La maranta, también conocida como planta de la oración, es una de las plantas de interior más espectaculares y codiciadas por quienes buscan belleza, exotismo y un toque de naturaleza viva en sus hogares. Gracias a su follaje exuberante con colores y patrones únicos y su capacidad para moverse, se ha ganado el corazón de los amantes de las plantas. Acompáñanos en esta guía exhaustiva donde descubrirás todas las características, curiosidades y cuidados que necesita para lucir espléndida y saludable en el interior de tu casa.
¿Cómo es la maranta o planta de la oración?

La maranta o planta de la oración pertenece a la familia Marantaceae y su nombre científico es Maranta leuconeura. Es originaria de las selvas tropicales del Brasil, donde crece bajo el dosel de árboles altos, recibiendo luz filtrada y rodeada de humedad constante. Su nombre común proviene de una característica muy particular: durante la noche, sus hojas se pliegan hacia arriba imitando el gesto de unas manos en oración, y durante el día se abren para captar la luz. Este fenómeno se denomina nictinastia y es una ingeniosa adaptación a su entorno.
Lo que más llama la atención de la maranta son sus hojas ovaladas, de gran tamaño y de tonos muy variados. En las variedades más conocidas, como la Maranta Tricolor o Red Prayer, las hojas muestran un intenso verde con líneas rosadas, patrones amarillo claro u hojas moteadas, siempre con un reverso púrpura. Estas hojas tienen una textura aterciopelada que realza aún más su atractivo ornamental.
El porte de la maranta es compacto. No suele superar los 30-50 centímetros de altura, aunque puede extenderse horizontalmente hasta llegar al metro de longitud, sobre todo si se cultiva como planta colgante. Sus tallos suelen ser algo débiles y se arquean por el peso de las hojas, formando preciosas cascadas de follaje cuando se deja que cuelgue.
Para distinguir la maranta de las calatheas (con las que suele confundirse), hay que fijarse en la forma de las hojas y en los patrones de color, ya que ambas pertenecen a la misma familia pero la maranta tiende a tener venaciones más marcadas y colores más vibrantes en la parte superior e inferior de la hoja. Además, la maranta suele ser más resistente y menos exigente con la luz que las calatheas.

- Nombres comunes: Maranta de la oración, Prayer Plant, Maranta tricolor, Maranta roja.
- Familia: Marantaceae
- Origen: Selvas y bosques tropicales de Brasil y Sudamérica.
- Tamaño: Entre 30 y 50 cm de alto, hasta 1 m de expansión horizontal.
- Floración: Es rara en interior; las flores son pequeñas y poco vistosas.
- No es tóxica para mascotas: Segura para perros y gatos.
Curiosidades y datos interesantes sobre la maranta

- El género Maranta fue nombrado en honor al botánico italiano Bartolomeo Maranta, que vivió en el siglo XVI y realizó trabajos pioneros en la clasificación botánica.
- El movimiento nocturno de las hojas (nictinastia) ayuda a la planta a retener el calor y la humedad, reducir la transpiración y evitar la caída de agua en las hojas, minimizando el riesgo de infecciones.
- En algunos países, la maranta se utiliza para decorar espacios en ceremonias conmemorativas, ya que simboliza las oraciones y recuerdos hacia los seres queridos.
- La maranta es perfecta para coleccionistas, ya que existen numerosas variedades con diferentes patrones y colores en las hojas. Algunas incluso presentan tonos casi negros, ideales para los amantes de los diseños más oscuros y exóticos.
- Su comportamiento de plegar las hojas inspira asombro y curiosidad, convirtiéndola en una planta «interactiva» que cambia de aspecto con la luz y la oscuridad.
Cuidados de la maranta o planta de la oración

Conocer y aplicar los cuidados correctos es fundamental para que la maranta luzca siempre vibrante y no sufra problemas comunes como hojas marrones, caída de follaje o crecimiento detenido. Aunque no es una planta especialmente difícil, sí es exigente en cuanto a humedad y temperaturas constantes. A continuación, repasamos de forma detallada todos los cuidados clave para que tu planta de la oración prospere durante años.
Ubicación e iluminación
La maranta se adapta perfectamente al interior del hogar, donde la luz es siempre indirecta y nunca directa. Su hábitat original es el sotobosque tropical, protegido de los rayos solares más intensos. Por ello, los lugares ideales son aquellas estancias luminosas, pero sin exposición directa al sol, como junto a una ventana con cortina translúcida, o un rincón bien iluminado lejos de corrientes fuertes.
- Si la luz es insuficiente, las hojas tenderán a cerrarse durante el día, y la planta crecerá más despacio.
- En cambio, el exceso de luz directa puede palidecer o quemar las hojas, mostrando manchas marrones o blanquecinas.

La maranta es una excelente opción para oficinas y habitaciones poco luminosas, siempre que entre algo de luz ambiental. Incluso puede prosperar bajo luz artificial fluorescente, lo que la convierte en una planta todoterreno.
Temperatura ideal
El rango de temperatura óptimo para la maranta está entre los 18 y 26°C. Soporta temperaturas algo superiores o inferiores de forma puntual, pero bajadas frecuentes de menos de 15°C o exposiciones a más de 30°C pueden dañar sus hojas y frenar su crecimiento.
- En ambientes por debajo de 15°C, se observan hojas encogidas, secas y de color marrón.
- Por encima de 30°C, las hojas pueden quemarse, mostrar tonos café oscuro o secarse por las puntas.
- Evita ubicar la maranta cerca de radiadores, calefacciones, ventanas abiertas en invierno o aires acondicionados.
No tolera heladas bajo ningún concepto. Si vives en una zona fría, colócala lejos de corrientes y aísla la maceta del suelo en invierno.
Humedad ambiental
La maranta necesita un nivel de humedad ambiental alto, idealmente superior al 60%. En climas secos o en viviendas con calefacción, el aire puede secarse rápidamente, lo que repercute negativamente en la salud de la planta.
- Las puntas de las hojas marrones, hojas enrolladas o secas son síntomas de baja humedad.
- La maranta agradece mucho estar en grupos de plantas, lo cual crea un pequeño microclima húmedo.
- Colocar cerca un humidificador, sobre una bandeja con guijarros y agua, o pulverizar las hojas a diario ayuda a mantener el follaje brillante y libre de daños.
- Evita mojar en exceso o dejar agua estancada en el plato para no pudrir las raíces.

Sustrato y trasplante
El sustrato para la maranta debe ser suelto, aireado y con buen drenaje, pero nunca completamente seco. Lo ideal es una mezcla de sustrato universal, turba y perlita o fibra de coco. La proporción sugerida es:
- 50% sustrato universal
- 30% turba o fibra de coco
- 20% perlita, vermiculita o arena gruesa para mejorar el drenaje
Es recomendable añadir una capa de piedras o arcilla expandida en el fondo de la maceta para evitar posibles encharcamientos. La maceta debe tener agujeros de drenaje, y mejor si es ancha y no muy profunda, ya que la maranta desarrolla raíces más horizontales que verticales.

El trasplante se realiza cada 1-2 años en primavera, si las raíces asoman por los agujeros o la planta deja de crecer. Elige una maceta solo ligeramente mayor, ya que demasiada tierra puede retener humedad excesiva y favorecer la pudrición.
Riego adecuado
La maranta necesita un riego regular, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo, pero nunca encharcado. El agua ideal es blanda, sin cal o cloro (agua de lluvia o filtrada). Riega cuando la capa superior del sustrato esté seca al tacto, pero la parte inferior mantenga algo de humedad.
- En primavera y verano, riega 2-3 veces por semana según la temperatura y humedad.
- En invierno, reduce la frecuencia a 1 vez por semana, o menos si el ambiente es frío.
- Si las hojas se muestran lacias, amarillas o translúcidas, es síntoma de exceso de agua o mal drenaje. Si están rizadas y secas, falta agua o humedad ambiental.
Evita siempre dejar agua estancada bajo la maceta. Si tienes dudas, es mejor regar de menos que de más. Utiliza siempre agua a temperatura ambiente.
Fertilización
La maranta agradece algo de abono durante su etapa de mayor crecimiento (primavera-verano). Utiliza un fertilizante equilibrado (tipo 10-10-10 o especial para plantas verdes) cada 4-6 semanas, diluido a la mitad de la dosis recomendada. Un exceso de fertilizante puede dañar las raíces y provocar manchas en las hojas. Para más detalles, consulta nuestra sección de cuidados de la maranta tricolor.
No es necesario fertilizar en otoño-invierno, cuando la planta entra en reposo.
Poda y mantenimiento
La poda en la maranta es mínima, pero importante para mantener su salud y belleza. Bastará con eliminar hojas secas, dañadas, quemadas o con plagas. Si un tallo completo se seca, córtalo a ras de la base para favorecer la brotación de nuevos tallos.
La poda también puede usarse para controlar el tamaño y dar forma más compacta a la planta, sobre todo si ha crecido desordenadamente o de forma rastrera.

Plagas y enfermedades frecuentes
La maranta es relativamente resistente, pero puede verse afectada por cochinillas, ácaros y enfermedades fúngicas si las condiciones de humedad o limpieza no son las adecuadas.
- Cochinillas algodonosas: Se eliminan con alcohol y un bastoncillo, o aplicando jabón potásico.
- Ácaros: En ambientes secos, son frecuentes. Pulveriza agua regularmente y usa insecticidas específicos si aparecen puntitos y telarañas.
- Manchas o podredumbre: Indican exceso de agua o mal drenaje. Revisa raíces y cambia a sustrato seco si es necesario.
- Hojas marrones, quemadas o enrolladas: Suele deberse a baja humedad ambiental, riego inadecuado o exceso de fertilizante.
Revisa la planta regularmente para detectar plagas a tiempo y mantén la limpieza de las hojas pasando un paño húmedo cada mes. La maranta no suele atraer mosquitos ni otras plagas importantes si está bien cuidada.
Multiplicación y propagación

La forma más sencilla y eficaz de multiplicar la maranta es mediante esquejes o división de mata en primavera.
Para obtener esquejes:
- Corta un tallo sano, justo por debajo de un nudo (donde brotan raíces).
- Colócalo en un vaso con agua limpia en un lugar luminoso pero sin sol directo. Cambia el agua cada pocos días.
- En pocas semanas, verás aparecer raíces y brotes nuevos.
- Una vez tenga al menos 3-4 cm de raíces, trasplanta a una pequeña maceta con sustrato adecuado. Mantén la humedad y la luz indirecta.
La división de mata se realiza durante el trasplante, separando cuidadosamente los rizomas y hojas para obtener varias plantas independientes.
Variedades de maranta y diferencias con la calathea

En el mercado puedes encontrar distintas variedades de maranta, cada una con patrones y combinaciones de color únicos. Las más populares son:
- Maranta leuconeura ‘Erythroneura’ (Red Prayer): Hojas verdes con venas rojizas muy marcadas, ideal para amantes de los colores vivos.
- Maranta leuconeura ‘Kerchoveana’: Hojas verdes con manchas ovaladas oscuras.
- Maranta leuconeura ‘Massangeana’: Presenta patrones en tonos crema y verde, con reverso rojizo menos intenso.
- Otras variantes de maranta pueden exhibir hojas en tonos más oscuros, casi negros, que resultan especialmente atractivas en decoración moderna.
Aunque maranta y calathea comparten familia y cuidados similares, sus diferencias principales son:
- La maranta suele ser más fácil de cuidar que la calathea, tolerando mejor la falta de luz y los errores de riego.
- Las hojas de la calathea tienden a ser más grandes y redondeadas, y sus patrones pueden ser más difusos.
- La maranta es más versátil y adecuada para principiantes.

- Puedes tener marantas en macetas colgantes, en mesas o incluso en composiciones de terrarios grandes.
- No es tóxica para mascotas ni niños, aunque siempre es mejor evitar que sea mordisqueada por perros o gatos.
- Si deseas potenciar el color de las hojas, procura darle una luz ambiental brillante y humedad constante.
- Si las hojas no se pliegan de noche, observa la humedad, temperatura o nivel de luz: cualquiera de estos factores puede afectar el fenómeno de la nictinastia.
- La maranta es una planta «de coleccionismo»: su variedad de patrones y colores invita a tener varias en casa.

- ¿Por qué mi maranta pliega las hojas cada noche? Es una respuesta natural ante la ausencia de luz, que ayuda a conservar humedad y protegerse de la pérdida de calor y del ataque de hongos.
- ¿Qué hago si las puntas de las hojas se vuelven marrones? Suele indicar baja humedad o exceso de sales. Sube la humedad ambiental y revisa la frecuencia de riego y abonado.
- ¿Puede la maranta vivir en un baño? Sí, siempre que tenga algo de luz natural o artificial, el baño suele tener la humedad ideal.
- ¿Por qué la maranta pierde color? Luz directa excesiva o falta de nutrientes pueden provocar pérdida de color en las hojas.
- ¿Es recomendable pulverizar las hojas? Sí, pero hazlo con agua sin cal y en las primeras horas del día, para evitar la proliferación de hongos.

Cultivar una maranta es una experiencia apasionante y sumamente gratificante. Si apuestas por esta joya tropical, podrás disfrutar a diario de sus colores cambiantes, su dinamismo nocturno y su facilidad para adaptarse a rincones poco luminosos. Siempre que le proporciones el ambiente cálido y húmedo que demanda, su exuberancia no dejará de sorprenderte. ¿Tienes ya una maranta en casa o piensas añadir una a tu colección?