Lirio acuático: la plaga que paraliza lagunas, turismo y pesca

  • Zumpango sufre una cobertura masiva de lirio acuático, con pérdidas económicas en lancheros y daños a motores.
  • La plaga impacta también en Cuitzeo, donde pescadores llevan tres años sin poder trabajar y muchos han migrado.
  • En Río Lerma y San Luis Potosí hay operativos y planes de saneamiento coordinados con autoridades.
  • Yuriria cuenta con recursos adicionales, pero las acciones fuertes se iniciarán en septiembre.

Lirio acuático en cuerpos de agua

El lirio acuático vuelve a copar titulares por su expansión en lagunas y ríos del país, con efectos que ya se notan en el turismo, la pesca y los ecosistemas. Catalogada por la Conabio entre las especies más invasoras del mundo, esta planta de crecimiento veloz forma mantos densos que bloquean la luz, asfixian la vida acuática y dificultan cualquier actividad en el agua.

Los últimos reportes desde Estado de México, Guanajuato y San Luis Potosí muestran un problema de alcance regional: comunidades que viven del agua ven caer sus ingresos, mientras autoridades locales y federales coordinan limpiezas y planes de saneamiento para frenar la invasión.

Zumpango: turismo en caída y motores averiados

En la Laguna de Zumpango, los lancheros arrancan el día con la misma estampa: largas superficies cubiertas de plantas verdes que desaniman a los visitantes. La imagen de un cuerpo de agua “tapado” por el lirio deja sin paseos a buena parte de las 1.800 hectáreas del vaso.

Durante décadas, las familias locales vivieron del turismo de lancha y de la venta de pescado. Ahora, con los recorridos casi detenidos, unas diez familias de lancheros y comerciantes apenas sostienen el negocio. Algunos mantienen el paseo a 50 pesos por persona, pero los cálculos de los comerciantes apuntan a caídas de ventas del 45–50 por ciento.

La navegación se ha vuelto un quebradero de cabeza: el lirio se enreda en la propela, recalienta los motores y estropea las transmisiones. Varias embarcaciones han terminado en talleres especializados de Xochimilco o Veracruz, con facturas que alcanzan hasta 18.000 pesos por pieza.

Además, el viento empuja los mantos y obliga a mover las lanchas a zonas más alejadas: hoy ofrecen servicios a unos 3 kilómetros de la entrada principal y muchos clientes desisten al saber que hay que caminar cerca de 20 minutos para embarcar.

Hasta el kayak ecoturístico se ha ido al traste: deportistas locales relatan cómo la vegetación cierra el paso en cuestión de horas y atrapa a los grupos en mitad del recorrido. Lo que antes dejaba ingresos de fin de semana de alrededor de 8.000 pesos, hoy está en pausa.

El episodio se suma a un historial complejo: en 2020 la laguna se secó por la sequía, y en 2024 Conagua reportó una recuperación hasta el 65% de su capacidad. Zumpango, construido en 1989 como vaso regulador para evitar inundaciones, recibe excedentes de las presas Madín, Guadalupe y La Concepción. Entra agua por el canal de Santo Tomás, de origen pluvial y con aportes residuales; el IMTA ha señalado que se rebasan límites de calidad del agua, un caldo de cultivo perfecto para el lirio.

En el frente institucional, la plaga llegó al Congreso mexiquense en 2022 sin avances palpables. Hoy, el municipio realiza un diagnóstico con Conagua y autoridades de Telolotitlán para decidir cómo retirar la planta, aunque aún no hay una fecha para las labores de limpieza.

Cuitzeo y Acámbaro: tres años sin pesca y éxodo laboral

En el lago de Cuitzeo, por el lado de Acámbaro, pescadores de siete comunidades llevan tres años sin poder salir a faenar: primero la sequía, luego una siembra de peces que no prosperó y ahora la proliferación del lirio les impiden entrar con las lanchas.

La desesperanza ha empujado a parte del gremio a migrar a otros estados o al extranjero. Quienes se quedan sobreviven fileteando pescado que llega de Guerrero o Nayarit, a 8 pesos el kilo, con jornadas que apenas dejan unos 200 pesos al día, claramente insuficientes para las familias.

Las comunidades afectadas por el lirio en esta zona incluyen:

  • Iramuco
  • Parcialidad de Iramuco
  • La Isla
  • El Zapote
  • Buena Vista de los Moscos
  • La Ortiga
  • La Cañada

Vecinos han pedido apoyo al municipio y a la Secretaría del Campo para fumigar y controlar la planta. En la Isla, incluso salir a por víveres resulta complicado: las masas de lirio obstaculizan el paso hacia Iramuco.

Río Lerma: limpieza intermunicipal para frenar la plaga

En el cauce del río Lerma, los municipios de Pénjamo (Guanajuato) y La Piedad (Michoacán), con apoyo del Módulo de Riego, mantienen trabajos de retiro de lirio acuático. El objetivo es mejorar la oxigenación del agua, evitar plagas de insectos y aliviar un problema que lleva años afectando a las comunidades ribereñas, con beneficios directos para la salud pública.

San Luis Potosí: plan de saneamiento en la presa San José

En la presa San José, el organismo estatal del agua reconoce un problema serio y trabaja con Conagua en un plan integral de saneamiento. La prioridad es impedir que el agua de la presa El Peaje, actualmente de buena calidad, se vea comprometida al incorporarse a los sistemas de distribución de la zona metropolitana.

La eutrofización causada por el lirio reduce el oxígeno disuelto, limita la entrada de luz, acelera la evaporación, complica la operación de la infraestructura hidráulica y eleva costos de mantenimiento. De no controlarse, podría aumentar riesgos de contaminación y dificultar el uso del agua para consumo humano.

Yuriria: recursos y coordinación, pero acciones hasta septiembre

En la Laguna de Yuriria, se autorizaron 5 millones de pesos adicionales del presupuesto estatal para atender el lirio. Según la Secretaría del Agua, las intervenciones más efectivas se podrán ejecutar a partir de septiembre por cuestiones de estacionalidad, tras visitas de trabajo con autoridades de los tres niveles de gobierno.

Existe un comité técnico interinstitucional y se insiste en coordinar a los tres órdenes de gobierno para lograr resultados a medio y largo plazo. Se subraya, además, que sin atención a las plantas de tratamiento y a las descargas que llegan a la laguna, el lirio volverá a proliferar, aunque hoy se desconoce el número exacto de hectáreas invadidas.

El avance del lirio acuático evidencia un reto ambiental y social que va de la navegación a la salud pública: Zumpango, Cuitzeo, el Lerma, San Luis Potosí y Yuriria comparten impactos y soluciones en marcha —desde limpiezas y diagnósticos hasta presupuestos dedicados—, mientras las familias que dependen del agua aguardan fechas firmes y resultados sobre el terreno.


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