¿Qué es una planta marcescente?

El bosque marcescente es un tipo de ecosistema muy curioso

Imagen – Wikimedia/Vicente Miguel Llop Molés

Al llegar el otoño, los bosques caducifolios tienden a quedarse sin hojas. Las bajas temperaturas pasan a obligarles a entrar en reposo, ya que de otra manera no podrían sobrevivir. Sin embargo, hay un tipo de planta que, pese a que está considerada como caduca, tiene una característica que hace que algunos paisajes se vean, bueno, diferentes.

Es la que se conoce como marcescente, y no solo lo encontramos en los bosques, sino que realmente pueden crecer en cualquier región donde haya primavera, verano, otoño e invierno, y las cuatro estaciones estén diferenciadas entre sí.

¿Cuáles son las características de la planta marcescente?

El carpe es una planta marcescente

En una planta caducifolia, vamos a decir común, la llegada del otoño supone el comienzo del fin del suministro de alimento de las hojas. Dicho de otra manera, a medida que el clima va refrescando y empiezan a registrarse las primeras heladas, el árbol o arbusto va a quedarse sin follaje, el cual puede ir cambiando de color (del verde al amarillo, anaranjado o rojizo, dependiendo de la especie) conforme se vaya quedando sin nutrientes.

Una vez se seque del todo, esto es, una vez que esté de color marrón y el pecíolo (el tallo que la une a la rama) también pierda vida, el viento se encargará de dejarla caer hasta el suelo. Si no se hace limpieza de la zona (algo que por cierto NO recomendamos a hacer por lo que vamos a comentar ahora), en primavera la planta podrá recuperar parte de los nutrientes que utilizó para producir esas hojas.

Pero esto es, como decimos, lo que pasa en una especie caducifolia común, como las del género Acer (arces) por ejemplo. Pero no en todos los casos es así.

Hay un tipo de planta, la marcescente, que con el frío sí, deja de suministrar nutrientes a las hojas, pero cuando estas se secan, se mantienen en las ramas, normalmente hasta que no salen de nuevas en cuanto el clima mejora. Esto es así porque el pecíolo se mantiene vivo, o cuanto menos lo suficiente para que ese árbol o arbusto no se quede sin follaje.

Desde nuestro punto de vista, no suele ser visualmente bonito. Y es lógico, sobre todo si nos dedicamos a cultivar plantas. Una hoja seca tiende a ser sinónimo de problemas, o de muerte de ese cultivo. Pero la marcescente nos demuestra que puede ser bonita, además de útil.

Beneficios de las plantas marcescentes

¿Tiene algún beneficio mantener hojas secas durante el invierno? Cualquiera podría pensar que es un gasto de energía inútil, además de una pérdida de tiempo pues, cuanto más tarden en caer, más tardará la planta en disponer de los nutrientes que serán liberados en cuanto se descompongan.

Pero, de nuevo, el reino vegetal nos sorprende.

Como sabemos, hay muchos animales que son herbívoros, y de ellos, hay otros muchos que se alimentan de las ramas, como ciervos o alces. Por eso, al mantener esas hojas, que además están secas y por lo tanto son menos apetecibles ya que tienen un sabor desagradable, quedan protegidas. Pero aún hay más.

Hay plantas herbáceas marcescentes

Imagen – Flickr/David Hernández (aka davidhdz)

En las regiones montañosas de las zonas tropicales, para ser más específicos en las zonas de gran altitud, hay algunas especies que usan sus hojas para protegerse del frío, como la Espeletia schultzii. Esta es una planta herbácea que crece silvestre en los Andes de Colombia, de Ecuador y de Venezuela, a una altitud máxima de 4300 msnm.

Durante la primavera y el verano crece sin problemas, pero cuando llega el invierno cesa su crecimiento. Las hojas secas de otros años se mantienen, protegiendo el tallo. De esta manera, puede rebrotar sin mucho esfuerzo cuando las condiciones mejoran.

El Senecio keniodendron es otra especie que podríamos considerar marcescente. Es endémica del monte Kenia, donde crece entre los 3900 y los 4500 msnm. Durante el día hace tanta calor que las temperaturas pueden superar los 40ºC; no en vano, están cerca del ecuador, pero en invierno esas temperaturas se desploman y pueden bajar hasta los -30ºC. Para sobrevivir, lo que hace es mantener las hojas secas todo el tiempo que le es posible, para así proteger el tronco; y además, la roseta de hojas verdes se cierra por la noche, manteniendo a salvo la guía de crecimiento.

Más tipos de plantas marcescentes

Hemos hablado de algunas especies, pero… ¿tenemos alguna en Europa y/o América que sea marcescente? En realidad, no solo una, si no más bien varias. Por ejemplo, todos los Carpinus (carpes), Quercus (robles), y Fagus (el género de las hayas) lo son. Ellos hacen que nuestros bosques se vean marrones durante el invierno. Luego, van saliendo hojas verdes, ocupando el lugar de las que están secas.

Estos tres son géneros caracterizados por ser árboles grandes, con copas densas. Es habitual que superen los 20 metros de altura, y que su ritmo de crecimiento sea más bien lento. Son muy utilizados en los jardines siempre que el clima sea templado y haya heladas. Asimismo, necesitan suelos con un pH ácido, rico en materia orgánica, profundos y con buen drenaje.

¿Qué te parecen la planta marcescente? ¿Había oído hablar de ese término?


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