Mandevilla splendens

Mandevilla splendens

Dentro de las plantas trepadoras, una de las más conocidas es la Mandevilla splendens. Es de las elegidas por muchos debido a que no solo cubre fácilmente las paredes o lugares donde quieras situarla, sino que también es capaz de florecer con unas elegantes flores de color que llaman mucho la atención.

Pero, ¿cómo es la Mandevilla splendens? ¿Qué cuidados necesita? ¿Tiene curiosidades? Vamos a comentarte todo lo que debes saber sobre esta planta.

Cómo es la Mandevilla splendens

Cómo es el jazmín chileno

Mandevilla splendens, mandevilla, dipladenia, jazmín de Chile, jazmín chileno… En realidad existen muchos nombres por los cuales nos referimos a la misma planta. Se trata de una planta trepadora y herbácea. Es de hoja caduca, por lo que en invierno se quedará «pelada» pero si la proteges bien en primavera volverá a brotar.

Crece muy lentamente pero puede alcanzar los 5 metros de altura. Sin embargo, lo normal es tenerla pequeña. Lo que sí notarás en el tallo de la Mandevilla splendens es que tiene una especie de pelusa por todo él; es algo característico de esta planta.

Su origen está en Sudamérica donde allí sí que es de hoja perenne por la temperaturas que se tienen durante todo el año.

Lo más característico de esta planta son sus flores, que pueden ser rojas o blancas.

En cuanto a las hojas, estas son bastante grandes, de un verde intenso.

Un punto que debes tener muy en cuenta si tienes mascotas o niños pequeños, es que la planta es tóxica. No pasa nada por tocarla, pero si se ingiere unas hojas, flores o parte del tallo sí que puede provocar situaciones graves. Por eso, es mejor tenerla alejada para evitar accidentes.

Cuidados de la Mandevilla splendens

Cuidados de la Mandevilla splendens

En cuanto a los cuidados, vamos a ir paso a paso porque esta planta es un poco exigente y eso hace que debas estar encima de ella para conseguir, primero, que sobreviva; y, segundo, que te florezca. ¿Vamos a ello?

Ubicación

La Mandevilla splendens se puede poner tanto dentro como fuera de casa siempre y cuando se le cubran las necesidades de luminosidad. Necesita mucha luz, mucho calor y un ambiente que esté húmedo.

Como buena planta tropical que es, no hay que darle un sol directo, sino en semisombra, a poder ser durante bastantes horas. Además, si vives en un clima cálido es posible que necesite una fuente de humedad para evitar que las hojas se sequen o que la planta sufra por el calor.

Al decirte que puedes tenerla tanto dentro como fuera de casa, implica que también se puede cultivar en maceta. En interior, es bueno que busques una habitación que sea luminosa pero no la coloques cerca de la ventana porque podría hacer de efecto espejo y quemarla. Es mejor ubicarla en una zona donde reciba la luz tamizada durante varias horas.

Además, tanto fuera como dentro convendría que tuviera una celosía o similar para que pudiera trepar sobre ella y no se caigan las ramas.

Temperatura

riego Mandevilla splendens

Como buena planta tropical que es, no tolera las bajas temperaturas. De hecho, a partir de los 10 grados hacia abajo, la planta se comportará como una de hoja caduca, perdiendo las hojas.

Por eso, si los inviernos suelen ser fríos en tu zona, lo mejor es protegerla ya que no tolerará ni bajas temperaturas ni mucho menos las heladas.

En su hábitat natural es totalmente perenne, pero en otras zonas donde no se pueda garantizar una temperatura constante hace que se comporte como caduca. En general, su temperatura ideal estaría entre los 12 y los 24 grados.

Tierra

Para que la Mandevilla splendens crezca de manera vigorosa y sana es importante aportarle una tierra nutritiva pero al mismo tiempo que tenga un buen drenaje. Así, una mezcla de turba con fibra de coco, o de turba y arena pueden ser las mejores elecciones para esta planta.

Otras que puedes tener en cuenta son el compost, guano, etc.

Riego

El riego es una de las partes fundamentales de esta planta porque requerirá que esté el sustrato siempre húmedo, que no encharcado. Además, no se le pueden mojar ni las hojas ni tampoco las flores porque, de hacerlo, se provocaría que aparecieran hongos.

Por eso, lo mejor es tenerla con una buena mezcla de tierra y drenaje y regarla más o menos (dependerá de dónde vivas):

  • En invierno, cada dos semanas.
  • En verano, al menos 3-4 veces a la semana.

Ahora bien, a pesar de que te hemos dicho que no conviene regar o echar agua en las hojas y flores, lo cierto es que, para mantenerle un ambiente húmedo, sí vas a tener que pulverizar en las hojas para que estas no se deshidraten. Es importante esto porque la Mandevilla splendens es exigente en cuanto al riego y a la humedad.

En cuanto al riego, no tolera pasar sequía, por lo tardarás un tiempo en saber cuándo necesita, y cuándo no, el agua. Muchos lo que hacen es vigilar los primeros días y cuando ven que la tierra empieza a secarse vuelven a regar.

En cuanto a la humedad, conviene que esté bien surtida de ella. Por eso, a menudo tendrás que dejarle un cuenco con agua al lado o bien aplicar un humidificador para que le cubra esa necesidad.

Abonado

El abonado ha de llevarse a cabo durante los meses más importantes, como pueden ser de primavera a final del verano. Puedes utilizar un abono para plantas con flor que aplicarás en el agua de riego.

Tienes que usarlo cada 15 días hasta que llegue el otoño.

Poda

Antes de que la planta empiece a florecer, en primavera, tendrás que llevar a cabo una pequeña poda. Esta consiste en eliminar ramas que estén rotas o secas, pero no se hace mucho más porque no es una planta que tolere fácilmente las podas. Si bien, a lo largo del año, sí puedes ir haciéndola más agresiva (los ejemplares adultos y viejos son más resistentes a podas más fuertes).

Trasplante

A contrario que otras plantas, la Mandevilla splendens se trasplanta en otoño. Para ello, hay que tener en cuenta el tipo de tierra y drenaje que se va a usar y no abusar de tamaños demasiado grandes de maceta porque puede desgastar las energías que tenga la planta.

Plagas y enfermedades

Las plagas más habituales son las de araña roja y cochinillas. Ambas son fáciles de evitar, en el caso de las cochinillas aplicando alcohol o agua con jabón en la planta. De la araña roja podrás deshacerte de ella con jabón potásico o aceite de neem.

Multiplicación

La reproducción de la planta se lleva a cabo por semillas (de las flores) o bien por esquejes leñosos, es decir, de ejemplares adultos y con varios años.

¿Tienes más dudas de la Mandevilla splendens?


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  1.   Daniel dijo

    Hola. Gracias por los consejos.

    1.    Mónica Sánchez dijo

      De nada 🙂