Lechuga (Lactuca sativa)

La lechuga es una verdura nutritiva

La lechuga es una verdura que consumimos todo el año, y es que es una de las que menos tiempo para madurar necesita. De hecho, en solo unos tres meses aproximadamente podremos recolectarla para preparar, por ejemplo, deliciosas ensaladas.

Pero una de las cosas buenas que tiene es que se puede cultivar en el huerto, así como en una maceta. Por este motivo, aunque solo dispongas de un balcón podrás disfrutar de una lechuga deliciosa sin necesidad de comprarla en un supermercado.

¿Qué es la lechuga?

La lechuga, cuyo nombre científico es Lactuca sativa, es una hierba que, dependiendo del clima, puede ser anual (es decir, que desde que germina hasta que florece solo pasan unos meses) o bianual (que vive unos dos años, dedicando el primero a producir hojas, y el segundo a florecer y fructificar). Es originaria de las regiones templadas de Europa, aunque hoy en día se cultiva en gran parte del mundo, excepto en las zonas frías como los polos.

Sus hojas crecen formando una roseta basal que no suele superar los 30 centímetros de altura. Son de color normalmente verde, pero pueden marrones/rojizas dependiendo de la variedad. Cuando llega a la madurez surge un tallo floral del centro, midiendo hasta 1 metro de alto. Las flores miden unos 10 milímetros, y producen frutos de 6-8 milímetros llamados aquenios.

Tipos de lechuga

Hay muchos tipos de lechugas

Imagen – Wikimedia/CostaPPPR

Hay muchas clases de lechuga, pero las que más se cultivan, con diferencia, son las siguientes:

  • Lechuga ‘Batavia’: forma una roseta redondeada, compuesta por hojas rizadas.
  • Lechuga ‘Hoja de Roble’: tiene cierto parecido con la anterior, pero en vez de tener las hojas verdes las tiene verdes y marrones.
  • Lechuga ‘Iceberg’: forma una roseta de hojas verdes y lisas, muy juntas. Tanto es así que solo las más viejas sobresalen a veces. Ver ficha.
  • Lechuga ‘Maravilla de verano’: tiene hojas lisas, de color verde amarillento. A veces, los márgenes son marrones.
  • Lechuga morada: es una que tiene las hojas moradas, como su nombre indica. A diferencia de otras, su sabor es un poco amargo.
  • Lechuga rizada: es un tipo de lechuga con hojas verdes y muy rizadas.
  • Lechuga romana: presenta hojas lisas y verdes, que tienden a crecer erguidas.
  • Lechuga ‘Trocadero’: es similar a la Iceberg, con la diferencia de que no forma un cogollo tan apretado.
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Tipos de lechuga y sus propiedades

Cultivo de la lechuga

¿Cómo se cultiva la lechuga? Para que todo vaya bien, te recomendamos tener en cuenta lo siguiente:

Ubicación

La Lactuca sativa es una planta que se ha de exponer al sol de manera directa. Y es que si se pusiera en sombra, las hojas crecerían sin fuerza, y el cogollo no tendría un buen desarrollo. Por consiguiente, acabarías teniendo una lechuga débil.

Pero además, has de pensar que tiene una raíz pivotante, pero inofensiva. Como no crece mucho, no necesita desarrollar un sistema radicular ni muy largo ni tampoco muy fuerte; con lo cual, es posible cultivarla en maceta sin ningún tipo de problema.

Tierra

  • En maceta: es importante que se llene con sustratos ligeros, como por ejemplo sustrato para huerto urbano (en venta aquí), mantillo mezclado con un 30% de perlita, o sustrato universal.
  • En el jardín: la lechuga requiere un suelo fértil y bien drenado, ya que de lo contrario tendría dificultades para crecer.

Riego

Se ha de regar de manera frecuente, pero evitando los excesos. Por lo general, si se cultiva en verano se regará unas 3-4 veces por semana, dependiendo de las temperaturas que haga y de si llueve o no. Y es que cuanto más calor haga, más rápido se va a secar la tierra, sobre todo si está en maceta.

En el caso de que se cultive en otras estaciones del año, se regará menos pero siempre teniendo en cuenta que se debe evitar el encharcamiento.

Abonado

La lechuga es una verdura de corta vida

Dado que la lechuga es una planta comestible es preferible abonarla con abonos naturales y no con fertilizantes químicos. Pero si la tenemos en maceta, es mejor usar abonos líquidos ya que de esta forma va a absorber los nutrientes más rápido.

Como ejemplos de buenos abonos para nuestra planta destacamos el guano y el extracto de algas (en venta aquí), ambos por su gran riqueza nutricional y rápida eficacia. Pero eso sí, este último solo se debe usar de vez en cuando, pues es muy alcalino. Por ejemplo, puedes abonar un mes con uno, y el próximo mes con el otro.

Multiplicación

Se multiplica por semillas, normalmente en primavera pero se puede en verano también, e incluso en otoño si se dispone de invernadero. Solo recuerda que necesita aproximadamente tres meses para que sus hojas maduren y estén listas para consumo, y que no soporta el frío.

Las semillas las puedes sembrar en bandejas de semillero (son ideales para su cultivo, ya que permiten tenerlas controladas y facilitan el posterior trasplante), macetas, jardineras. Ponlas separadas y en un lugar soleado. Riega de vez en cuando y verás que crecen bien.

Trasplante

El trasplante se hará en cuanto las raíces asomen por los agujeros de drenaje del semillero. Si surgen dudas, lo que se hace es presionar un poco la maceta o el semillero con los dedos para despegar la tierra de él, y luego con una mano coger la planta desde debajo de las hojas, y tirar de ella hacia arriba con cuidado.

Si vemos que el cepellón sale sin desmoronarse, entonces es buen momento para plantarla en una maceta más grande o en el suelo.

Plagas

Las plagas de las lechugas son las siguientes:

  • Trips: son insectos similares a las tijeretas pero mucho más pequeños. Se alimentan de la savia de las hojas, y pueden transmitirle enfermedades como el virus del bronceado del tomate. Más información.
  • Minadores: son larvas de dípteros que excavan galerías en las hojas.
  • Mosca blanca: es un insecto volador, blanco, que mide aproximadamente 0,5 centímetros. También se alimenta de la savia de las hojas. Más información.
  • Pulgones: los pulgones son una plaga que veremos en las hojas. Miden unos 0,5 centímetros, y son de color verde, amarillo o negro. Más información.

Se combaten con insecticidas ecológicos, como por ejemplo la tierra de diatomeas, el jabón potásico (en venta aquí) o el aceite de neem.

Enfermedades

Si hablamos de enfermedades, las que pueden afectarle son:

  • Antracnosis: es un hongo que causa la aparición de manchas marrones en los márgenes de las hojas.
  • Botritis: es un hongo que cubre las hojas de un polvo blanquecino. Más información.
  • Mildiu: es otro hongo que cubre las hojas de una especie de polvo grisáceo. Más información.
  • Esclerotinia: es un hongo que afecta a las hojas, haciendo que se cubran de una especie de polvillo blanco.
  • Septoriosis: es una enfermedad fúngica caracteriza por la aparición de manchitas blanquecinas con el margen negruzco en las hojas.
  • Virus del mosaico de la lechuga: es un virus que afecta a las hojas. Hace que crezcan algo deformadas, que pierdan color y que incluso se vayan volviendo marrones.
  • Virus del bronceado del tomate: a pesar de su nombre, infecta a otras plantas también, como la lechuga. Veremos que tiene hojas con manchas cloróticas, las cuales se vuelven marrones con el tiempo empezando por los márgenes.

Las enfermedades transmitidas por hongos se tratan con cobre o azufre (como este), que son fungicidas. Pero para los virus no hay tratamiento.

Recolección

Las lechugas estarán listas más o menos tres meses después de la siembra. Una vez hayan alcanzado la madurez suficiente, se cortan los cogollos y se conservan en la nevera aproximadamente una semana. No hay que tenerlas más tiempo ya que se echan a perder rápido.

Rusticidad

La lechuga soporta el frío, pero no las temperaturas bajo cero.

¿Qué usos tiene?

La lechuga es una planta herbácea

La Lactuca sativa se cultiva por su valor nutricional. Por ejemplo, por cada 100 gramos nos aporta tan solo 13 calorías (el 1% de lo que se recomienda a diario), 3,7 miligramos de vitamina C (el 6% de la cantidad recomendada), o 3312 miligramos de vitamina A (el 110% recomendado). Por si fuera poco, contiene 95,63 gramos de agua, y 1,35 gramos de proteínas (el 2% de la cantidad diario recomendada).

Es común en ensaladas, pero también podemos encontrarla en hamburguesas, pizzas y similares. Incluso se puede preparar una infusión de lechuga que nos ayudará a dormir mejor. Para ello, solo necesitamos unas cinco hojas que pondremos a hervir en un cazo con agua. Después, las quitamos y nos quedamos únicamente con el líquido resultante. Este es el que deberemos de beber antes de irnos a dormir.

¿Cuáles son los beneficios de la lechuga?

Tiene múltiples beneficios. De hecho, es muy interesante incluirla en la dieta, a cualquier edad. Por ejemplo:

  • Ayuda a combatir la anemia, pues es rica en hierro.
  • Sirve para tratar el estreñimiento, debido a su alto contenido en fibra.
  • Es rica en varias vitaminas, como la A, E y C.
  • Es muy baja en calorías, por eso es recomendable para aquellas personas que quieran adelgazar o mantenerse en su peso.

Y aunque no sea un beneficio, es ligera y fresca. Ideal para preparar ensaladas de lechuga especialmente los días más calurosos del año, en los que apetece disfrutar de comidas poco pesadas.

Que disfrutes mucho cultivando lechugas.


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