abarca la limpieza de reservorios y desagües. “Durante muchos años no se realizaron estas tareas y hoy nos toca asumir esa responsabilidad”, afirmó, al tiempo que pidió colaboración vecinal para evitar estacionar vehículos en las zonas de trabajo y respetar los cortes parciales de tránsito. La poda se ejecuta entre las 8 y las 18 horas, siempre que las condiciones climáticas lo permitan.
Seguridad eléctrica y continuidad del suministro
En el ámbito de las redes eléctricas, la poda preventiva también se ha convertido en una prioridad. En la provincia de Buenos Aires, la Cooperativa Coopser de San Pedro programó un corte de suministro en baja tensión para realizar trabajos de poda sobre la red. La interrupción, prevista entre las 8:30 y las 10 de la mañana, afecta a las calles Ruiz Moreno, Gomendio y Avenida 3 de Febrero. Desde la cooperativa advirtieron que el horario es estimativo y que las tareas podrían finalizar antes, y que se reprogramarán en caso de mal tiempo para garantizar la seguridad del personal.
Por su parte, la empresa Edelaysen ha desarrollado un plan de despeje de vegetación en Coyhaique y Puerto Aysén (Chile) utilizando brigadas especializadas en líneas energizadas. Esta tecnología permite intervenir la infraestructura eléctrica sin interrumpir el servicio, beneficiando a más de 76 mil clientes. El jefe de Clientes, Roberto Pradenas, señaló que estos trabajos forman parte de una planificación preventiva para preparar la red ante fuertes vientos y nevazones. La iniciativa fue respaldada por la ministra de Energía, Ximena Rincón, y por dirigentes vecinales como Verónica Legue, quien valoró que las podas se realicen en calles principales y también en sectores poblacionales, reduciendo el peligro de caída de ramas sobre el tendido eléctrico durante el invierno.
Otras experiencias en la región
En Chile, la Municipalidad de Alto del Carmen, en coordinación con el Ejército, continúa con operativos de poda preventiva tras la emergencia climática, priorizando las situaciones de mayor urgencia para proteger viviendas e infraestructura. Los vecinos pueden solicitar intervenciones a través de un número de emergencia municipal. En México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Nayarit, junto con la brigada forestal COFONAY, realizó la tala controlada de dos árboles con daños estructurales en una zona de esparcimiento, basándose en un dictamen técnico. Estas acciones refuerzan el compromiso de garantizar entornos seguros mediante la prevención.
La poda preventiva se perfila así como una medida transversal que combina seguridad pública, mantenimiento urbano y fiabilidad eléctrica. Tanto los municipios como las empresas del sector coinciden en que la anticipación y la planificación técnica son esenciales para evitar incidentes, especialmente en un contexto de fenómenos climáticos cada vez más extremos. La colaboración entre autoridades, compañías y comunidades resulta clave para que estas intervenciones se desarrollen con eficacia y con las menores molestias posibles para los ciudadanos.
